“Bajo pena de muerte” de Rima de Vallbona hace parte de la colección de cuentos Mujeres y Agonías publicada en 1982. Se trata, de manera general, de cuentos cuya característica principal reside en una narrativa que busca analizar la vida en sus diferentes manifestaciones. Así pues, de Vallbona elige personajes para ilustrar, a través de sus acciones, algunos de los conflictos fundamentales del ser humano. En particular, “Bajo pena de muerte” presenta el asesinato del Juez José Benavides, a manos de las autoridades, desde el punto de vista de los seres afectados por el crimen, doña Jacinta y su hijo Pablo. A partir de dichos personajes se revela una realidad angustiosa y alienante: la prohibición por parte del gobierno de sepultar el cuerpo del Juez Benavides por considerarlo un enemigo del régimen.
En términos del contexto histórico no hay nada en “Bajo pena de muerte” que permita puntualizar el país o el régimen del que se habla. Si bien hay detalles para darse cuenta de que trata de los conflictos que se dieron en Centroamérica entre los años setenta y noventa, lo que subyace al cuento está por encima de cualquier preocupación política y constituye, en realidad, una búsqueda metafísica. Dicho de otro modo, en este cuento Vallbona “transforma lo particular de los sustratos socio ideológicos en una temática universalizante que se aferra a lo más perenne de las preocupaciones humanas: el universo moral” (Chen Sham, pg. 86). Esta idea se hace explícita en el cuento cuando la madre del Juez Benavides habla sobre el asesinato de su hijo: “no era la política, no; la envidia, el odio, la maldad, fusilan ahora a nuestros hombres, a mi hijo…” (de Vallbona, página 64). Es claro, entonces, que en “Bajo pena de muerte” el tema de la guerra y la violencia social más que a un contexto político particular, está ligado a las emociones más primitivas y así mismo a inquietudes de orden filosófico como lo son la libertad y la responsabilidad moral.
A la luz de estas consideraciones vale la pena preguntarse por la importancia que tiene el hecho de que en “Bajo pena de muerte” el sujeto de la focalización sea Pablo, un niño. La infancia y los niños le permiten a Vallbona “evocar, por instantes ese estado de gracia antes del ominoso destierro hacia la vida, porque la vida es el pesado mundo de la responsabilidad moral y el deber de elegir” (Chen Sham, pg. 86). En este cuento vemos, cómo la violencia de la que es víctima el Juez Benavides tiene un peso significativo sobre Pablo en tanto que es precisamente esa violencia la que lo arroja de manera abrupta a un mundo que todavía no entiende y que cuyas condiciones funestas son impuestas por quienes detentan el poder (Muñoz, pg. 140).
Es preciso mencionar, en este punto, que en el contexto de “Bajo pena de muerte” el abuso del poder y la violencia a la que se exponen los protagonistas del cuento, genera en Pablo lo que podría considerarse como una especie de destierro ontológico. El relato inicia con una suerte de sentencia: “Cuando la señora Valle abrió la puerta de su casa, Pablo no tuvo ya ninguna duda de que su mundo había terminado” (Vallbona, pg. 63). De esta manera Vallbona logra, desde el comienzo, agitar el ánimo del lector para así rastrear el punto de quiebre en el que la vida, tal y como Pablo la había conocido, deja de existir.
Es por lo anterior que resulta interesante el hecho de que, en la primera parte del cuento, la voz narrativa utilice, en repetidas ocasiones, el campo léxico de la gestación para dar cuenta de los intentos de Pablo de aprehender una situación que le es incomprensible. Así vemos, por ejemplo, cómo para el niño la toma de conciencia de la muerte de su padre genera una primera imagen mental en la que “la noche se cerró en el vientre de su casa” (de Vallbona, pg. 64). Unas líneas después, el pathos de Pablo se hace aún más penetrante cuando se echa a llorar en el regazo de su madre y desea quedarse sumergido ahí porque “era como volver a la matriz que lo protegía del mundo, de la vida, de la muerte, lo hundía en el olvido total…era sentirse a sí mismo oscuridad y silencio en el corazón palpitante de la semilla” (de Vallbona, pg. 64).
Evidentemente, la violencia del contexto acarrea para Pablo un doble sentido de pérdida: por un lado, la pérdida de un padre al que no volverá a ver y, por el otro, la pérdida de los privilegios metafísicos de los que, por lo general, gozan los niños. Con respecto a esto último, lo que plantea Simone de Beauvoir en La Ética de la Ambigüedad resulta particularmente útil para profundizar en lo que implica la experiencia de la niñez. Si los niños gozan de un estatus metafísico privilegiado es porque se sienten protegidos por un orden de cosas que al asumir como un universo ya constituido, sustancial y definido, los exime de la carga de la libertad y por lo tanto, del peso de sus acciones en el mundo (de Beauvoir, pg. 36).
En “Bajo pena de muerte” asistimos a la ruptura de ese universo protector, en donde la violencia sacude los cimientos de un orden que para Pablo parecía natural. La voz narrativa focalizada en la experiencia de Pablo, nos muestra cómo, progresivamente, el niño va dándose cuenta de que el mundo en el que vive no opera bajo los designios de un Dios que establece objetivamente lo malo y lo bueno. Muy por el contrario, el mundo que Pablo empieza a enfrentar es uno fabricado por las redes de poder de un sistema político que impone las condiciones que acaban con la vida de su padre y con la posibilidad de sepultar su cuerpo dignamente.
En el cuento, la progresión de Pablo hacia la toma de conciencia de los mecanismos que lo oprimen es clara. En un primer momento el niño piensa en la muerte de su padre como si se tratara de un castigo divino: “Este debía ser un castigo de Dios que comenzaba ahí, en aquel momento. ¿Qué crimen has cometido, Pablo?” (de Vallbona, pg. 63). Pero luego, a medida que el relato avanza, mientras Pablo y su madre buscan el cadáver del Juez Benavides, la apariencia divina que la infancia le concede al mundo se desdibuja para dar lugar a la consciencia de que la realidad es un artificio humano: “Pablo sintió cuánto pesaba la lástima de unos y el odio de otros. Nunca se le había ocurrido que los sentimientos tuvieran peso y medida” (de Vallbona, pg. 66). Pero es sin duda, el final del cuento, lo que representa la confirmación última de que el mundo y lo moral no dependen de la existencia de Dios, sino de la existencia de los demás. No solo el cuerpo del Juez Benavides no puede ser enterrado porque así lo dispone el gobierno, sino que además, ante tal imposición, surge un sentido de responsabilidad moral en doña Jacinta quien debe aceptar que obligar al sepulturero a transgredir las órdenes del régimen, supondría condenarlo a correr con la misma suerte de su marido.
Por último, es importante mencionar que una clave para observar con interés a cualquier niño consiste en pensar que estos luchan a cada instante por discernir qué es lo real. Sin duda, el hecho de que en “Bajo pena de muerte” sea un niño el sujeto de la focalización, sirve para llevar al lector de la mano por este proceso. Como estrategia narrativa, el pathos de Pablo sirve para explorar los impactos de la violencia más allá de las particularidades de un contexto político determinado. Se trata, en realidad, de revelar la angustia metafísica que produce el darse cuenta de que nada está dado de antemano y que son las luchas de poder y nuestra consciencia de las responsabilidades que tenemos ante los demás lo que determina nuestra condición de ser y de estar en el mundo.
Bibliografía:
1. Beauvoir, Simone. The Ethics of Ambiguity. New York, N.Y: Philosophical Library, 1948. Print.
2. Chen, Sham J. Nuevos Acercamientos a La Obra De Rima De Vallbona (actas Del Simposio-Homenaje). San José, Costa Rica: Editorial de la Universidad de Costa Rica, 2000. Print.
3. Arancibia, Juana A, and Luis A. Jiménez. Protestas, Interrogantes Y Agonías En La Obra De Rima De Vallbona. Westminster, CA: Instituto Literario y Cultural Hispánico, 1997. Print.
4. Muñoz, Willy O. Narradoras Costarricenses, Antología de cuentos. San José, Costa Rica: Editorial Universidad Estatal a Distancia, 2006. Print.
Catalina Zuleta (Bogotá, 1985) Profesional en lengua y literatura francesa y filosofía de la Universidad de Toronto. En 2008 viajó con sus padres a Canadá donde reside actualmente. Entre sus intereses está la literatura francófona, en particular la de África y la de la periferia parisina. También le interesa la comedia de Molière, los cuentos filosóficos de Voltaire y la filosofía existencialista.
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