Hot Docs cumple 20 años
Por Roxana Olivera
Toronto– Este año Hot Docs celebró su vigésimo aniversario proyectando 204 películas de 43 países ante 180,000 espectadores. Sin duda alguna, lo que empezó en los cafés de la pequeña Italia en Toronto se ha convertido en el mayor Festival Internacional de Cine Documental de Norteamérica –contando con la presencia de 180 directores y la ayuda de más de 700 voluntarios– y en una rica fuente de investigación internacional. He aquí unas cuantas cintas que vale la pena mencionar:
¿Quién es Dayani Cristal?
Producida y narrada por Gael García Bernal, ¿Quién es Dayani Cristal? trata la historia de un emigrante que aparece muerto en el desierto de Arizona. Tras descubrir su cadáver en estado de descomposición, la policía estadounidense rebusca en los bolsillos del pantalón del difunto para ver si lleva consigo algún documento de identidad, pero sólo se topa con un pedazo de papel: una oración. En el pecho lleva un tatuaje que dice: “Dayani Cristal.” Con esa pista antropólogos forenses empiezan la búsqueda de la identidad de aquel hombre que no logró su meta de probar suerte en el país de las maravillas. Aparte de ponerle rostro, nombre y alma a ese desafortunado emigrante la cinta ofrece un testimonio contundente de las trágicas consecuencias que desencadena la guerra de los Estados Unidos contra la inmigración.
No solo es la guerra contra la inmigración la que está perdiendo Estados Unidos. Según muestra en Narco Cultura el fotógrafo y director Shaul Schwartz, Washington también está fracasando colosalmente en la guerra contra las drogas. Desde que México inició la militarizada guerra contra las drogas en diciembre del 2006 – a los cinco días de llegar al gobierno Felipe Calderón – cerca de 60,000 mexicanos han sido asesinados. Sin embargo, la relación entre el narcotráfico y el poder sigue creciendo mientras la venta de armas y la demanda y el tráfico de drogas continúan desenfrenadamente. En este documental visualmente escalofriante, sin narración, Schwartz transporta al espectador a las calles de Ciudad Juárez, la ciudad más violenta de México, donde Richi Soto, un perito de la policía forense encara rutinariamente el baño de sangre y el olor de la muerte. Soto y compañía acuden a la escena del crimen, pero ese trabajo resulta inútil ya que en general un 97 por ciento de los casos no se investigan. Como si fuera poco, los narcotraficantes se han convertido en símbolos de fama y prestigio entre la juventud mexicana. La violencia de los narcos se manifiesta y se celebra en la música de los narcocorridos, canciones que se transmiten más que nada en la radio y en Internet. “Gracias a esta creciente cultura,” señala Schwartz, “muchos de estos jóvenes no aspiran estudiar y ejercer una profesión sino más bien convertirse en nuevos capos de la droga.”
La última estación
Catalina Vergara y Cristián Soto nos transportan a los asilos de ancianos de Santiago de Chile para reflexionar sobre la vejez, el abandono y la soledad. En ese mundo donde la vida está detenida tanto los que no tienen familia como los que no quieren ser un estorbo para sus familiares terminan perdiéndose en las cifras del abandono. Es allí donde los abuelos y abuelas pasan sus últimos días antes de emprender el inevitable viaje hacia la muerte. En este urgente relato, sin narración, las imágenes hablan por sí solas. En una de ellas se aprecia a un abuelo que se la pasa llamando por teléfono, solo para descubrir que la persona a quien busca ya no existe. ¿Qué le queda? Tachar el nombre y número telefónico de esa agenda en la que solo aparece uno que otro nombre sin tachar. A lo largo del documental, a pesar de ese abandono, se ven algunos hilos de esperanza, gratitud y amor hacia la vida. “De hecho, este documental no es solo una reflexión sobre los asilos,” manifiesta la directora, “sino también sobre ésta egoísta economía neo-liberal en la que se pierde el centro del ser humano en todo ámbito – en la que los ancianos son un estorbo, no sirven y crean gastos. Es de allí que se producen todos estos problemas.”
El paciente interno
Alejandro Solar Luna rescata del olvido la penosa historia de Carlos Castañeda de la Fuente, un hombre que intentó matar al presidente Gustavo Díaz Ordaz para vengarse de la masacre de cientos de estudiantes, profesores y manifestantes. El 2 de octubre de 1967 manifestantes y espectadores fueron baleados por órdenes del Presidente Díaz Ordaz. Tras un fallido intento de dispararle al presidente – el único tiro que salió de su pistola terminó en la carrocería de un auto, Castañeda de la Fuente fue detenido, torturado, declarado enfermo mental y encerrado en un hospital psiquiátrico durante veintitrés años. Hoy mendiga por las calles de la Ciudad de México, según la minuciosa reconstrucción que nos pone en pantalla Solar Luna.
La revolución de los alcatraces
En La revolución de los alcatraces Luciana Kaplan presenta la historia de la activista oaxaqueña Eufrosina Cruz Mendoza quien lucha por los derechos de la mujer en las comunidades más marginadas de México. En 2007, Cruz se postuló para alcaldesa en el municipio de Santa María Quiegolani, Oaxaca, pero, como mujer indígena dentro de un sistema político de “usos y costumbres” local en el que no se le permite a las mujeres votar o ser votadas, no logró su meta. Sin embargo, Cruz no se dio por vencida. Así lo demuestra Kaplan, quien la siguió con un camarógrafo durante varios años mientras ésta luchaba por su comunidad contra la burocracia política. Aunque el ritmo del documental durante este recorrido es un poco lento, bellas imágenes – salvo las de la grotesca matanza de una vaca – exponen eficazmente la innegable realidad de la extrema pobreza en la que viven los pueblos indígenas. De repente, a los representantes del partido conservador Partido Acción Nacional (PAN) se les ocurre flirtear políticamente con Cruz y ella – ingenuamente –acepta la jugada. Hoy es diputada y la coordinadora nacional de Asuntos Indígenas del PAN.
The Ghosts in our Machine
Dirigida por Liz Marshall, esta cinta trata el tema de los derechos de los animales a través del lente fotográfico de Jo-Anne McArthur. Como defensora de los animales, McArthur documenta los horrores que sufren diariamente miles de millones de animales en manos de los seres humanos. Naturalmente, las imágenes son desgarradoras tanto para McArthur como para el espectador. En una escena, por ejemplo, McArthur se mete a una granja de zorros y a escondidas graba y toma un sinfín de fotos de cachorros de zorros enjaulados y de sus madres zorras que aúllan y gruñen de dolor al no poder velar por ellos. En otra, el espectador se convierte en testigo del maltrato al que está expuesto Ron, un chimpancé que ha sido utilizado en experimentos médicos durante toda su vida – treinta años. A pesar de todo, increíblemente, Ron no siente ningún rencor hacia la humanidad. Luego vienen las escenas en las que se aprecia claramente la comodificación de los animales: el transporte de chanchos a los camales, la matanza de vacas en los camales, la explotación de delfines y ballenas en espectáculos acuáticos, los criaderos de cachorros, etc. Al final, aparecen imágenes de un santuario de animales en las que seres humanos establecen una conexión con los animales. Allí a través de magníficas imágenes el espectador descubre que los animales también tienen su propia identidad y personalidad.
En Blackfish, al igual que en Ghosts in Our Machine, el tema es deprimente y la cinematografía espectacular. Dirigido por Gabriela Cowperthwaite, Blackfish narra la vida de las orcas en cautiverio, exponiendo asquerosas verdades del imperio SeaWorld, de otros parques acuáticos y de la industria en general. En este documental salen a flote las razones que condujeron a la trágica muerte de Dawn Brancheau, entrenadora de SeaWorld. En el sonado caso que se llevó a cabo en Florida en el 2010, la Orca Tilikum arrastró a la joven entrenadora bajo el agua ante la horrorizada audiencia. Pero contrariamente a lo que diga SeaWorld, este no fue el único caso y este documental examina otros incidentes similares. Si piensa llevar a sus hijos a uno de estos parques acuáticos este verano, no deje de ver este documental.
Para mayores informes visitar www.hotdocs.ca







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