Alfredo Bryce Echenique
Las obras infames de Pancho Marambio
(Planeta, 2007)
Cinco años después de obtener el Premio Planeta de Novela con El huerto de mi amada (2002), Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939) vuelve a este género literario con Las obras infames de Pancho Marambio,
la historia de Salvador Bienvenido Buenaventura, un exitoso abogado
limeño que, tras una jubilación prematura, decide radicar en Barcelona.
En esa ciudad, en la que viven sus mejores amigos, Buenaventura cae en
una crisis de alcoholismo que lo convierte en un vagabundo solitario y
después lo lleva a un hospital psiquiátrico donde tiene que soportar
todo tipo de maltratos.
Esta trágica historia (una mezcla de Leaving Las Vegas y Atrapado sin salida)
es desarrollada por Bryce en clave cómica, con todo el humor, las
exageraciones y esa constante búsqueda de lo gracioso incluso dentro de
las situaciones más desesperadas (una peculiar versión del "grace under pressure"
de Hemingway), que caracterizan a su narrativa. Y también apelando a
sus más efectivos recursos retóricos: oralidad, sintaxis barroca y
llena de digresiones, juegos de palabras y hasta las breves fórmulas
que suele usar para referirse a los personajes secundarios: el tintado,
Sor Sic, el amenazante, la tal Palmira, entre otros.
Las continuidades y reiteraciones abarcan al propio Buenaventura, quien remite inevitablemente al Pedro Balbuena de Tantas veces Pedro
(1977) y a la ya larga lista de protagonistas bryceanos que son casi
alter-egos del autor: Martín Romaña, Max Gutiérrez, Juan Manuel Carpio,
etc. Como ellos, Buenaventura es un hombre culto, tradicional y tiene
un amor platónico e imposible. Las pocas diferencias entre esta novela
y las anteriores son más bien negativas. Hay ahora, por ejemplo, una
manifiesta polaridad en los personajes secundarios: por un lado los
buenos, bellos, ricos y sinceros; y por otro los malos, feos, pobres y
falsos. Entre estos últimos está Pancho Marambio, a quien Buenaventura
culpa de todas sus desgracias.
La desaparición de Marambio –y de
todos los amigos barceloneses del protagonista– antes de la mitad del
libro y el escaso desarrollo de la relación entre Buenaventura y
Mariana son algunos de los muchos cabos sueltos que deja este relato,
cuya estructura y unidad no parecen estar bien trabajadas. Las obras infames de Pancho Marambio
no forma parte de las mejores novelas de Bryce, pero sí confirma su
gran talento narrativo y su capacidad para convertir hasta lo grotesco
y trágico en un relato sumamente ameno.

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