Noventa y cinco por ciento de los objetos representados como puntos
blancos en esta ilustración, generada por computadora, son desechos
producidos por el hombre. Los científicos advierten que el aumento
creciente de basura espacial que orbita la Tierra amenaza la seguridad
humana en el espacio y de las misiones robóticas espaciales.
Por Stefan Lovgren
Se requiere limpiar la basura espacial: NASA
El espacio se está llenando de basura, y ya es hora de limpiarlo,
advierten los expertos de la NASA
Una cantidad creciente de restos de material producido por el hombre
—desde ensambladuras de cohetes y satélites obsoletos hasta envolturas
y material aislante— circulan alrededor de la Tierra.
Los científicos opinan que los desperdicios en órbita, mejor
conocido como basura espacial, representa una amenaza cada vez mayor
para las actividades espaciales, incluidas las misiones robóticas y los
vuelos tripulados.
“Esto se ha vuelto un problema ambiental creciente”, dijo Nicholas
Johnson, el científico y administrador del programa para los restos en
órbita de la NASA, en Houston, Texas. Johnson y su equipo diseñaron un
modelo por computadora capaz de simular el pasado y el futuro de la
numerosa basura espacial.
El modelo predice que, incluso si no se efectuaran lanzamientos de
cohetes o satélites, la cantidad de desperdicios que circulan en la
órbita baja actualmente alrededor de la Tierra permanecerán constantes
hasta el año 2055, después aumentará.
Mientras que los esfuerzos actuales se han concentrado en limitar la
emisión de basura espacial en el futuro, los científicos advierten que
pronto será necesario eliminar las piezas viejas existentes de mayor
tamaño.
Los investigadores presentaron un panorama general del problema de la basura espacial en la revista Science en enero de 2006.
Las perforaciones
Desde el lanzamiento del Sputnik I de la entonces Unión Soviética en 1957, el hombre ha generado basura espacial.
La Red Espacial de Observación de EUA (U.S. Space Surveillance Network)
actualmente rastrea alrededor de 13 000 objetos elaborados por el
hombre mayores de 10 centímetros de diámetro que orbitan la Tierra.
Esto incluye tanto naves espaciales como desechos, tales como partes de
cohetes abandonadas.
“De los 13 000 objetos, alrededor de 40 % proviene tanto de la
desintegración de las partes de los cohetes como de los cohetes
abandonados”, afirmó Johnson.
Además, hay cientos de objetos pequeños en el espacio, que incluyen
de todo, desde piezas de plástico hasta partículas de pintura.
La mayoría de esta basura más pequeña proviene de las ensambladuras
de los cohetes exploradores. Estas ensambladuras son secciones de los
cohetes que cuentan con su propio motor.
Estos objetos viajan a velocidades superiores a los 35 000
kilómetros por hora. A una velocidad tan alta, incluso los desperdicios
de menor tamaño pueden perforar las naves espaciales o inhabilitar un
satélite al provocar un corto circuito derivado de las nubes de gas
sobrecalentadas.
Tres impactos entre objetos de esta basura espacial, de más de 10
centímetros, han sido registrados entre finales de 1991 y principios de
2005.
El impacto más reciente ocurrió hace un año. Un objeto de un cohete
de 31 años de antigüedad de EUA golpeó el casco de la tercera
ensambladura de un vehículo de lanzamiento chino que explotó en marzo
de 2000.
“Hemos sido afortunados porque en los tres casos sólo han sido
creados unos cuantos fragmentos [nuevos] de desperdicios”, dijo Johnson.
El mejor escenario
Las proyecciones previas en relación con la basura espacial calculaban
que los satélites nuevos y las naves espaciales serían lanzados en el
futuro.
El nuevo estudio, en contraste, investiga lo que sucedería con la
cantidad de basura espacial si no se lanzaran al espacio cohetes o
naves espaciales en los próximos 200 años.
“Es decir, sería el mejor escenario”, comentó el autor principal del
estudio, Jer-Chyi Liou, científico en jefe y administrador del proyecto
de desperdicios en órbita, de Engineering Science Contract Group, en el
Centro Espacial de Houston, de la NASA.
“La cantidad de desperdicios seguirá aumentando —advirtió Liou—. Sabemos que sólo empeorará”.
Para eliminar la basura
Johnson, el administrador del programa para desperdicios en órbita,
afirma que las naciones que desarrollan programas espaciales concuerdan
en que el problema relacionado con la basura espacial debe ser
atendido. Incluso hay una organización especial llamada Comité
Coordinador de Agencias Internacionales para el control de Desperdicios
Espaciales (Inter-Agency Space Debris Coordination Committee), conformada por las agencias de diez países y la Agencia Espacial Europea (European Space Agency).
Hasta el momento, los esfuerzos se han concentrado en evitar arrojar
nuevos desperdicios. Johnson opina que ya es tiempo de que pensemos
cómo eliminar la basura del espacio.
Sin embargo, es una propuesta difícil.
Las propuestas anteriores han variado desde enviar una nave espacial
para recoger los desperdicios y regresarlos a la Tierra hasta el empleo
de rayos láser para desviar un objeto de su órbita y que caiga a la
Tierra con mayor rapidez.
Con la tecnología actual, estas propuestas no parecen técnica ni económicamente viables, admite Johnson.
Sin embargo, dice, el problema relacionado con la basura espacial requiere mayor atención.
“Es similar a cualquier problema del medio amiente —dijo—, y
aumenta. Si no lo abordamos ahora, sólo empeorará, y las soluciones en
el futuro serán todavía más costosas que si emprendemos las acciones
ahora”.
Fuente: National Geographic News

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