El Evangelio de Judas:
el debate continúa
Una nueva interpretación del evangelio afirma que Judas fue un “demonio”
El texto del evangelio de Judas permaneció oculto por más de 1 700 años antes de que fuera descubierto en Egipto en los años setenta.
Una interpretación temprana del evangelio dada a conocer por la Sociedad National Geographic en 2006 describe a Judas como un amigo cercano de Jesús, y muestra que Judas entregó a Jesús a los soldados enemigos sólo porque Jesús instruyó a Judas para que lo hiciera.
Pero la especialista en estudios bíblicos April DeConick dice que esa traducción es errónea, y que en ese evangelio se retrata a Judas como una fuerza negativa y “tan malvado como siempre”.
La nueva interpretación contradice la primera traducción, dada a conocer por National Geographic Society en abril de 2006, [y publicada en mayo de ese mismo año]. Sin embargo, el debate está lejos de darse por concluido.
La primera interpretación del evangelio recién descubierto dice que el apóstol seguía las órdenes de Jesús cuando lo entregó a los soldados enemigos.
En la traducción de National Geographic, los antiguos autores del texto describen a Judas Iscariote como el amigo más fiel de Jesús y como el único apóstol que realmente comprendió el mensaje de Cristo.
Los escritos de la Biblia dicen que Judas Iscariote traicionó a Jesús por 30 monedas de plata.
¿Tan malvado como siempre?
April DeConick, una profesora de estudios bíblicos en la Universidad de Rice, en Texas, afirma que la primera traducción lo interpretó mal.
En su nuevo libro, El decimotercer apóstol: Lo que el evangelio de Judas realmente dice, DeConick ofrece su propia traducción del evangelio.
“En mi traducción, Judas no cumple el papel de un espíritu benevolente, como lo hace en la traducción de National Geographic –afirma DeConick–. Se revela como un Judas bastante más negativo, un Judas con un espíritu maligno y tan malvado como siempre”.
Marvin Meyer es uno de los traductores a quienes National Geographic invitó a participar. Él dijo que recibe con agrado las interpretaciones adicionales del evangelio de Judas.
“No es ninguna sorpresa descubrir que hay otro tipo de interpretaciones –dijo Meyer, un especialista en estudios bíblicos, de la Universidad de Chapman, en California–. Lo destacable es el grado hasta el cual ha influido en nosotros y en la mayoría de las personas lo que se publicó”.
Orígenes herejes
Se encontró el evangelio de Judas en un códice, o libro antiguo, que se remonta al siglo III o al siglo IV d. C.
En un documento original escrito en copto, o egipcio cristiano, se cree que el texto es una traducción original, un manuscrito griego elaborado en algún momento previo al año 180 d. C.
El documento permaneció perdido por más de 1 700 años antes de ser descubierto en Egipto en los años setenta.
Alrededor de 85 % del frágil documento ha sido restaurado; sin embargo, todavía existen algunos vacíos.
Se desconoce el autor del texto. Sin embargo, los estudiosos opinan que se originó en un grupo de los primeros cristianos, conocidos como gnósticos setianos.
Estos “herejes” creían que la verdad podía saberse sólo mediante la revelación de Jesús y de la experiencia personal con Dios, luego entonces, el subtítulo del evangelio de Judas: “el recuento secreto sobre la conversación de Jesús con Judas Iscariote”.
“El demonio” contra “el espíritu”
DeConick comentó que se emocionó al ver traducido el evangelio de Judas, y de inmediato comenzó a analizar el texto en cuanto fue publicado el año pasado.
“Sin embargo, pronto noté que mi traducción no coincidía [con la de National Geographic] en varios puntos importantes”, dijo ella.
El pasaje en el que Jesús llama a Judas “daimon” se encuentra en el centro del debate. Conforme a la traducción de National Geographic, “daimon” significa “espíritu”. Sin embargo, DeConick sostiene que “daimon” debe traducirse con el significado de “demonio”, y que Jesús literalmente llama a Judas un demonio.
“Lo que hemos encontrado en todos los materiales gnósticos —y hemos hallado unas 50 referencias sobre la palabra ‘daimon’ en los textos— [es que] siempre denotan demonios, personajes maliciosos que poseen a la gente y la atormentan, intentando que las personas hagan lo que se supone no deben hacer contra Dios”, afirmó ella.
Sin embargo, Meyer, quien trabajó en la traducción de National Geographic, señaló que los gnósticos séticos también habían sido influidos por los escritos griegos tempranos. En esos manuscritos, “daimon” se emplea con el significado de “espíritu” o para describir el aspecto espiritual de una persona.
El evangelio de Judas fue escrito en una etapa temprana y fue influido casi por completo por el estilo griego, dijo él. Por eso, “daimon” debe leerse como “espíritu”, agregó Meyer.
“Sólo es en la herencia judeo-cristiana en desarrollo donde, con el tiempo, ‘daimon’ adquiere un significado exclusivamente negativo”, dijo Meyer.
El estudioso del Nuevo Testamento Simon Gathercole —quien no participó en el proyecto de la traducción para National Geographic— afirmó que tanto “demonio” como “espíritu” son correctas.
“‘Demonio’ es el significado en el Nuevo Testamento, aunque sólo aparece unas cuantas veces, y ‘espíritu’ es el significado en Platón. Y el evangelio de Judas tiene influencia tanto del Nuevo Testamento como de Platón”, afirmó Gathercole, de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra.
Antti Marjanen, un estudioso de la Biblia en la Universidad de Helsinki, en Finlandia, advirtió que no es aconsejable concentrarse en el uso de una sola palabra.
“Ya que la palabra ‘daimon’ aparece sólo una vez en todo el texto, se debe ser cauto en su interpretación –dijo Marjanen, quien tampoco participó en el trabajo para la National Geographic Society–. Incluso si se toma como una referencia negativa, no necesariamente significa que sea la caracterización definitiva de Judas en el manuscrito”.
En discusión
Muchas creencias setianas no coincidían con la corriente principal del cristianismo. Los setianos, por ejemplo, no creían que Dios hubiese sacrificado a su hijo, Jesús, para expiar los pecados de la humanidad.
Los textos gnósticos contradicen el evangelio según Mateo, Marcos, Lucas y Juan citados en el Nuevo Testamento. Como resultado, los evangelios gnósticos fueron censurados por los líderes cristianos y se rechazó incluirlos en la Biblia.
Ningún estudioso sobre el cristianismo temprano parece creer que el evangelio de Judas proporciona un recuento histórico confiable sobre la relación entre Jesús y Judas, sino que es visto como una interpretación gnóstica de esa relación.
“‘La voz de Jesús [en el evangelio de Judas] es la voz gnóstica que reta a los cristianos apostólicos para que revaloricen su fe, que escuchen a su propia razón y conciencia en lugar de aceptar ciegamente su fe porque piensan que les fue dada indisputablemente de los doce discípulos”, dijo DeConick.
Un reino especial
En otro pasaje de la versión de National Geographic, Judas le dice a Jesús: “Me habéis destinado a aquella estirpe”, al parecer, refiriéndose a los gnósticos iluminados quienes, en palabras de DeConick, “pueblan el mundo superior”.
No obstante, DeConick dice que la frase copta —”porj e”— usada en el pasaje de hecho significa “apartar de” y no “destinar”.
“Judas no fue destinado a formar parte de la estirpe santa, como sugiere la traducción de National Geographic”, escribe ella en su libro.
“Mi traducción corregida es completamente opuesta –comentó a National Geographic News–. Judas está enfadado porque ha recibido las enseñanzas esotéricas de Jersús, enseñanzas que él considera inútiles, porque ha sido separado de la estirpe gnóstica que puebla el mundo superior”.
En la edición crítica del evangelio de Judas, de National Geographic, tanto “destinar a” como “apartar” se ofrecen como traducciones posibles.
Aun si la interpretación es que Judas fue separado de esa estirpe, el significado todavía no es claro, sugieren algunos estudiosos.
“De hecho, concuerdo con la interpretación de la expresión verbal copta ‘separar de’ y no ‘para’. Sin embargo, no estoy segura de que la estirpe a la que se refiere el texto sea la estirpe santa –dice Marjanen, un estudioso finlandés–. En lugar de esto, yo leo [que] Judas es separado de la estirpe perteneciente al reino terrenal al que pertenecen los otros discípulos”.
Meyer, uno de los traductores apoyados por National Geographic, comentó que casi todos los aspectos de la traducción que señala DeConick se discuten en las notas de la edición normal de la revista National Geographic y en la edición crítica de El Evangelio de Judas.
“En realidad, sólo estamos divagando alrededor de la interpretación de unos cuantos pasajes
–dijo–. April considera dos o tres pasajes… y con la interpretación revisionista de esos escasos pasajes, ella observa el texto desde un punto de vista totalmente diferente”.
¿Sátira?
DeConick dijo que ella cree que el evangelio debe ser visto como una parodia.
“Definitivamente, es una sátira. [En el evangelio de Judas], Jesús siempre se mofa de los discípulos, caracterizados como incrédulos e ignorantes –dijo ella–. El autor usa el sentido del humor de una manera muy subversiva para criticar y corregir a los cristianos apostólicos”.
Sin embargo, Gathercole, el estudioso de Cambridge, no está convencido de que el evangelio haya sido escrito como una parodia.
“Es un evangelio estilo gnóstico estándar –dijo Gathercole–. Y ya que era común que los gnósticos invirtieran las imágenes bíblicas, existe una lógica para que usaran a Judas”, agregó.
Meyer dijo que existe un problema fundamental con el argumento de Judas como demonio: Si Judas era un demonio, ¿por qué confiaba Jesús en él?
“Para que funcione este valor negativo, se debe ignorar todo lo positivo que se dice sobre Judas en el texto, o ponerle un asterisco”, agregó.
“Sin embargo, las buenas noticias son que este es el evangelio de Judas —dijo Meyer—. La razón principal por la que fue redactado este escrito fue que la gente pudiera aprender algo sobre los setianos, planteado como si se le estuviese comunicando a Judas”.
“Decir que todo fue una chanza, que todo fue una parodia… bueno, no tenemos ningún otro texto antiguo o más reciente que funcione así”, concluyó.
Profundizando en todo
DeConick también critica a National Geographic por manejar mal el proyecto de traducción al no elaborar las copias del manuscrito en el tamaño completo y en alta resolución, para permitir que otros estudiosos lo analizaran (sin embargo, dichas copias estarán a la disposición del público para descargarlas a mediados de enero de 2008 en el sitio de internet de El evangelio de Judas, de National Geographic).
“National Geographic no siguió el mejor procedimiento para abordar los nuevos hallazgos académicos –argumentó ella–. Tener el texto para que sea trabajado por un grupo de estudiosos resulta en una situación en la que el material no puede ser revisado o cuestionado antes de que sea publicado”.
El estudioso del Nuevo Testamento Craig Evans trabajó en el equipo de National Geographic. Él no concuerda con algunas de las elecciones en la traducción e interpretación hechas por sus colegas del proyecto de National Geographic Society [NGS]. Aun así, Evans defiende el manejo del proyecto por parte de National Geographic.
“Cuando la National Geographic Society tuvo acceso al Códice Tchacos [el libro más grande que contiene el evangelio]… no habría tenido sentido publicar imágenes fotográficas, debido a que el códice estaba formado por piezas –afirmó Evans, del Acadia Divinity College, de Nueva Escocia, Canadá–. Tomó años armarlo, de tal suerte que el texto pudiera ser, en efecto, observado y leído. Una vez que esa etapa del trabajo fue concluida, NGS tuvo el texto a disposición del público de manera expedita”.
Mientras tanto, Meyer descartó cualquier insinuación que sugiriera que su equipo estuviera comprometido con alguna consigna para restituir la imagen de Judas mediante su traducción del evangelio.
“Nuestro único propósito fue interpretar el texto, que tuviera sentido, y obtenerlo tan pronto como fuera posible”, dijo.
“Producir una primera traducción y la primera edición crítica es una labor ingrata, porque no se sabe a ciencia cierta si uno mismo está arriesgándolo todo. Y las probabilidades de que, por lo menos una parte, implique un riesgo conforme pasa el tiempo son bastante altas”, agregó Meyer.
“Es así como funciona el saber”.
Fuente: National Geographic.

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