ARTE RENACENTISTA Y TEOLOGIA EN ALBERTO DURERO ¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE PARA LA HISTORIA DE LA IGLESIA
Escrito por Luis Eduardo Cantero
sábado, 30 de enero de 2010
ARTE RENACENTISTA Y TEOLOGIA EN ALBERTO DURERO
¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE PARA LA HISTORIA DE LA IGLESIA
Por Luis Eduardo Cantero
Introducción
Alfredo
Rolandconsidera el Renacimiento
como un proceso histórico socio – cultural complejo, porque en él intervienen
muchos factores de orden social, político, económico, filosófico, espirituales
y teológicos (…). Gracias a la perspectiva histórica y especialmente a ciertos
personajes que adquieren lineamientos arquetípicos; que polarizan aquellos
rasgos definitorio por las cueles distingue el fenómeno.[1] Las
figuras a la que hace mención Roland y que realmente son antagónicas opuestas
son San Franciscode Asís,
Leonardo da Vinci y Nicolás Maquiavelo indaga en cada uno de ellos sobre sus
sueños, pasiones, ideales, contradicciones; pero encuentra enellos un común denominador que une sus
vidas, ese común denominador es el marco de la sociedad renacentista. Roland
nos lleva de un lado para el otro con su discurso científico mostrándonos las
emociones, las angustias, los desvelos y las increíbles intrigas de una
sociedad que se desgarraba en la búsqueda del autentico sentido de su
existencia.
Como lo expresa
Roland en su libro, realmente es una sociedad que buscaba una respuesta a los
problemas que vivían; el ser humano de ésta época estaba interesado por su
existencia. Esta es una de las razones del Renacimiento porque obedece, como
hecho cultural a un modo de enfrentar la vida, a eso le llamó “concepción del
mundo” (…).[2]
El Renacimiento, como todo fenómeno histórico – cultural[3] no se
presenta tan objetivo como hecho concreto y aislado. Según Roland sus limites
son bastante imprecisos, aunque podamos señalar algunas aristas que los
configuran, ellas aparecen entremezcladas con otras que sirven para
particularizar a época anteriores distintas de la que definen del suceso que
nos ocupamos en este trabajo como es el caso de Durero como renacentista.
Como doctorando
en historia de la iglesia y lo que he aprendido con los profesores Jerónimo
Granados y Diana Rocco que ha a medida que uno se mete en la historia del
pasado y analiza los diferentes escenarios, éstos aparecerán tan
diversificados, rico en matices y oposiciones tan particular de cada periodo
que pueden resultar ficticias o caprichosa los mismo cree Roland. Y como
teólogo puede invadirme una sensación de nihilismo que proviene de mi formación
que si no me desprendo de ello caería en un análisis caprichoso, minúsculo e
inconexo, sin dar lugar a una apreciación de conjunto como lo contemplaría un
historiador del arte, esa es la tarea que me propongo analizar este periodo,
por ello me pregunto: ¿Puede hablarse de un fenómeno? ¿En qué consistió? ¿Es
Alberto Durero un renacentista? ¿Qué importancia tiene para la historia de la
iglesia? Estas u otras cuestiones serán nuestro mapa de trabajo.
1.EL CONTEXTO HISTORICO DEL ARTISTA
Para ir
respondiendo a las preguntas planteadas en nuestro trabajo acerca de Alberto
Durero si fue un renacentista o no, como su importancia para la historia de la
iglesia cristiana hoy, seria bueno comenzar preguntándonos ¿Qué es el
Renacimiento? Definir este movimiento es problemático debido a la dificultad
para ubicarlo si es de la Edad Media o la Edad Moderna; esta problemática se
debe a las personalidades como Petrarca y Boccaccio, Gentile daFabriano y Pisanello, Jean Fouquete,
Dante y Giotto pertenecen ya al Renacimiento, y Shakespeare y Moliere todavía a
la Edad Media.La opinión de
Huizanga de que el cambio se consuma propiamente en el siglo XIII, y de que la
Edad Moderna comienza con la Ilustración, la idea del progreso de la
industrialización (…).[4] Pero,
Arnold Hauser prefiere ubicarlo entre la primera mitad de la Edad Media, esto
es, a finales del siglo XII, cuando la economía monetaria se revitaliza, surgen
las nuevas ciudades y la burguesía adquiere sus perfiles característicos. Pero
de ningún modo puede ser situada en el siglo XV, en el que, si muchas cosas
alcanzan su madurez, no comienza, sin embargo, ninguna cosa nueva.[5]
Según Hauser
nuestra concepción del mundo, naturalista y científica es una creación de
Renacimiento; pero, el impulso hacia la nueva orientación en la que tiene su
origen la concepción que ahora surge lo dio el nominalismo de la Edad Media. El
interés por la individualidad, la investigación de las leyes naturales, el sentido
de fidelidad a la naturaleza en el arte y en la literatura no comienzan con el
Renacimiento. El naturalismo del siglo XV no es más que la continuación del
naturalismo gótico, en la que aflora la concepción individual de las cosas
individuales. Los panegiristas del Renacimiento quieren ver en todo lo que en
la Edad Media es espontaneo, progresista y personal un anuncio del
Renacimiento. Burckhardt considera que las canciones de los vagantes son ya
proto – renacentista, y Walter Pater descubre algunas creaciones medievales
como el chantefable “Aucassin et Nicolette” es una expresión del Renacimiento
(…). Pero, todo esto no hace más que iluminar desde el lado opuesto la misma
continuidad entre Edad Media y Renacimiento afirma Hauser.[6]
En la
descripción del Renacimiento, Burckhardt ha acentuado sobre todo el
naturalismo, y señala en el volver a la realidad empírica, en el descubrimiento
del mundo y el hombre (…), Hauser aclara que en el Renacimiento lo nuevo no era
el naturalismo en si, sino los rasgos científicos, metódicos e integrales del
naturalismo; no han percibido que no eran la observación y análisis de la
realidad lo que superaban los conceptos de la Edad Media, sino simplemente la
conciencia y la coherencia con que los datos empíricos eran registrados y
analizados; no habían notado que en el Renacimiento el hecho notable no era que
el artista se fuese convirtiendo en observador de la naturaleza, sino que la
obra de arte se hubiera transformado en un estudio de la naturaleza. El
naturalismo gótico comenzó cuando las representaciones de las cosas dejaron de
ser exclusivamente símbolos y empezaron a tener sentido y valor, incluso con la
realidad transcendente, como mera reproducción de las cosas terrenas.[7]
Esto nos ayuda a comprender el por qué del interés del Apocalipsis de Juan
encontramos en los cuadros relacionado con esta temática en nuestro autor
Alberto Durero.
Hauser dice:
“con la llegada del Renacimiento hay un cambio en el sentido de que ahora el
símbolo metafísico se debilita y el propósito del artista se reduce de manera
cada vez más resuelta y consciente a la concepción y representación del mundo
sensible. A medida que la sociedad y la economía rompe con la hegemonía de la
iglesia católica romana, el arte se vuelve también con rapidez progresiva hacia
la realidad; pero, el naturalismo no es una novedad en el Renacimiento tampoco
lo es la economía del lucro.Ahora
bien, el descubrimiento de la naturaleza por el Renacimiento es un invento del
liberalismo del siglo XIX, porque el liberalismo se opone al Renacimiento
sencillo y amante de la naturaleza a la Edad Media para combatir así a la
filosofía romántica de la historia (…).”[8]
A pesar que
Brunelleschi no solo ve en el Renacimiento un destructor del gótico, también
considera este destructor como el principio de la evolución que lo llevará al
triunfo la idea libertad y de la razón, muestra que lo que le interesaba en su
concepto del Renacimiento era sobre todo encontrar el árbol genealógico del
liberalismo. Para él,la lucha es
todavía contra el clericalismo y a favor del libre pensamiento, que fue el que
trajo a los filósofos ilustrados del siglo XVIII la conciencia de su oposición
a la Edad Media y su filiación renacentista. Tanto para Bayle como para
Voltaire, el carácter irreligioso del Renacimiento, que era en realidad
anticlerical, antiescolástica y antiestética, pero en modo alguno incrédulo.
Las ideas de salvación, la trascendencia, el fin del mundo, la redención y el
pecado original, que era parte de la vida espiritual del ser humano de esta
época (Edad Media), pasan a ser meramente ideas secundarias.[9]
Pero, no se puede hablar de modo alguno de la carencia de todo sentimiento
religiosos en el Renacimiento; como agrega Hauser en palabras de Ernst Walser
considerar de manera inductiva la vida y pensamiento de las figuras mas
sobresaliente del Quattrocento, de Coluccio, Brocciolini, Leonardo Bruni,
Lorenzo el Magnifico o Luigi Pulci, no se dan los signos que se consideran
caracteristicos de la incredulidad (…). El Renacimiento no fue tan reacio a la
autoridad como pretenden algunos autores de la corriente de la ilustración y el
liberalismo. Se atacaba al clero, pero se respetaba a la iglesia como
institución divina, y a medida que la autoridad iba perdiendo autoridad, se la
sustituía por la Antigüedad clásica.[10]
Dejando un poco
los detalles socio – políticos que no tanto nos interesa para este trabajo,
pero que nos ayuda a comprender la figura y pensamiento de nuestro Durero,
porque los rasgos sobresaliente del arte Quattrocento
es la libertad y la ligereza de la técnica expresiva, tan original respecto a
la Edad Media como al norte de Europa, esta es una de las razones por las
cuales Durero viaja a Italia y se impregna de la gracia como de la elegancia
del relieve estatuario y la línea amplia e impetuosa de sus formas. Todo en
este arte es claro y sereno, rítmico y melodioso.Como nuestra perspectiva está enfocada en la pintura,
en su unidad espacial, temporal y la concentración hacen posible en el drama,
sobre todo en la realización de la visión simultánea. La modificación que hace
el Renacimiento se concentra en la idea del espacio y a toda la concepción
artística frívola medieval compuesta de cuadros independiente.
La Edad Media
concebía el espacio como algo compuesto y que se podría descomponer en sus
elementos, no solo colocaba las diversas escenas de un drama a una continuación
de otras, sino que permitiría a los actores permanecer en escena durante toda
la representación escénica sin participar de la acción. Esta división de la
atención es imposible para el Renacimiento, porque la obra de arte constituye
una unidad indivisible; el espectador quiere abarcar de una sola mirada todo el
campo del escenario, lo mismo que todo el espacio de una pintura realizada
según la perspectiva central. Sobre esta unitariedad de la representación a la
que el arte del Renacimiento debe la impresión de totalidad, esto es, el
parecer un mundo autentico, equilibrado, autónomo frente a la concepción
artística medieval.
Por ende,
Italia es un anticipo con su arte concebido unitariamente el clasicismo
renacentista, lo mismo que con su racionalismo económico anticipa la evolución
capitalista de Occidente. Porque el Renacimiento es un movimiento esencialmente
italiano, mientras que el pleno Renacimiento y el Marianismo son movimientos
comunes a toda Europa. La nueva cultura artística aparece en primer lugar en
Italia, porque era un país que tenia sus ventajas con respecto a las demás
naciones de occidente como también en el aspecto económico y social, porque de
él arranca el renacimiento de la economía, en él se organizan técnicamente el
financiamiento y transporte de las cruzadas; en él comienza a desarrollarse la
libre competencia frente al ideal corporativo de la Edad Media y en él surge la
primera organización bancaria de Europa. También, porque en Italia la
emancipación de la burguesía ciudadana triunfa más pronto que en el resto de
Europa, debido a que en ella el feudalismo y la caballería están menos
desarrollado que en el Norte, y la nobleza campesina no solo se convierte en
ciudadana más pronto, sino que asimila a la aristocracia del dinero. Y
finalmente porque la tradición clásica no se ha perdido enteramente en Italia,
donde los monumentos conservados están por todas partes y a la vista de todos.[11]
Además, de
conocer otra de las razones del por qué Alberto Durero decide viajar a la
Italia; podemos sostener que el Renacimiento como movimiento novedoso de la
época que avanzó en lo cultural, también intensificó los efectos de la
tendencia medieval hacia el sistema capitalista económico y social solo en
cuanto confirma el racionalismo, que en lo sucesivo domina toda la vida
espiritual y material.Esto hace
que el sus destinatario los constituyan la burguesía ciudadana y la sociedad de
las cortes príncipes. En cuanto a la orientación de gusto, ambos grupos
sociales tienen muchos puntos de encuentro, a pesar de la diversidad de origen.
De un lado, el arte burgués conserva todavía los elementos cortesanos del
gótico. Por otro lado, los círculos cortesanos no pueden sustraerse al realismo
y al racionalismo de la burguesía y participan en el perfeccionamiento de una
visión del mundo y del arte que tiene su origen en la vida ciudadana. A fines
del Quattrocento la corriente
artística ciudadano – burguesa y la romántico – caballeresca están mezcladas de
tal suerte, que incluso un arte tan burgués como el florentino adopta un
carácter mas o menos cortesano. Pero, este fenómeno corresponde simplemente a
la evolución general y señala el camino que conduce de la democracia ciudadana
al absolutismo monárquico (…).[12]
2.EL CONTEXTO RELIGIOSO DE LA EPOCA
Según Ericka
Bornay[13]
es la iglesia la quele abre el
espacio al arte no solo por la conveniencia de emparejar laspalabrascon las imágenescomo una didáctica pedagógica y evangelística para compartir el mensaje
de Cristo; porque creían a igual que el papa Gregorio I el magno (590 – 604)
consideraba ala imagen como
“laescritura de los iletrados”,esto fue el plus que permitió el
crecimiento económico de la iglesia incorporar a los textosbíblicos una imagen.Es así, que comienza un dialogo entre
la teología cristiana con el arte del Renacimiento, y el fruto de este dialogo
fue la formación de una herramienta pedagógica que le sirvió a la catequesis
católica(y protestante), no solo
para capacitar al pueblo creyente; sino también para subyugar yoprimir al pueblo con creencias que en
vez de liberarlos los hace dependiente a las autoridades de la iglesia.
Pero, este
dialogo de la teología con el arte del Renacimiento estaba condicionado a las
historias cristianas y se recurrirá a ellos para prefigurar las escenas del
Evangelio y la vida de los santos, con las que establecen un paralelismo. Por
ejemplo, la historia de las burlas y detención del casto José se presentaban
como una prefiguración de lasque
iba a sufrir Jesucristo (…). El Renacimiento proclamaba la vuelta a los idiomas
originales y a las fuentes de la literatura antigua, clásica y bíblica; es
significativa la publicación de la obra de la obra de Lorenza Valla, Adnotaciones ad Novum Testamentun, puesto
que pretendíatratar el Evangelio
como cualquier texto profano.[14] Pero
no solo esto, sino el interés de los investigadores por los textos griegos y
hebreos; más adelante por los escritos en lenguas orientales; también, permitió
una renovación de la exégesis bíblicas, la traducción y publicaciones de los
textos antiguos, de los libros sagrados (…)[15].
A partir de
allí, el pincel de los pintores recurrió con más frecuencia a aquellas escenas,
a las que paulatinamente iban dando autonomía, liberándolos de su subordinación
a los Evangelios. Esto permitió la divulgación a nivel popular de la imaginaria
bíblica, como la difusión a partir del siglo XV delas conocidas Biblia moralizadas y pauperum (Biblia de los pobres) en hojas sueltas, por el
procedimiento de la xilografía[16]
ligadas en sus comienzos al libro ilustrados, era una versión económica de los
manuscritos guardado entre los muros de las iglesias, monasterios y viviendas
de los reyes y nobles. La Biblia moralizada era un compendio de ambos
testamentos, en el cual los relatos del A.T., aparecen relacionado con los del
N.T., de un modo que en ocasiones rozo lo arbitrario, forzando además
deducciones morales. (…). Esto es notorio esto en las producciones deAlberto Durero en sus cuadros de los
Apóstoles, los cuatro jinetes del Apocalipsis, entre otros.[17] Al
respecto Erwin Panofsky dice:
“Las obras de Alberto Durero, a finales del siglo
XV y principios del siglo XVI, señalan el inicio del estilo del Renacimiento en
el Norte. Al concluirse una época que más que ninguna otra había permanecido
alejada del arte clásico, un artista alemán lo redescubrió para si mismo y para
sus compatriotas. Acaso fuera una necesidad histórica el que a este
redescubrimiento precediera un tan absoluto distanciamiento del arte griegos y
romanos. Para retornar a lo antiguo, el arte italiano pudo seguir la vía de la
afinidad; los países del Norte no podían recobrarlo sino por la vía de la
antítesis. Y a este objeto era preciso que todos los vínculos que unían el arte
de la temprana Edad Media al pasado clásico fueran disueltos.Durero fue el primer artista del Norte
que experimentó este pathos de la distancia.”[18]
3.ALBERTO DURERO: VIDA Y PENSAMIENTO SOCIAL
A.Biografía
Alberto
Durero es uno de los “artista famoso del renacimiento alemán conocido en todo
el mundo por sus pinturas, dibujos, grabados y escritos teóricos sobre arte,
que ejercieron una profunda influencia en los artistas del siglo XVI de su
propio país y de los Países Bajos. Isabel Mateo Gómez y José Luis Morales
consideran a Durero un artista típico del renacimiento, aunque su obra se
fusiones de forma admirable lo italiano con el expresivo alemán. (…).”[19]
Durero nace y muere en su ciudad natal de Nuremberg (1471 – 1528); ésta es una
ciudad gótica aunque existían abundantes edificaciones renacentistas. Hijo de
un orfebre, su padre siguiendo los delineamientos de la épocale enseña todo lo relacionado a la
orfebrería. De su primera formación, el joven Durero heredó el legado del arte
alemán del siglo XV, en el que estaba muy presente la pintura flamenca del
gótico tardío. Los artistas alemanes no tenían dificultad en adaptar su propia
tradición gótica a la de artistas flamencos como Robert Campin, Jan van Eyck y,
sobre todo, Rogier van der Weyden.
El concepto
empírico del mundo de la gente del norte (basado más en la observación que en
la teoría) era el nexo común. Durante el siglo XVI el fortalecimiento de lazos
con Italia a través del comercio y la difusión de las ideas de los humanistas
italianos por el norte de Europa, infundieron nuevas ideas artísticas al mundo
del arte alemán, de tradición más conservadora. Para los artistas alemanes
resultaba difícil conciliar su imaginería medieval —representada con ricas
texturas, colores brillantes y figuras con gran lujo de detalle— con el énfasis
que los artistas italianos ponían en la antigüedad clásica, los temas
mitológicos y las figuras idealizadas. La tarea que Durero se planteó fue la de
proveer a sus compatriotas de un modelo con el que pudieran combinar el interés
empírico por los detalles naturalistas con los aspectos más teóricos del arte
italiano. En su abundante correspondencia —especialmente en las cartas al
humanista Willibald Pirckheimer, amigo suyo toda la vida— y en diversas
publicaciones, Durero hacía hincapié en que la geometría y las medidas eran la
clave para el entendimiento del arte renacentista italiano y, a través de él,
del arte clásico. Desde aproximadamente 1507 hasta su muerte, tomó notas y
realizó dibujos para su tratado más conocido, los cuatro libros que forman el
Tratado de las proporciones del cuerpo humano (publicado póstumamente en 1528).[20]
El ambiente
reformistaque respirabaAlemania e Italia no era tanbueno, esto impedía la aceptación no
solo de corrientes teológicas, filosóficas sino también el arte que se
desarrollaba en la Italia de los maestros florentinos. Así los territorios
germánicos, sobre todo en el norte, fielesal arte gótico, no se interesaban en asimilar el orden
clásico. “Algunos castillos en Dresde,
como el de Brieg, Hertenf y en especial el Palacio de
Heidelberg, son los edificios mas notable del Renacimiento alemán.”[21]
A pesar de este clima tenso entre Alemania e Italia será la pintura la reina de
las artes nosasegura MiguelOyarbide, en la figura magistral de
Alberto Durero, porque en sus producciones artísticas refleja como “ningún otro
el espíritu polifacético característico del Renacimiento. Además influido por
los artistasitalianos que toma de
ellos el interéspor la búsqueda
del equilibrio estético a través del estudio canónico de la figurahumana”[22]
Durero es un
excelente pintor, dibujante, pero lo que mas lo caracterizó fuesu actividad como grabador. Motivado
por la invención de laimprenta,
descubre en los procesos de estampación no solo la clave para la multiplicación
de sus trabajos sino también un amplísimo espectro de posibilidades graficas
que detodo ello son muestras
susextraordinarias xilografías
sobre el ciclo de María o sus aguafuertes sobre cobre como el titulado
Melancolía. Al respecto Víctor Gallego dice que durante su vida itinerante,
conociendo el mundo del arte del primer Renacimiento, el joven Durero para
solventar sus gastos personales se gana la vida pintando y realizando grabados.
Además participa en trabajos colectivos para ilustrar libros como la nave de
los locos del holandés Sebastián Brandt; pero su principal fuente de ingresos,
como en el posterior viaje a Italia, es el comercio de estampas, propias o
ajenas. Durero ha intuido el potencial económico de los grabados.[23]
Estaprimera experiencia en Italia es
fundamental para la formación del artista Durero, además de su pasión por el
arte y su nostalgia por el buen gusto y el clima italiano; también muestra
interés por el estudio de la representación del espacio y la búsqueda de las
proporcionesdel cuerpo humano, en
el más genuino espíritu humanístico. A esto hay que agregarle que la cultura
humanística de Italia septentrional y la véneta en particular, se mostraba dispuestaa recibir las novedades del áreaalemana.[24] Esta
experiencia en estos lugares ademásde completar su formación, también constituye la fuente para el
posterior intercambio desugerencias e ideas entre Durero y Venecia. Esta seria de las razones
que la tierra que lo vio nacer y crecer como artista, no podríaquedarse en lo que había aprendido,
sino que necesita un roce tener contacto con losmejores artistas de la época, en especial de Italia como de
otros lugares, a esto hay que añadirle su experiencia con los humanistas,
reformadores de la época como
Erasmo de Roterdams,Felipe
Melanchthon, fascinado por esta último abrasa la fe protestante. Víctor Gallego
afirma:
“Infundido de una fuerte religiosidad, Durero sigue
con gran interés el movimiento de la Reforma. Sesiente atraído por dos figuras que resultan contrapuestas,
pero que tienen mucho en común: Erasmo de Rótterdam y Melanchthon. Erasmo
humanista refinado, estigmatiza los males de la iglesia ante que Lutero.
Animadopor un espíritu de dialogo
y moderación, solicita una reforma interna del catolicismo. El encuentro y el
intercambio de opiniones entre Durero y Erasmo marcan un momento de gran altura
de la cultura europea. Felipe Melanchthon que a su vez fascinado por Lutero,
pronto se convierte en partidario suyo, esforzándose por limar asperezas.
AMelanchthon se deben profundos
estudios sobre San Pablo (sus escritos tienen una importancia fundamental en la
teología protestante) y el volumen Loci
comunes rerum theologicarum, publicado en 1521, el principal texto
doctrinal de los primeros años de la Reforma. Con mucha objetividad y sentido
critico, Durero estudia con atención las afirmaciones reposadas y profundas de
Erasmo y de Melanchthon, figuras contrapuestas en lo doctrinal, pero
coincidente en su inteligencia y cultura.[25]
B.EL PENSAMIENTO
SOCIAL DEL ARTISTA
Esteroce internacional con los mejoresaristas, humanistas, religiosos e
intelectualesde su época; se ha
convertido en uno de los personajes más relevante de Nuremberg, fortalecido por
su colegas italianos, Durero consigue modificar el papel social del artista,
queya no esun artesano poseedor de grandes dotes
manuales, sino un intelectual, un interprete de la Historia, punto de referencia
moral y cultural parasus propios
conciudadanos. También cambia su postura, su espectro a los comitentes, incluso
frente a los más poderosos señores, Durero no experimenta ninguna sujeción, se
siente un interlocutor y no un súbdito al quese imponen encargos ejecutivos, como tal se comporta, afirmando
con gran dignidad el poder del arte frente al poder de lapolítica.[26] Con
esto muestra que el arte de la pintura no solo esta limitado a su función, sino
que tiene un compromiso social que implica hacer frente a los problemassociales, estolo vemos en algunas pinturasque reflejan su sentimiento social por
la gente y su ansia por lograr pacificar las cosas.
De lo anterior,
compartimos un ejemplo en la revuelta de los campesinos en 1525 quefue una masacre, Durero impregnado por
la oleada de disturbios sociales mezclado con la religiosidad popular. Sus
violentísimasacciones, asesinatos
de Müntzer, el saqueo de iglesias, provoca la destrucción de obras (…). Ante
esta barbarie Durero indignado hace un llamado al dialogo sereno, en el que la
razón prevalezca sobre “la virulencia y la tosquedad. Invita a la moderación,
al equilibrio y ala consideración
de las razones del contrario; las cartasdirigidas a Pirkheimer y el epígrafe de la base de los Cuatros Apóstoles
son explícitas en este sentido. Durero a igual que su amigo Pirkheimer humanista
queun principio se había adherido
al movimiento de la Reforma, ahoralas abandonasmotivadospor lasaccionesagresivas de Lutero y sus seguidores decide desertar y volver al
catolicismo; Durero no era el único intelectual que se encontraba disgustado,
para citar alguno de ellos: la crisis personal de Lorenzo Lotto y lade Miguel Ángel, aún másprofunda. Nuestro artista plasmaen un monumentocelebrativo de esta atrocidad: Los
animales de la granja son la base de un tótem formado por objetos y utensilios
agrícolas; en la cima aparece un campesino apuñalado porlaespalda.
4.ALBERTO DURERO: ARTEYTEOLOGIA
Bongard y Mende
dice con respecto a la concepción teológica: “consideracionesteológicas que hizo Durero durante
eltrabajo son mucho más difíciles
descartar que un esquema de construcción matemática. El motivo fundamental es
unacita del Génesis, donde se
afirmaque Dios hizo al hombre,
por lo que en cada rostro humano tiene que descubrirse un como destello de la
majestad divina. Una serie de indicios nos llevan de Durero a Nicolás de Cusa,
que desarrolló teóricamente lafigura cuncta vivendis, la
vista, en este caso, de una figura pintada que parecer gozar de lavirtud de la ubicuidad y mirar siempre
al espectador, cualquiera que seael lugar donde se halle. Para Durero tiene que haber sido importante un
libro piadoso cristiano, que por entonces era el mas difundido después de la
Biblia: “la imitación de Cristo”, por cuyo autor se tuvo durante largo tiempo a
tomas de Kempis y que está íntimamente relacionado con el movimiento religiosos
renovador la “devotio moderna”. [27]
De ahí que un
investigador como Hubert Schrader hayainterpretado lógicamente la totalidad de la actividad creadora deDurero como “imitatioDei”. El mismo
Durero no haexplicado el
propósito que le guió al realizar el autorretrato de 1500. Su extraña
afirmación de que las grandes inteligencias se parecen a Dios, procede con
seguridad de unaépoca posterior.
Ademásde la meditación mística
específicamente alemana de los sufrimientos de Cristo bajo la forma de la “imitatio” conocía Durero, por supuesto,
la interpretación menos profunda de los filósofos italianos del arte quehacían equivaler la obra del artista a
la de Dios creador. (…)[28]. La
concepción cristomórfica de 1500 Durero no podía mejorarla, tampoco era su
interés de modificar esaautointerpretación mediante un nuevo cuadro. Varios dibujos y un cuadro
del quesolamente se conocen
copias, quese hallaban en la
catedral de Maguncia, que quizás fue encargadopor el cardenal Alberto de Brandeburgo, en todos los
cualesaparece Cristo como figura
dolorosa, permiten pensar que Durero refirió intencionalmente su “imitatio Christi” a la historia de
lapasión, como lo percibimos en
su Autorretrato frontal[29]:
Es verdadque loslimites entre autorretrato consciente e inconsciente
fluctuaban en esa época era como una forma de somatizar la pasión y muerte de
Cristo, representarse así mismo como Cristo, era además de una ofensa para la
iglesia católica; consistía sostener lahipótesisde Leonardode Vinci: “que cada artista no se
representa mas que así mismo”. Durero quizás no se percató de este peligro.
Este intento de identificarse con el Salvador refleja su concepción de fe de la
corriente de los iniciados en la vida cristiana: se pone de manifiesto en el
pequeño grabado en cobre en el que dosángeles sostienen el velo de la verónica, realizado en 1513: Cristo es
Durero y Durero es Cristo. La enajenación cristomórfica y paradivina de la
efigie propia, expresión de una piedad específica la víspera de la Reforma y no
orgullo blasfemo de un artista demasiado pagado de si mismo, esta enajenación
fue, como es natural, formulada en determinadas fases culminantes de lapopularidad de Durero.[30]
Al respecto Paul Eliasberg dice:
“Unaépoca en la que la violencia, la angustia y el dolor determinan el
contenido y la expresión del arte (con el áncorasalvadoradel
sexo), en la que conceptos como corazón, alma, sentimientos y amor son
arrojados al muladar de los anacronismos, ¿puede ofrecer algo a esa época el
ejemplo de Durero? A aquellos a losque no puede satisfacer el racionalismo actual, si. El humanista Durero
nos muestra que no es posible llegar al conocimiento superior sin esforzarse
por penetrar lo másprofundamente
posible en la criatura viva, sinamor hacialos hombres,
hacialos animales, haciala modesta brizna de hierba. Nuestra
sabinondez se revela aquí ignorancia.”[31]
No hay que
olvidar que en esta época el arte se hallaba al servicio de la tradición religiosa
y a mayor gloriade Dios o de la
iglesia. Durero fue uno de losprimeros artistasque se
desligó en parte al menos de dicha tradición y que contribuyó a una
secularización del arte (…).[32]
Tampoco era un puritano que adoptara una postura positiva en relación con los
aspectosplacenteros de lavida, lo demuestra también lafamosa correspondencia sostenidacon suamigo Willibald Pirhheimer donde le envíaa vecessaludosatodas “nuestras amigas y a lasque amablemente preguntan por mi”. Con
esto Durero deja ver “sus devaneos amoroso (…)”[33]
El cuadro de
Hércules que luchacon lasestinfálidas, que se halla en Nuremberg
y que ha sido atribuido aDurero,
permite apreciar en el rostro de la figura principal los rasgosde Durero. Relaciones entre Hércules de
la mitología griegas y Cristo de la cristiana se encuentraen la teología escolástica de la época:
lashazañas de Hérculesequivalen a la obra de Cristo y se
hallan al servicio de todalahumanidad.[34]
Joaquín Gil
recopiló 56 grabados de Durero bajo el lema de la Vida, pasión y muerte de
nuestro Señor Jesucristo; en ellos nos muestra la concepción teológica del
renacentista alemán, en palabra de V. Scherer dice que: “Durero consagró todos
sus talentos de artista en plasmar en la plancha de madera o metal, las escenas
de la vida de Jesucristo. La historia dolorosa de nuestro Salvador, halla un
vibrante eco en el corazón del artista renacentista alemán y dibuja, entre
otras cosas las series de de grabados en madera llamadas la PasiónGrande y Pasión Pequeña que
compartimos algunas de ellas
Este estilo
depasión Grande la vamos
encontrar, también en sus producciones del Apocalipsis[35] por
la vehemencia de la ejecución y el cuadro donde se mueven los personajes.
Durero, en esta pasión nos deja ver a Cristo tal como él lo comprendía: representación
superior de la Humanidad, Dios, Justicia y de la Verdad.La Pasión pequeña, es una obra como su nombre lo indica de grabados
facsímiles; esta es una obra de enseñanza que nos refiere, por la imagen, la
concepción teológica de la Redención, desde el pecado original hasta el juicio
final”.[36]
Pequeña Pasión, Adán y Eva (Xilografía, 1510 – 11):
El editor del porta nos comenta que: “La
Caída del género humano, es en realidad una representación ideal del estado del
seren el Paraíso. Nos muestra los
cuatro temperamentos a los que está sometido el ser humano. Estos temperamentos
serían el sanguíneo, el colérico, el linfático y el melancólico (por cierto que
a los artistas se les adjudica el temperamento melancólico). Según una
creencia, se consideraría que el ser humano, antes de la expulsión del paraíso,
no estaba sometido a ningún temperamento sino que se encontraba en un estadio
de perfección espiritual. Esta es la imagen que vemos: Adán y Eva, pareja
ideal, se abrazan tiernamente rodeados de cuatro animales que simbolizan cada
uno de los temperamentos. Sin embargo, el Adán y Eva de la Galería Albertina
nos presenta una visión diferente, por lo que el editor del portal nos aconseja
ir a esa imagen.”[37]
La caída del hombre, Adán y Eva (1510). Según
el portal Arte e Historia: “este dibujos está íntimamente relacionado por el
Adán y Eva de la "Pequeña Pasión". Estéticamente son muy similares,
pero la idea que traduce el dibujo es una variación sobre la idea presentada en
la xilografía mencionada. Según explicábamos en el comentario de la imagen
anterior, el hombre fue sometido por el pecado original al dominio de los
cuatro temperamentos, que manejan su alma y condicionan sus pasiones. Pero la
teoría sobre la cual trabaja Durero en este caso es la de que en el Paraíso el
ser humano sí estaba sometido a un temperamento: el sanguíneo, el más
instintivo y pasional. Este temperamento sería el que le impelió a pecar y el
que une a hombre y mujer en amorosa compañía, incluso momentos antes de
precipitarse en el pecado. Este humor es el que propicia que hombre y mujer
formen una unidad que se mantiene para lo bueno y para lo malo. De esta forma,
en este dibujo tan sólo aparecen tres animales, simbolizando el resto de los
temperamentos: el león es el colérico, el ciervo el melancólico y la serpiente
el linfático.”[38]
Como
vimos en el autorretrato frontal del numeral 4, Durero se representa a sí mismo
con ciertos rasgos característicos de la divinidad. “Allí, la posición y el idealismo
del rostro, así como otras circunstancias, permitían equiparar la efigie del
artista con la del mismo Cristo. Sin embargo, en esta ocasión, 22 años más
tarde, su semejanza va mucho más allá, puesto que ahora se representa a sí
mismo como el verdadero Cristo durante la Pasión. El Ecce Homo es el Cristo Varón de Dolores, el hombre al que se le han
arrancado las vestiduras, se le ha atado a la columna para torturarle y
después, se le ha vestido con el manto y la corona de espinas. Es la manera más
aguda de reflejar la parte humana y sufriente del Hijo de Dios, que es también
Hijo del Hombre. Durero elige esta faceta apareciendo él mismo como doliente,
herido por las circunstancias de su época.” Esto nos indica que artista “era
una persona profundamente religiosa, que se implicó activamente en las
disensiones religiosas que llevaron al cisma protestante de Lutero, a quien el
artista admiró durante los primeros años. El tono de la identificación con la
figura sagrada es diferente al orgulloso equiparamiento con Dios Creador de su
Autorretrato frontal. Aquí se define como alguien maltratado por la crisis de
la fe y de sus instituciones. El fruto más bello y trascendental de este
sentimiento religioso lo encontraremos en sus Cuatro Apóstoles.”[39]
Los cuatro Apóstoles constituyen el testamento espiritual del pintor
Durero.[40] Nuestro artista los
concibió como su contundente respuesta a la angustiosa situación espiritual que
atravesaba los primeros años de la Reforma en Alemania y él mismo se identifica
con cada uno de ellos, ve en ellos los cuatro temperamento que hemos mencionado
anteriormente.[41]
Posiblemente esto se debe a las predicaciones de Lutero que habían motivado al
artista, como a otros pensadores alemanes. “Pero el problema se desató cuando
las masas campesinas, sometidas al hambre, las malas cosechas, los impuestos y
"el poder temporal" que rechazaba Durero, hicieron suyas las
propuestas luteranas, se levantaron en movimientos espontáneos contra el poder
ejercido por la Iglesia y los príncipes católicos. Las muertes, la destrucción,
alcanzaron niveles tales que incluso Lutero tuvo que intervenir y renegar de
aquel movimiento campesino. Sin embargo, la agitación había alcanzado un nivel
irreversible, que como todos sabemos, terminó con la escisión de los
protestantes de la Iglesia Católica. Durero asistió a aquellos cambios como un
participante hondamente comprometido. Las teorías de Erasmo y Lutero le
atraían, por su oferta de sencillez, de inteligencia, de modestia en la vida,
lejos del jolgorio del catolicismo que se veía como instrumento de control de
la vida del hombre. Pero al mismo tiempo, veía las posibilidades de
manipulación de los gobernantes y las mentes sencillas.
Este
sentimiento contradictorio, en la que el artista trataba de encontrar el punto
equilibrado del hombre de bien, devoto pero independiente, fue el que tradujo
en los Cuatro Apóstoles. Para realizar los dos cuadros, Durero se documentó
exhaustivamente en los Hechos de los Apóstoles a partir de la traducción de la
Biblia al alemán efectuada por Lutero. Los textos los incluyó en los dos
cuadros, abajo, con una bellísima caligrafía gótica, precedidos de estas
palabras suyas: "Todos los poderosos de la Tierra, en estos tiempos
peligrosos, deben cuidarse de no ser engañados por nadie acerca de la palabra
de Dios, porque Dios no quiere que se añada nada a su palabra, ni que nada se
quite. Por eso, escucha la exhortación de estos cuatro excelentes hombres,
Pedro, Juan, Pablo y Marcos..."Con estas frases, Durero se hacía eco de la
negativa de los protestantes a permitir a la Iglesia la interpretación de los
textos sagrados: la Biblia estaba en latín y hebreo y sólo podían leerla los
que sabían estos idiomas. El latín y el hebreo nada más lo hablaban los
sacerdotes y los monjes, que lo aprendían en las universidades de la Iglesia,
con lo que la interpretación de los textos quedaba en mano de la élite
eclesiástica. Lutero tradujo la Biblia al alemán, para que cualquiera que
supiera leer (que tampoco eran tantos) fuera capaz de sacar las enseñanzas
divinas, sin que "nada se añada ni nada se quite". Todo ello
respondía a un deseo de sentir la religión de relación directa con Dios, lo que
de este modo impedía a la Iglesia ejercer su control tradicional a través de
sus iglesias, su Papa y sus obispos.[42]
Conclusión
Alberto Durero
es un personaje importante para la historia del arte cristiano, porque pudo
hacer frente a los cuestionamientos de la imagen en la iglesia y fuera de ella
por parte de los reformadores. Cuando Lutero prohíbe en el culto a las imágenes;
Durero trata de hacer valer su autoridad, esgrimiendo razones del arte y
afirmaba que una obra realizada con amor, consagración y estudio es un himno a
Dios.[43]
A pesar de esta discusión él no se aleja del movimiento reformista, solo modera
su propia actividad como pintor. Como dicen los positivista del discurso “los
hombres mueren pero sus ideas perduran”; su estilo renacentista alemán se
interrumpe por un tiempo, pero vuelve a aparecer unos decenios mas tarde de una
nueva forma, elaborada que trata de satisfacer la demanda de los coleccionistas
de los príncipes de finales del siglo XVI.
Gallego agrega
que la Reforma arrasa casi por completo el arte sagrado en Alemania, esto
produce el éxodo de algunos artistas hacia otras naciones vecinas, mientras
aumentan los enfrentamientos entre las confesiones religiosas entre los
príncipes teutones y Carlos V que se prolonga hasta 1550 año de la paz de
Augsburgo, dejando el país empobrecido. Sin embargo, la herencia de Durero no
se agota, él sigue siendo un mito no solo del arte alemán clásico sino también
sacro, sus lecciones de pintor vuelven a ser descubierta por el expresionismo
figurativo de entreguerras que lo convierte en una de sus bases fundamentales.[44]
La relación que
hace Durero del arte con la teología nos recuerda lo expresado por el profesor
Carlos Valles en palabras de Andrei Tankosky dice que: “aun lo que es conocido
de lo que es la imagen no puede ser expuesta en palabra, pero encuentra
expresión en el arte.Con esto
quiere sostener Valle, que el arte es una herramienta pedagógica que sirve para
transmitir un mensaje. La imagen tiene una comunicación que las palabras no
alcanzaría a transmitir”.[45] Las
imágenes transmiten un mensaje, que debe ser interpretado por los observadores.
Para ser comprensible se requiere de una hermenéutica teológica del arte,
porque todo esto apela a los sentimientos del espectador, produciendo en ellos
una reacción que se conjuga con el lenguaje que está asumido en el mensaje que
está impregnado por una sensación directa.Creemos que esta relación del arte y la teología dentro de
la iglesia es importante desde el punto pedagógico, porque siguiendo los
delineamiento de las ciencias pedagógicas y psicológicas hay personas que retienen
una enseñanza bíblica o predicación a través de una imagen.Esta podría ser una de las razones del
porque aconsejaba Lutero a sus seguidores:
“(…) Donde las imágenes son quitadas del corazón,
ellas no pueden hacer daño al ojo (…) Dios prohíbe las imágenes que uno pone y
adora en lugar de Dios (…). No se prohíbe toda imagen sino, solo la imagen de
Dios que se adora”[46]
Lutero a
diferencia de sus seguidores como Karlstadt, que exigió la eliminación total de
las imágenes en las iglesias; porque las consideraba un arma del diablo (…).[47]
Zwinglio no encontraba ningún valor pedagógico de las imágenes, pues según él
lo sagrado está en oposición con todo lo sensible.[48] En
cambio, Lutero reconocía el gran valor pedagógico que contenía las imágenes,
nuestro reformador, agrega: “es mejor que en la pared se pinte como Dios creó
el mundo, Noé construyó el arca u otras buenas historias, que pintar alguna
cosa mundana vergonzosa.”[49] Al
respecto Daniel Chiquete afirma: que Lutero le encantaba “las imágenes en sus
escritos, especialmente en su Biblia en alemán.También, las consideró una valiosa ayuda en los momentos
de meditación espiritual.”[50]
Lutero abogaba a su valor: “No podemos renunciar a la vida religiosa a la
contemplación, porque nosotros no podemos pensar ni entender nada sin las
imágenes” y además “la creación es el libro mas hermoso, o una Biblia en la que
Dios a si mismo se ha descrito y pintado.”[51] En
si nuestro reformador consideraba a la imagen útil para la fe, pero que no
ayuda a la salvación.
Bibliografía
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·Chiquete,
Daniel. “Algunas raíces teológicas e históricas de la iconoclasia protestante y
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·Gallego,
Víctor. Durero: Genio, pasión y regla del
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Valle,
Carlos.“La relación de la
iglesia con el cine y las imágenes de Jesús en el cine”,en Notas de clase del seminario interdisciplinario: Arte, historia
y teología, Seminario de doctorando, Facultad de Teología, Instituto
Universitario ISEDET, Buenos Aires, 5 de noviembre de 2007.
Luis Eduardo Cantero es Administrador
(Universidad Nazarena, Costa Rica), Licenciado en Teología (STBI. Hoy:
Fundación Universitaria Bautista, Cali, Colombia) Licenciado en Sagrada
Teología (CEIBI/IST, España) con estudios de postgrados: Maestría en Teología
(Universidad Bíblica Latinoamericana, Costa Rica), Especialista en Diseño
deAmbientes de Aprendizaje
(Universidad Minuto de Dios, Colombia), Magíster en Teología Pastoral
(CEIBI/IST, España) y Doctor en Filosofía (Laud Hall Seminary, EE.UU.).Es pastor Bautista colombiano, miembro
de la iglesia Bautista de Flores, Bs. As, Arg; también, es y ha sido profesor
de Filosofía, educación, teología y Metodología de la investigación en varias
universidades y seminarios de su País.Actualmente es doctorando en el departamento de
Historia del Instituto Universitario ISEDET, Argentina. Ha realizado seminarios
de postgrado acreditable al Doctorado en Filosofía, Facultad de Filosofía y
Letra de la Pontificia Universidad Católica de Argentina. Profesor titular y Decano delSeminario Teológico Misionero Tiranno, Buenos Aires, Argentina (www.misiontiranno.es.tl)
www.luiseduardocantero.es.tl
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
, Su blog
de articulo www.transformandovida.visitame.es
[1] Alfredo, Roland. Tres etapas del renacimiento, Buenos
Aires: Editorial Poseidón, 1964, p. 9
[3] Algunos historiadores del
arte renacentista lo denominaMedioevo, romanticismo, estilo artístico, capitalismo o feudalismo.
[4] J. Huizinga, “Das Problem der
Renaissance”, en Wege der
Kulturgeschichte, 1930, pp. 134 ss. Citado por Arnold Hauser, Historia social de la literatura y elarte Madrid, Ediciones Guadamarra,
1953, p. 277.
[17] Karl Arndt,
Bernd Moeller, Albrecht DÜrers, “Vier
Apostel” Eine kirchen und Kunsthistorische Untersuchung, Band 202,
Heidelberg: Verein für Reformationsgeschichte, 2003, pp. 59 – 61.
[18] Erwin, Panofsky, El significado en las artes visuales,
Madrid: Alianza editorial, 1955, p. 263.
[19] Isabel Mateo Gomez y José
Luis Morales, “Renacimiento, Barroco” en
Historiauniversal dela pintura, España: ESPASA CALPE,
2001, p. 425.
[21]Miguel Angel
Oyarbide. “Historia del Arte del Renacimiento al arte actual” en Biblioteca práctica del estudiante,
Madrid: Ediciones Ingelek, 1987,p. 32
[27] Willi
Bongard, Matthias Mende, Durero hoy,
Germany: Inter. Nationes Bonn – Bad Godesberg, 1971, p. 28.
[28]Citado por
Willi Bongard y Matthias Mende, Ibíd..,
[29]“El autorretrato es un género que eclosiona en el
Renacimiento, con algunos precedentes discretísimos entre la estatuaria gótica.
El autorretrato representa la autoafirmación del artista como tema digno de su
arte. Significa un nuevo estadio en la consideración de su profesión, de su
nivel intelectual y de su lugar en la escala social, puesto que puede ser él
mismo protagonista de las obras que antes se reservaban única y exclusivamente
a Dios, y más tarde a la monarquía y la aristocracia. Al autorretrarse, un
artista se elevaba a las más altas esferas. Pero es que además, Durero no se
limita a representarse como un elemento más de una composición más amplia, sino
que se refleja a sí mismo aisladamente y con una postura de frente absoluto.
Esta posición estaba reservada en exclusiva a Cristo. El resto de retratos
suelen ser de perfil o de tres cuartos. Sin embargo el artista no admite ningún
matiz y se presenta a sí mismo con el aura de una figura sagrada. Como en otros
de sus autorretratos, los ojos y la mano adquieren un singular protagonismo:
los ojos destacan por su viveza penetrante, y se encuentran enmarcados por
sendas inscripciones doradas que revelan el nombre del autor a un lado, y la
fecha y su monograma al otro. Mano y ojo son los símbolos de su profesión, la
pintura, y al representarse él mismo como figura sagrada se equipara a Dios en
dos sentidos: ambos son creadores de una naturaleza propia, la real y la
pictórica. Y Durero es la mano que ejecuta lo que el ojo de Dios ve. Durero
está ricamente vestido, sus cabellos peinados con cuidado y ensortijados sobre
sus hombros. Los dedos de su mano se han estilizado de manera ideal y acarician
con gran delicadeza la piel que ribetea su casaca. Su aspecto es el de un gran
hombre, elegante, sereno, seguro de sí mismo, una nueva forma de entender al pintor
alejado del oficio artesanal al que hasta ese momento se había visto relegado.
El nuevo pintor es un intelectual, pleno de sabiduría, digno para conversar con
reyes y príncipes de cualquier tema que se le proponga.” Concluye la nota del
portal, “Galería de Alberto Durero” http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/3900.htm [Consulta:
27 11 07]
[40] Gallego,Durero:
Genio, pasión y regla del Renacimiento europeo, Op., cit., pp. 122 - 123
[41] Por ejemploDurero se identifica con el austero y
noble Pablo, solitario e introvertido, simboliza la melancolía, el estado
físico y mental. El anciano y pálido Pedro es la expresión del temperamento
flemático, a su lado Juan, rubicundo y ardiente, es típicamente sanguíneo; y el
agitado Marcos retratado con un gesto en sus dientes que rechinarepresenta la expresión típica del
temperamento colérico, con excesos de violencia, que según Durero esto podía
servir de ejemplos en esos años turbulento de la Reforma en Alemania. (Ibíd.,
p. 123)
[45] Carlos, Valle, “La relación
de la iglesia con el cine y las imágenes de Jesús en el cine”,en
Notas de clase del seminario interdisciplinario: Arte, historia y teología,
Seminario de doctorando, Facultad de Teología, Instituto Universitario ISEDET,
Buenos Aires, 5 de noviembre de 2007
[46] Martín, Lutero, “Contra los
profetas celestial acerca de las imágenes y los sacramentos” en Obras de Martín Lutero, Tomo V,
Buenos Aires, Editorial Paidós, 1971, p. 304.
[50] Daniel, Chiquete, “Algunas
raíces teológicas e históricas de la iconoclasia protestante y Pentecostal” en Revista vida y pensamiento, # 26
(2006), p. 48.
[51] Martín, Lutero, “Contra los
profetas celestial acerca de las imágenes y los sacramentos” Op., cit, p. 300 y ss.
Una de las instituciones de educación y creación
artística más importantes en Latinoamérica,
es el Centro Nacional de las Artes, en este espacio te mostramos
un panorama general de la vida académica, artística
y del disfrute de las manifestaciones más importantes
del arte actual en distintas vertientes que convergen en el
Centro Nacional de las Artes.