Se alcanzan “puntos críticos” del calentamiento global
Unos científicos afirman que los niveles alcanzados le ocasionarán cambios importantes al planeta
La Tierra ya ha rebasado varios “puntos críticos” del cambio
climático en los cuales los actuales niveles de gases de invernadero
provocarán nuevos cambios importantes y acelerados, declaró un
importante científico climático.
Sin embargo, aún es posible evitar gran parte de los daños si se
limita el uso de combustibles fósiles como petróleo y carbón, señaló el
climatólogo James Hansen como parte de su presentación durante la
sesión de otoño de la Unión Geofísica Estadounidense, celebrada en San
Francisco.
Los citados combustibles son el origen de la mayor parte de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) provocadas por el hombre –en general, consideradas una de las principales causas del creciente calentamiento global.
Los actuales niveles atmosféricos de CO2
bastan para que la capa de hielo del Ártico y los colosales mantos
helados de lugares como Groenlandia lleguen a fundirse, apuntó Hansen,
miembro del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA en la
Ciudad de Nueva York.
No obstante, aún queda esperanza si la población cambia cuanto antes su consumo de energía. “En mi opinión, no hemos alcanzado el punto sin retorno, así que todavía es posible evitar las repercusiones
–afirmó Hansen–. El problema es que se da por sentado que vamos a
consumir todos esos combustibles fósiles y dejar el CO2 en la
atmósfera. No podemos permitirlo si deseamos que este planeta siga
pareciéndose al que hemos habitado desde hace diez mil años”.
Estremecedora noticia
La fusión del hielo y el consiguiente incremento en el nivel del mar
son dos de las consecuencias más citadas de alcanzar o aproximarnos a
un punto crítico. “El muy limitado calentamiento observado hasta la
fecha ha tenido grandes consecuencias para el hielo de casi cualquier
parte del planeta –intervino Richard Alley de la Universidad Estatal de
Pensilvania en University Park–. Podemos afirmar que casi todos los
glaciares del mundo están encogiéndose”.
Investigaciones previas sugieren que los mantos de hielo de
Groenlandia y el Antártico empiezan a derretirse y contribuyen al
incremento del nivel del mar. Nuevos estudios presentados esta semana
en la sesión de San Francisco “revelan que la crisis es muy real”,
prosiguió Alley. “Los mantos de hielo han sufrido grandes pérdidas en
fecha muy reciente”.
Y el futuro nos depara muchas más, dijo. “Según diversas
[proyecciones], el calentamiento que se avecina es muy importante
comparado con el que hemos experimentado hasta ahora –agregó Alley–.
Pocos creen posible acabar con un manto de hielo en unas cuantas
décadas; piensan que el proceso durará siglos o más. Sin embargo, será
perfectamente factible cuando alcancemos el punto crítico que precipite
[la fusión acelerada] en pocas décadas”.
Según otro científico, la situación del mar de hielo del Ártico,
llamado perenne porque permanece congelado incluso durante el verano,
tal vez sea irreversible. “Creo que ya hemos superado el punto crítico
para el mar de hielo perenne –declaró Josefino Comiso del Centro de
Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland–. Al
parecer, el mar de hielo perenne seguirá menguando y no hay la menor
esperanza de recuperarlo”.
Hora de actuar
Si dejamos de utilizar combustibles fósiles de inmediato o
aprendemos a capturar el CO2 antes que llegue al aire, quizá podamos
reducir el nivel atmosférico del gas, sugirió Hansen. “Las próximas
décadas prometen ser muy interesantes –pronosticó–. Si no empezamos a
reducir no sólo las emisiones [de dióxido de carbono] sino también la
cantidad atmosférica absoluta, sufriremos graves consecuencias”.
Debemos definir un objetivo para el CO2” que sea lo bastante reducido
para evitar el punto sin regreso, dijo.
El punto crítico del CO2 en muchas regiones climáticas oscila entre
300 y 350 partes por millón, calculó Hansen. Dichas cifras son
inferiores a los niveles actuales de 380 partes por millón y
representan un objetivo mucho más ambicioso que los niveles anunciados
por los gobiernos más “verdes”, como Alemania y Gran Bretaña.
El mar y el suelo absorben actualmente casi la mitad del CO2 que la
humanidad genera cada año, informó Hansen. De tal manera que si
interrumpimos las emisiones del gas mediante un uso controlado de
combustibles fósiles, el CO2 será asimilado por completo y los niveles
atmosféricos se desplomarán. “Tarde o temprano habremos de encontrar la
manera de vivir sin combustibles fósiles –insistió Hansen–. ¿Por qué no
hacerlo ahora que todavía tenemos una oportunidad?”
Fuente: National Geographic

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