Las caras humeantes de la Cuba de hoy:
Por culpa de Candela
Por Augusto Díaz-Riverón*
La editorial Floricanto Press acaba de poner a la venta una colección de relatos, Por culpa de Candela, de la cubana Teresa Dovalpage. Aunque su autora no lo dividió, el volumen podría separarse en dos partes claramente diferenciadas: Cuba vista desde los Estados Unidos (“La Yuma,” como suelen decir los narradores) y Cuba desde Cuba.
La primera parte la abre la historia que da título a la colección, en que dos amigas planean cómo sacar a otra de Cuba. El final, que no cuento para no estropear la lectura, confirma el cínico dicho de “nunca hagas un bien, no importa a quien.” En ¿Corruptora de menores, yo? una abuela cubana viaja a Chicago y se mete en un laberinto sexual con su nieto postizo, en un enredo lúbrico amenizado con aires de la zarzuela La corte de faraón. La autora parece tener predilección por las zarzuelas porque Muerte de un murciano en la Habana (finalista del premio Herralde, 2006) tiene como fondo dramático otra de estas piezas, Los gavilanes.
Las mujeres son casi siempre personajes protagónicos, aunque generalmente poco afortunados. En Literatura femenina una estudiante de doctorado en literatura (esperemos que no sea autobiográfico este cuento) descubre la traición de su novio, que la engaña con su mejor amiga. Pero Si a tu ventana llega una paloma es, a mi juicio, la mejor lograda de las historias de la primera parte. Contada desde tres puntos de vista (una madre soltera, su hija y un narrador en segunda persona) refleja el regreso a Cuba de una niña de once años en busca de su padre, con un sorprendente final.
De la segunda parte, Visa poética para Chihuahua recrea el intento imposible de una cubana por conseguir una visa para México. Otros relatos tratan sobre la salida de miles de cubanos por el puerto del Mariel en 1980, las escuelas cubanas donde los niños aprenden a “ser como el Che Guevara” y lo que pasa en ellas. Mi preferido, sin embargo, es el último, La virgen se llama Juana, que recuerda la trama de Arsenic and Old Lace. Aquí tres ancianas, no tan locas como parecen a primera vista, se vengan del afán explotador de turistas incautos.
Comparada por el autor chileno Roberto Ampuero con Cabrera Infante, Teresa Dovalpage es sin dudas una voz que se alza clara y fuerte en la literatura cubana de hoy. Su sitio en la red, que recomiendo visitar, es www.dovalpage.com. Contiene material bilingüe y enlaces a varios de sus cuentos y artículos.
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*Augusto Díaz-Riverón: Nacido en Ciudad de México en 1957. Afincado actualmente en San Diego, California. Es crítico de arte y profesor de literatura en universidades locales.

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