La trinidad
¿verdad bíblica o invención humana?
Por Ing°. Mario A Olcese
Introducción
Una de las doctrinas fundamentales de la llamada "Cristiandad"
es La Santísima Trinidad, que es definida como tres personas divinas en
una sola esencia. Es decir, se define como que El Padre, el Hijo, y el
Espíritu Santo son tres personas divinas que comparten una sola
esencia. Luego nos dicen que estas tres personas son distintas pero a
la vez son un solo Dios Verdadero.
La Trinidad es considerada como un MISTERIO, pues no se la puede
concebir totalmente con nuestra mente finita. En realidad resulta muy
difícil comprender cómo tres personas divinas y distintas puedan
constituir un solo Dios verdadero. Escapa a toda la lógica y
razonamiento humanos. En realidad millones de trinitarios han aceptado
ese dogma por la "fe" más que por la fuerza de la razón misma. No
obstante, la fe y la razón deben ir de la mano. La fe debe estar
sustentada en la razón, pues si no sería una fe ciega. Por ejemplo,
tenemos fe que existe Dios porque alguien tuvo que haber creado este
enorme reloj que es el universo regido por leyes. Las leyes implican un
Legislador, y ése, por la razón misma, es Dios.
Lo cierto de todo es que ni Cristo ni sus discípulos, hasta el siglo IV, creyeron en la Trinidad. Para ellos "Dios no era un Dios de confusión sino de paz"
(1 Corintios 14:33). El Dios Trino es un Dios confuso que trae
discordias y disputas. En la Biblia no existe la palabra Trinidad, y
tampoco se encuentra ningún texto canónico que diga que el
Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son un solo Dios. El único texto
que podría probar esa creencia Trinitaria es 1 Juan 5:7, texto que fue
interpolado siglos después, y en consecuencia se le reconoce como
espúreo por los eruditos bíblicos.
Origen de la Trinidad
Sí, la Trinidad fue desconocida por un espacio de casi 400 años (Siglo IV) partiendo del nacimiento de Cristo, y sólo fue formulada de a pocos en los Concilios de Nicea (325 d.C), y de Constantinopla (381 d.C). En el Concilio de Nicea se formuló lo que se llama la "semi-Trinidad",
es decir, se llegó a la conclusión que el Hijo era igualmente "Dios"
con el Padre, de su misma substancia y esencia. Por tanto el Hijo es
verdadero Dios del Verdadero Dios. Del Espíritu Santo nada se discutió
ni se concluyó.
Fue en el Concilio de Constantinopla (381 d.C) donde se
incluyeron frases en el credo por las cuales se afirmaba que el
Espíritu Santo había de ser adorado y glorificado con el Padre, que él
procedía del Padre, y que era él quien hacía la revelación. Y en el
Concilio de Calcedonia (451 d.C) se hizo más explícita la declaración
hecha en el Concilio de Constantinopla. Por esto la Nueva Enciclopedia
Católica, 1967, dice de la "Trinidad": ...la fórmula dogmática "Un Dios en tres Personas"...
fue el producto de tres siglos de desarrollo doctrinal". Y en su libro
La Iglesia de los Primeros Tres Siglos, Alvan Lamson dice: "...La
moderna doctrina de la Trinidad no se haya en ningún documento o
reliquia perteneciente a la Iglesia de los primeros tres siglos..."
Eduardo Gibbon dice, en su prefacio de su libro Historia del Cristianismo: "Sí
el paganismo fue conquistado por el cristianismo, es igualmente cierto
que el cristianismo fue corrompido por el paganismo. El Deísmo puro de
los primeros cristianos...fue cambiado, por la iglesia de Roma, por el
incomprensible dogma de la Trinidad. Muchos de los dogmas paganos,
inventados por los egipcios e idealizados por Platón, fueron retenidos
como merecedores de ser creídos."
Además, H.G. Wells en su Perfil de la Historia , pág.421 dice: "Veremos
cómo, después, toda la cristiandad se volvió a las disputas sobre la
Trinidad. No hay una clara evidencia de que los apóstoles de Jesús
aceptaran esa doctrina."
Pero la idea de la Trinidad es reconocida en las religiones antiguas de
las naciones paganas. En las mitologías de los Griegos, Persas,
Egipcios, Indios, Babilonios, Chinos, Islándicos, Fenicios, y Japoneses
hallamos triadas de dioses, o dioses trinos. La Trinidad Hindú estaba
conformada por los dioses Brahma, Vishnú y Shiva. La Trinidad Griega estaba conformada por los dioses Zeus, Athena, y Apolo. Decían sus creyentes que los tres "concordaban en uno". La Trinidad romana eran sus dioses Júpiter, Mercurio, y Venus. Estos dioses trinos se fueron asimilando dentro de las naciones conquistadas.
Cómo Entró la Trinidad en la Iglesia
Existen evidencias de conceptos Trinitarios siendo introducidos por
cristianos convertidos del paganismo posiblemente tan temprano como la
última parte del siglo I. La incorporación gradual de ideologías
paganas en la doctrina y práctica cristiana se produjo por la
interacción de 4 componentes históricos:
1.- Los apóstoles, quienes fueron sólidos en su conocimiento y
aplicación de la Palabra de Dios, habían muerto. Su apego a las
doctrinas originales de Dios ya no era de ejemplo viviente a los
seguidores.
2.- La anticipación del "rápido" regreso de Cristo en las mentes de muchos cristianos decayó con el correr del tiempo.
3.- Muchos paganos que se convirtieron al cristianismo siguieron
manteniendo algunas de sus creencias y prácticas anteriores. Así, la
doctrina cristiana pura original se corrompió rápidamente.
4.- Debido a estos tres elementos anteriores, mucha gente empezó
a anticipar un nuevo revivamiento o una nueva administración en
reemplazo del viejo.
Incluso Pablo, mientras estaba vivo predicando el evangelio, tuvo que
hacer frente a creyentes que querían modificar la Palabra de Dios a su
satisfacción o capricho. Tomemos nota que la apostasía de la iglesia
comenzó al poco tiempo, después de la mitad del siglo I, hacia el final
del ministerio de Pablo. En esta época, dos sectas mayores, los Ebionitas y los Gnósticos hicieron su aparición.
Los Ebionitas eran los cristianos judaizantes quienes plagaron a
Pablo con sus ideas de seguir guardando la ley y Obedeciendo el Antiguo
Testamento. Mientras que algunos creían que Cristo nació
sobrenaturalmente como hombre, otros creyeron que Cristo fue el hijo
concebido entre José y María.
Los Gnósticos como secta tuvieron sus raíces en la filosofía
Griega y en las ideas religiosas. Ellos creían que Cristo era una
Deidad, y su cuerpo físico era una apariencia o algo que él había
tomado prestado temporalmente. (Ver Una Historia de la Iglesia
Cristiana, pp. 53-7, por Hase).
El Docetismo apareció en la última mitad del siglo II.
Era, de hecho, sólo otra forma de gnosticismo. Con la idea de remover
al autor de todo bien del contacto con la materia, la cual los
docetistas la consideraban maligna, ellos buscaron la ayuda de la
filosofía oriental con la idea de poblar el espacio entre Dios y la
materia con una vasta sucesión de seres súper humanos como mediadores
entre Dios y el mundo. éstos, emanando de la Deidad, fueron llamados
AEONES; entre éstos el de mayor rango era Cristo. Muchos de ellos
imaginaron que Jesús fue un mero hombre, y mantuvieron que el AEON
Cristo descendió sobre el hombre Jesús en su bautismo, y que después lo
dejó inmediatamente antes de su crucifixión, de modo que Cristo no fue,
sujeto a dolor y muerte; en tanto que otros sostuvieron que el cuerpo,
con el cual Cristo pareció estar investido, no era realmente humano y
transmisible, sino insubstancial o etéreo, o, al menos inmaterial:
Estos últimos fueron llamados docetistas. Aquí vemos a un Cristo
preexistente fuera del mundo que baja a la tierra para obrar en Jesús.
Imaginémonos que clase de Jesús tendríamos con la mezcla del
gnosticismo y el docetismo. ¡Obviamente un "Jesúcristo-Dios" preexistente antes de su nacimiento humano!
De acuerdo a fuentes seculares, el Apóstol Juan fue el único apóstol
que vivió a finales del siglo I, y durante el cual él escribió sus
epístolas del Nuevo Testamento y su Evangelio. El Evangelio de Juan
sirvió para esclarecer que Cristo es el Hijo de Dios y el Hijo del
Hombre. Por tanto este Evangelio de San Juan establece la verdad de la
Palabra de Dios de que Cristo es el Hijo de Dios no "Dios el Hijo" o
"Dios Mismo". Se puede afirmar que los escritos juaninos combaten el
concepto gnóstico de un Jesús Dios, no humano. En su Primera Epístola,
Juan contraataca ese pensamiento gnóstico en el capítulo 4 y verso 3.
También Pablo afirmó que en sus días ya estaba en acción "El misterio de iniquidad" (2 Tesalonisenses 2:7). Y también Pablo aconseja a Timteo: "Oh
Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas
pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada
ciencia (Gr. GNOSIS)" (1 Timoteo 6:20). Aquí Pablo hace una clara alusión al gnosticismo de su época.
Con el surgimiento de varias sectas, la verdad de la Palabra de Dios
vino a estar infiltrada por la adoración idolátrica y las teorías. Los
cristianos gradualmente aceptaron los elementos foráneos introducidos
en sus enseñanzas.
La Trinidad se originó inicialmente en la filosofía de Platón, el
filósofo Griego que vivió unos 400 años antes de Cristo. Un erudito
Inglés ha observado que "el germen de todas las ideas, incluso de muchas del cristianismo, se pueden encontrar en Platón."
(Gerardo S. Sloyan, Las Tres Personas en un Dios, p.31). Por cierto que
antes de Platón hubo triadas en los pueblos antiguos de Egipto,
Babilonia, China, India, etc. Eso ya lo explicamos antes.
Hans Kung, el reconocido teólogo católico de origen alemán, dice: "Si
tomamos el Nuevo Testamento como un criterio, no podemos negar que el
Concilio de Nicea ciertamente mantuvo el mensaje del Nuevo Testamento y
no lo helenizó totalmente. Pero es igualmente fuera de toda disputa que
el concilio permaneció enteramente aprisionado en conceptos, nociones,
y modelos Helenísticos los cuales hubieran sido totalmente desconocidos
para el Judío Jesús de Nazaret y la comunidad más antigua (de creyentes
)..." (Cristianismo: Esencia, Historia y Futuro, p. 182 ).
También Hans Kung culpa al dogma de la Trinidad por el poco
avance del cristianismo en el mundo musulmán. Para los islámicos, la
creencia en un solo Dios "Alá" es fundamental. Alá no es
un Dios trino como lo es el Dios de muchos cristianos Trinitarios. Por
eso los musulmanes ven con horror cómo la cristiandad ha aceptado un
Dios Trino, lo cual no va en armonía con su creencia monoteísta.
Mientras se mantenga el dogma de la Trinidad, no se podrán convertir a
más musulmanes para Cristo.
Los cristianos contamos con la Biblia a fin de documentarnos de sobre
la persona del Hijo de Dios. Es lógico concluir que si Cristo era Dios
verdadero, él mismo debió enseñarlo a sus apóstoles, y éstos a sus
discípulos. Pero: ¿Dijo Jesús que él era Dios como Su Padre es Dios?
¿Dijo él que el Espíritu Santo era también Dios? A continuación vamos a
reseñar los pasajes más importantes del Nuevo Testamento en donde se
presenta a Jesús como el Hijo de Dios, y no, como muchos creen, como
Dios el Hijo.
Testimonio de Jesucristo
Creo que por encima de los concilios y las opiniones de los hombres,
está el claro y legítimo testimonio de Jesucristo. él es el más
indicado o autorizado para decirnos si él es el Dios Único y Verdadero.
Para ello es importante leer la Biblia, y en particular, los
Evangelios, en donde están registradas sus palabras.
Jesús Reconoció que sólo Su Padre es el Dios Verdadero
Aunque parezca increíble, Jesús mismo contradice a los Trinitarios
enseñando el monoteísmo puro. Por ejemplo, en Juan 17:3 él dice de Su
Padre y Dios: "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti (Padre), el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado".
Este pasaje debe ser leído con cuidado, y es más, debe ser escudriñado
profundamente por el investigador sincero e inteligente. Notemos que
Jesús dice que la vida eterna consiste en conocer a dos personas: 1).
Al Dios Padre, quien es el único Dios verdadero, y 2). A Jesucristo,
como el enviado de Dios. Jesús NO dice que el Padre y él son El Dios
verdadero, sino sólo Su Padre. No obstante, los Trinitarios tuercen
esta doctrina de Jesucristo diciendo que el Hijo es también el Dios
verdadero. ¡Pero Jesús nunca dijo ser el Dios verdadero¡ Este texto es
contundente, y no obstante, pasado por alto por los Trinitarios. En
realidad, no saben qué decir de él.
En otra ocasión Jesús les dice a sus discípulos que su Padre es MAYOR
que él (Juan 14:28). Esta declaración de Jesús lo coloca a él como
menor al Padre definitivamente. Como réplica, los trinitarios dicen que
Jesús estaba hablando como hombre, y en esa condición era menor que
Dios Padre. Pero, ¿no deberíamos esperar que todo hombre sea menor que
Dios el Padre? ¿Qué de nuevo estaría diciendo Cristo con eso? ¿No sería
algo evidente que cualquier hombre sea menor que Dios? No amigos, yo
creo que Cristo estaba hablando de algo más transcendental, y esto es
que Cristo, el Hijo de Dios, es menor o "inferior" al Padre ayer, hoy,
y siempre.
Jamás encontraremos en la Biblia la frase "Dios el Hijo". Al contrario, Jesús enseña que él mismo tiene Su Dios. En Juan 20:17 Jesús les dice a sus discípulos: "...subo a mi Padre y a vuestro Padre, A MI DIOS, y a vuestro Dios." En la crucifixión Jesús exclamó a Dios: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mateo 27:46).
Pero el texto más importante y dramático es el de Apocalipsis 3:12. En
este pasaje, el Cristo glorificado y entronizado en el cielo dice: "Al
que venciere, yo lo haré columna en el templo de MI DIOS, y nunca más
saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de MI DIOS, y el nombre
de la ciudad de MI DIOS, la nueva Jerusalén, la cual desciende del
cielo de MI DIOS, y mi nombre nuevo." La pregunta lógica es: ¿Por qué Jesús sigue llamando al Padre como "MI DIOS"
4 veces, si ya dejó de ser hombre en el cielo? Pero lo cierto es que en
el cielo Jesús sigue teniendo su Dios. Y si en el cielo Jesús sigue
teniendo su Dios, entonces él no ha dejado de ser un hombre, aunque
ciertamente ya en la condición de glorificado.
Si Cristo es Dios como el Padre, entonces ¿por qué Jesús desconoce el
día y la hora de su propia venida y del "fin del mundo?" él dijo
claramente a sus discípulos: "Pero de aquel día y de la hora nadie lo
sabe, ni aún los ángeles que están en el cielo, NI EL HIJO, sino el
Padre." (Marcos 13:32; Hechos 1:6,7). Sí, Jesús no sabe cuándo en la
fecha de su retorno. Pero nos dirán nuevamente que Cristo hablaba como
hombre. Pero, ¿no es de esperar que todo hombre ignore la fecha del fin
del mundo? ¿Qué de nuevo estaría diciéndonos Jesús? Nuevamente insisto
en el hecho que Jesús hablaba como Hijo de Dios y como hombre. ¡El Hijo
de Dios no lo sabe todo! Y si no sabe todo es porque no es el Dios
Omnisapiente y Todopoderoso.
En una ocasión un hombre le dijo a Jesús: "...Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno, sino sólo Dios."
(Lucas 18:18.19). Aquí se suscita otra pregunta: Si Cristo es Dios, y
Dios es el único bueno, ¿por qué rechazó Jesús la confesión de que era
bueno? En Mateo 5:8 Jesús mismo dice: "Bienaventurados los de limpio
corazón porque ellos verán a Dios." Aquí surge otra pregunta, si Cristo
era Dios, ¿por qué dice que sólo los de limpio corazón verán en a Dios?
Si Cristo era Dios, entonces no sólo los de limpio corazón estaban
viendo a Dios, sino también los pecadores impenitentes. Recordemos que
a Jesús muchos le vieron y no se arrepintieron de su sucio corazón. Por
tanto, Cristo no podía ser Dios.
En Juan 10:29 Jesús dice: "Mi Padre que me las dio, es MAYOR QUE TODOS..."
Este texto, junto con el de Juan 14:28, confirma el hecho de que Cristo
no es igual que Dios el Padre. Y en Juan 5:19 Jesús dice: "De
cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer NADA POR SI MISMO,
sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace,
también lo hace el Hijo igualmente." Esta es una extraña
declaración de Cristo si creemos que él es Dios como Su Padre. Notemos
que Cristo imita a su Padre y no a la inversa. Jesús no puede hacer
nada por sí mismo, sino lo que hace su Padre eso hace él. Obviamente
Cristo está sujeto a Su Padre, y hace lo que él le enseña.
En Marcos 10:40 Jesús dice: "Pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, NO ES MIO DARLO, sino para aquellos a quienes está preparado."
En el reino de Cristo habrá puestos de autoridad que sólo Dios ha
destinado para sus hijos. Jesús afirma que a él no corresponde señalar
los lugares o posiciones de autoridad.
El Testimonio de los Apóstoles
A continuación veremos que los apóstoles, como judíos que eran,
mantenían su creencia en un solo Dios. Ellos sabían, en función a
Deuteronomio 6:4, que Jehová es UNO y solo él el Altísimo sobre toda la
tierra (Salmos 83:18). Ellos jamás pensaron que Dios estaba compuesto
por una triada, o bien, por Tres Personas distintas en un solo Dios
verdadero. A continuación veremos las declaraciones apostólicas en
cuanto a su creencia sobre Dios, Cristo, y el Espíritu Santo.
1.- San Pablo: fue el apóstol que predicó primero a los gentiles
con mayor insistencia fuera de Israel. Su misión era dar a conocer el
evangelio de Cristo, y a la Persona de Dios (Hechos 17:23).
Cuando Pablo había visitado Corinto en su segundo viaje misionero, esta
ciudad era un importante centro cosmopolita de comercio del mundo
antiguo, como también era reconocido como un centro del libertinaje y
el desenfreno. El propósito de Pablo era corregirlos de su desviación
moral y doctrinal, y que amenazaban la vida de la comunidad cristiana.
Se habían formado divisiones que se transformaron en facciones
hostiles. Además había inmoralidad sexual en ella. En 1 Corintios 8:4-6
Pablo admite que hay dioses en el cielo, seguramente refiriéndose a
Dios Padre y a sus ángeles (Elohim). Claro que el único Dios verdadero
es el Creador Padre Dios quien sostiene todo por su Espíritu. Ahora
bien, Pablo luego pasa a decir: "Para nosotros, sin embargo, SÓLO
HAY UN DIOS, EL PADRE, del cual proceden todas las cosas, y nosotros
somos para él; y un Señor Jesucristo, por medio del cual son todas las
cosas, y nosotros por medio de él."
Al analizar sus palabras lo que Pablo está revelando es que sólo el
Padre de Jesús es el Único Dios Verdadero. Aquí Pablo no está
incluyendo al Hijo, y menos, al Espíritu de Dios. De Jesús Pablo dice
claramente que es nuestro Señor. ¿Quién puede deducir el dogma de la
Trinidad en estas declaraciones de Pablo? ¡Nadie! Y de paso, Pablo
estaba oponiéndose al gnosticismo de la época.
Y También a los corintios Pablo les seguirá diciendo sobre Dios y su Hijo, lo siguiente: "...y Dios la cabeza de Cristo" (1 Corintios 11:3), y además: "...y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios." (1 Corintios 3:23). Y además les dice: "Pero
luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo
mismo SE SUJETARÁ al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios
(Padre) sea todo en todos." (1 Corintios 15:28). Es claro que para
Pablo Jesús no es igual a Dios, pues afirma que la cabeza de Cristo es
Dios... y él es de Dios. Pablo afirma, además, que en la eternidad el
mismo Hijo estará sujeto al Padre, el cual será Dios sobre todos.
¿Puede alguien creer que Pablo era Trinitario?
Cuando Pablo les escribe a los hermanos en Efeso, les dice lo siguiente: "Para
que EL DIOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, EL PADRE DE GLORIA, os dé
espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él."
(Efesios 1:17)(2 Corintios 1:3). Aquí Pablo está diciendo que el Padre
es el Dios de Jesucristo. Sí, Pablo creía que Jesucristo tenía Su Dios,
lo cual destruye el dogma de la Trinidad. Para los Trinitarios, Cristo
es Dios como lo es el Padre, y el Espíritu Santo. Pero: ¿Puede Dios
tener Su Dios? Además, jamás leeremos en la Biblia que el Padre tenga
Su Dios, lo cual si ocurre con el Hijo. Ah, y de igual opinión es Pedro
cuando escribe su primera epístola: "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo..." (1 Pedro 1:3).
Y para finalizar con Pablo, él escribió a Timoteo lo siguiente: "Porque hay UN solo Dios, y UN solo Mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo HOMBRE."
( 1 Timoteo 2:5). Aquí Pablo claramente sostiene que sólo hay UN DIOS,
y también hay UN SOLO MEDIADOR, entre ese único Dios y los hombres: Jesucristo HOMBRE.
Jesús, por tanto, no es DIOS sino el MEDIADOR entre Dios Padre y los
Hombres. Pablo finalmente sostiene que ese Cristo Mediador es HOMBRE...
¡no Dios!
Ahora bien, sería bueno que el lector revise los siguientes textos, en dónde Pablo hace una distinción entre Dios y Jesucristo:
1.- Romanos 16:27
2.- 1 Corintios 1:3
3.- 2 Corintios 13:14
4.- Gálatas 1:1,3
5.- Efesios 1:2: Efesios 6:23
6.- Filipenses 1:2,11
7.- Colosenses 2:2; 3
8.- 2 Tesalonisenses 3:5
9.- 1 Timoteo 1:2; 5:21; 6:13
10.- 2 Timoteo 4:1
11.- Tito 1:4
2.- San Juan: Fue el apóstol que más amó Jesús, y quien estuvo
muy unido a él. Juan jamás creyó que Jesús fuera Dios como el Padre.
Los siguientes textos son muy claros:
En su Primera epístola, Juan dice que Cristo es el Hijo de Dios, no Dios el Hijo. Sus palabras son como siguen: "...para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo" (1 Juan 3:8).
En su Segunda Epístola Juan hace una diferenciación entre Dios Padre y
Cristo. Usted verá que Juan no dice "Dios Hijo", como lo hace con el
padre al decir "Dios Padre". Juan dice: "... misericordia y paz, de
Dios Padre y del Señor Jesucristo." (2 Juan 3). Notará que Juan no dice
que el Hijo sea Dios, sino "Señor" (compárese con 1 Corintios 8:6).
Y lo más interesante es que en Juan 1:18 el apóstol dice: "A Dios nadie
le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le
ha dado a conocer." Esta revelación de Juan nos hace ver que Cristo no
es Dios. Y es que Cristo (El Hijo) fue visto por Juan, los demás
apóstoles, y el pueblo israelita, por una espacio de 3 y medio años. No
obstante Juan dice que nadie ha visto a Dios. ¿Cómo podría ser verdad
lo que dice Juan, si presuponemos que Jesús era el Dios verdadero? Es
claro que Juan no sabía nada de una Deidad del Hijo, y menos, de una
Trinidad.
Además, Juan como el escritor de Apocalipsis, empieza diciendo: "La
revelación de Jesucristo que Dios le dio..." (Apocalipsis 1:1).
Observemos que Juan dice que Dios le dio a Jesucristo Su revelación.
Esto es muy interesante, pues Cristo ya estaba en el cielo cuando le
revela a Juan el Apocalipsis, y sin embargo, este Cristo entronizado
sigue recibiendo de su Dios nuevas verdades que desconocía. Y en el
capítulo 3 y verso 12, el Hijo entronizado y glorificado en el cielo
habla del Padre como: "Mi Dios", ¡4 veces!. Claramente Juan sabía que
el Jesús glorificado seguía teniendo su Dios en el cielo. Y Pablo
concuerda con Juan cuando dice que Cristo "está sentado ahora a la
diestra de Dios"(Colosenses 3:1). Notemos que Pablo NO dice que Dios
Hijo está sentado a la diestra de Dios Padre. Lo que verdaderamente
dice es que Cristo (el Hijo), sin ningún título de "Dios", está sentado
a la diestra DE DIOS--- ¡El único Dios verdadero! (Juan 17:3).
3.- San Pedro: Este apóstol fue el evangelizador de los judíos.
En sus epístolas no se encuentra ni rastros de una Divinidad Trinitaria
compuesta por el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Al contrario,
Pedro creía que Cristo era sólo el Hijo de Dios, y el Mesías. Además
creyó que el Hijo de Dios tenía Su Dios. él escribió en su primera
Epístola así: "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo" (1
Pedro 1:3). Y en su Segunda Epístola Pedro distingue a Dios Padre de Su
Hijo Jesucristo. él escribió así: "...en el conocimiento de Dios y de
nuestro Señor Jesucristo." (2 Pedro 1:2). Notemos que él No dice:
"...en el conocimiento de Dios Padre y de nuestro Dios Hijo." Lo que él
dice es que sólo el Padre es Dios.
4.- San Judas: Según la tradición, era el hermano de Jesús. él
escribió: "... santificaos en Dios Padre, y guardaos en Jesucristo."
(Judas 1). Luego dirá: "conservaos en el amor de Dios, esperando la
misericordia de nuestro Señor Jesucristo." (Judas 21). En estos dos
pasajes se pueden deducir la creencia de Judas sobre Dios y su Hijo. En
primer término, jamás Judas llama a Cristo como "Dios Hijo". Para él
sólo el Padre es Dios, y Jesucristo es el Señor.
5.- San Santiago: Se acepta que el escritor del libro bíblico
de Santiago es hijo de José y María, y hermano del Señor. En uno de sus
versículos él escribe: "...porque Dios no puede ser tentado por el mal"
(Santiago 1:13). Estas palabras de Santiago parecerían extrañas si
creyéramos que Cristo es Dios. ¡Y es que el Señor Jesucristo fue
tentado como cualquier otro de nosotros! (Hebreos 4:15). Por tanto, si
fue tentado, ¡él no podía ser Dios!. También en la apertura de su
carta, Santiago comienza diciendo: "Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo."
(Santiago 1:1). Es obvio que Santiago, quien conocía bien a su hermano,
supo que Jesús no era Dios. él NO escribió diciendo algo así como:
"Santiago, siervo del Padre, y del Señor Jesucristo, Dios verdadero."
o "Santiago, siervo de Dios Padre y del Señor Dios Jesucristo." Jamás Santiago le concedió a Cristo el título de "Dios" como lo hizo con el Padre.
En cuanto al Espíritu Santo, es oportuno señalar que jamás
encontraremos en la Biblia que se le llame "Dios Espíritu Santo" sino
más bien: "El Espíritu Santo DE Dios". En Efesios 4:30 leemos: "Y no
contristéis al Espíritu Santo DE DIOS..." Y Pablo habla del Espíritu
Santo como perteneciendo al Padre: "...sino a Dios, quien también nos
dio SU ESPUIRITU SANTO." (1 Tesalonisenses 4:8).
Por otro lado, es curioso que el Espíritu Santo no aparezca con el
Padre y el Hijo en los siguientes textos: Romanos 16:27; 1 Corintios
1:3,9; 8:6, 2 Corintios 1:2, Gálatas 1:3; 3:26, Efesios 1:2; 3:19;
5:5,20; 6:23, Filipenses 1:2, Colosenses 1:2; 2:2, 1 Tesalonisenses
1:1, 2 Tesalonisenses 1:1,2, 1 Timoteo 1:2, 2 Timoteo 1:2, Tito 1:4,
Filemón 3, 1 Juan 1:3, 1 Juan 2:22, 2 Juan 3, Judas 1:1.
También es curioso que al Espíritu Santo jamás se le ve entronizado
junto con el Padre y el Hijo. Ver Apocalipsis 7:10, 22:3. Tampoco
ninguna oración es dirigida al Espíritu Santo. El Espíritu Santo se le
describe como el PODER de Dios en los siguientes versículos: Hechos
1:8, 10:38, Lucas 1:35, 4:14, 5:17, Romanos 8:11, 15:13,19, Miqueas
3:8, 1 Corintios 2:4, 6:14, 1 Tesalonisenses 1:5.
El Testimonio de los Padres de la Iglesia
Clemente de Roma: De acuerdo a muchos escritores cristianos
antinicenos, él es el Clemente de Filipenses 4:3. él fue un Anciano de
la Iglesia de Roma entre los años 92-101 d.C. Su Epístola a los
Corintios, escrita alrededor del año 96 d.C, fue tenida en gran estima,
y fue considerada igual a los escritos de los Apóstoles y era
frecuentemente usada en sus reuniones dominicales. él nació alrededor
del año 30 d.C y murió en el año 100 d.C. él escribió: "Conocemos
que Tú solo era Altísimo entre los Altísimos... Tú has escogido a
aquellos que te aman a través de Jesucristo, Tú amado Hijo, a través de
quien Tú nos has instruido, santificado, y honrado...Que todas las
naciones sepan que Tú eres el único Dios, que Jesucristo es Tú Hijo y
que nosotros somos Tu pueblo." (A los Corintios, Cap. 59, vs. 3,4).
Ignacio de Antioquía: Su seudónimo era "Teóforo", debido a su
naturaleza gentil y amable. él fue un Obispo en la congregación de
Asiria y Antioquía, y fue un discípulo del Apóstol Juan. Sus escritos
auténticos, fueron escritos alrededor del año 110 d.C. Nació alrededor
del 50 d.C y fue martirizado en el 116 d.C. él escribió: "Hay un
Dios, quien se manifestó a sí mismo por medio de Jesucristo, Su Hijo,
quien siendo Su Palabra, salió del silencio al mundo a ganó plena
aprobación de él, de quien era Su embajador." (A los Magnesianos, cap.8, v.2). "...quien
también resucitó de entre los muertos, debido a que Su padre lo
resucitó,- su Padre quien igualmente nos resucitará, quienes creemos en
él a través de Jesucristo, fuera de quien no tenemos verdadera vida (A los Trallanos, Cap. 9, vs.2).
"Ustedes están bien fundamentados en amor a través de la Sangre
de Cristo y firmemente creen en nuestro Señor. él es realmente de la
línea de David de acuerdo a la carne y el Hijo de Dios por la voluntad
y el poder de Dios." (A los Esmirnianos, Cap. 1 v.1).
Policarpo: Nació alrededor del año 69 d.C, y fue un discípulo
del Apóstol Juan, e igualmente un amigo íntimo de Ignacio de Antioquía.
él fue un obispo de la iglesia de Esmirna, Asia Menor, y escribió su
Epístola a los Filipenses antes del 140 d.C. él fue quemado en una
estaca el 23 de Febrero, del año 155 d.C. él escribió lo siguiente: "Ahora,
que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, y él mismo el
Sacerdote Eterno, Jesucristo, el Hijo de Dios, los edifique en la fe y
en la verdad." (A los Filipenses Cap.12, v.2). "...a él quien es
capaz de traernos a todos en Su gracia y generosidad, a su Reino
Celestial, por su Unico Hijo engendrado, Jesucristo, sea la gloria,
honor, poder, y majestad para siempre." (Martirio, Cap. 20, v. 2).
Justino: Llamado "Mártir" debido a su martirio en el 166 d.C. él
nació en Roma en el año 107 d.C. él fue un filósofo pagano convertido
al cristianismo alrededor del año 130 d.C. Su primer obra Diálogo con
Trypo fue escrito en el año 135 d.C. Trypo era un Judío que escapó de
Jerusalén después de la revuelta de Bar Kochba. él escribió entre el
135 d.C hasta justo antes de su decapitación. él escribió: " Dios
engendró antes que todas las criaturas un Principio que era un cierto
poder racional procedente de él, quien es llamado por el Espíritu Santo
ahora "La Gloria Del Señor", ahora "El Hijo", nuevamente "Sabiduría",
nuevamente "un Ángel", luego "Dios", luego "Señor" y "Logos", y en otra
ocasión él se llama a sí mismo "Capitán"." (Diálogo con Trypo, Cap.
61). También dijo: "Nosotros seguimos al único Dios no engendrado a
través de Su Hijo." (Primera Apología, Cap. 14).
Tatiano: Nació en Asiria cerca del 110 d.C, fue un estudiante de
Justino Mártir. él escribió el comentario a los cuatro evangelios más
antiguo que existe. Antes había pertenecido a una secta Encratita
gnóstica como líder. A pesar de esto, sus escritos dan una regular
visión de las doctrinas cristianas. él escribió entre el 161-170 d.C, y
murió alrededor del 172 d.C. Dijo: "El Señor del Universo, Quien él
Mismo es el fundamento necesario de todo ser, puesto que como sea que
no había aún ninguna criatura en existencia, estaba Solo...Y por Su
sencilla voluntad el Logos brincó fuera; y el Logos, no habiendo salido
fuera en vano se convierte en la primera obra engendrada del Padre y
fue el comienzo del mundo." (A Los Griegos, Cap. 5).
Melitón: Nacido cerca del año 110 d.C, fue el obispo en Sardis,
Asia menor, alrededor del 160-170 d.C y un amigo de Ignacio de
Antioquía cuando era un muchacho joven. él escribió entre los años
165-170 d.C y fue martirizado en el 177 d.C. Sólo existen pequeños
fragmentos de sus escritos. él escribió : "Existe Aquel que
realmente existe y es llamado Dios... Este Ser no es hecho en ningún
sentido, ni tampoco vino a la existencia, sino que ha existido por la
eternidad." (Apología 1: A Antonio César). "Jesucristo...es la
Razón perfecta. La Palabra de Dios, él que fue engendrado antes que la
luz, él quien es Creador junto con el Padre." Apología 4: Sobre la Fe.
Teófilo de Antioquía: Nació alrededor del año 130 d.C. Fue un
obispo en Antioquía, Siria, entre los años 170-180 d.C. él escribió
antes del año 175 d.C y murió en el 181 d.C. Escribió: "Dios, entonces,
teniendo su propia Palabra interna dentro de Su propio vientre la
engendró, emitiéndola junto con Su propia Sabiduría antes que todas las
cosas. él tuvo a esta Palabra como su ayudante en las cosas que fueron
creadas por él, y por ella él creó todas las cosas." (A Autólico, Cap.
10).
Ireneo: Fue uno de los más reconocidos de los cristianos
primitivos. Nació en el 140 d.C y fue un discípulo de Policarpo. él fue
un Anciano de la iglesia en Lyons, Francia, desde el 178 d.C. él era
muy bien conocido en todo el mundo occidental de la época. él murió en
Francia en el 202 d.C. Sus escritos pueden ser fechados alrededor del
180 d.C. él escribió: "Si alguno, por tanto, nos dice, "cómo entonces, fue el Hijo producido por el padre?"
nosotros les respondemos, que ninguno entiende esa producción, o
generación... no hay poderes que posean este conocimiento sino sólo el
Padre quien engendró y el Hijo quien fue engendrado." (Contra las
Herejías, Libro 2, Cap. 28, v.6).
Clemente de Alejandría: Nacido como Tito Flavio Clemens, en el 150
d.C. Vino a ser un obispo en Alejandría, Egipto. él escribió entre los
años 190-195 d.C. y murió alrededor del 220 d.C. Sus escritos son
valiosos porque una vez que se convirtió, viajó por todo el Imperio
Romano para aprender el cristianismo puro de los más antiguos y
respetados cristianos vivientes. él escribió: "La mejor cosa en la
tierra es lo más pío: el hombre perfecto; y la mejor cosa en el cielo,
el siguiente y más puro en el lugar, es un ángel, el portador de la
vida eterna bendita. Pero la naturaleza del Hijo, quien es próximo a él
quien es el solo Altísimo, es el más perfecto ." (Misceláneas, Libro 7, Cap.2).
Queda demostrado que los Padres Anti-Nicenos jamás creyeron que
Cristo era el Eterno Dios Todopoderoso. Sus escritos claramente señalan
al Padre como superior al Hijo, y como Su engendrador. Y los más
interesante, nada dicen que el espíritu santo sea Dios. La doctrina de
la Trinidad les era totalmente desconocida.
Textos Mal Interpretados
Los Trinitarios usan una serie de pasajes que supuestamente prueban su
creencia en un Dios Trino. Vamos a examinar algunos de ellos:
Mateo 1:21,23: Los trinitarios dicen, basándose en estos dos
versículos, que el Salvador sería llamado "Emmanuel" que quiere decir:
"Dios con nosotros". Pero: ¿Es Jesús Dios porque se le llama "Emmanuel"
(Dios con nosotros)? Pues no necesariamente. En la Biblia tenemos a la
persona de Josué, quien introdujo a los israelitas a la tierra
prometida. Pero el nombre Josué también significa ("Dios nuestro
Salvador"). ¿Acaso Josué era Dios por el hecho que su nombre significa:
"Dios nuestro salvador?" O veamos el personaje de Elihú del libro de Job. Este nombre significa "Dios es él". Nuevamente: ¿Vamos a creer que este personaje Elihú, que trató con Job, era Dios mismo?
Colosenses 2:9: Los trinitarios usan este pasaje para demostrar que
Cristo es Dios. Dice el texto: "Porque en él (Cristo) habita
corporalmente toda la plenitud de la Deidad ." Aquí Dios estaba en
Cristo. Colosenses 1:27 dice que "Cristo está en nosotros". Esto no nos hace a nosotros Cristo o Dios.
Tito 2:13: Este texto usado por los trinitarios, dice: " Aguardando
la esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa de nuestro
gran Dios y Salvador Jesucristo." Obviamente Jesucristo es parte de la
gloria de su Padre. En todos los textos Críticos Griegos y manuscritos
existentes este versículo se lee literalmente: "Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria del gran Dios y de nuestro Salvador Jesucristo".
1 Timoteo 3:16: "E indiscutiblemente grande es el misterio de la
piedad: Dios se ha manifestado en la carne". Con este texto los
trinitarios enseñan que Dios Hijo se hizo carne. Sin embargo, estas
palabras ("Dios se ha manifestado en la carne") son ampliamente
rechazadas por los eruditos como la lectura correcta. Por eso la
versión Biblia de las Américas lo vierte diferente: "...Aquel que fue manifestado en la carne". En el texto original griego no aparece la palabra "Theos" (Dios) en este versículo. Es una añadidura de los trinitarios.
Juan 10:30: Jesús dice: "Yo el y Padre uno Somos". Según
los trinitarios, Jesús y Dios son uno y lo mismo. Pero antes de
explicar este texto notemos que no se menciona para nada al Espíritu
Santo. Pero, ¿quiso decir Jesús que él era igual a su Padre? o ¿Qué él
era el Padre? Pues ¡no!. En primer término, si Jesús era el Padre,
entonces, ¿a quién oró en Getsemaní? Pero lo cierto es que Jesús NO
quiso enseñar lo que los trinitarios dicen sobre él y Su Padre. Veamos
ahora lo que Jesús mismo dice en Juan 17:11: "...a los que me has dado,
guárdalos en tu nombre, para que sean UNO, así como nosotros." Se hace
evidente que Jesús concibió la unidad de los cristianos, como la MISMA
unidad que existe entre él y Su Padre. Este detalle es importante. Los
cristianos son UNO como Cristo y Su Padre son UNO. No parecido, sino
IGUAL UNIDAD. ¿Cómo se explica esa unidad? ¿Acaso que son iguales o los
mismos? La expresión parece implicar, según comenta el erudito Tyndale,
que el Padre y el Hijo están unidos en VOLUNTAD Y PROPÓSITO. De igual
modo, Cristo anhelaba esa misma Unidad de voluntad y propósito de su
iglesia. Que no estuviera dividida en sectas y facciones. Ahora bien,
dentro de esa unidad había una JERARQUÍA. El obispo era la Cabeza de la
Iglesia, junto con sus demás colegas.
También existe otra UNIDAD en la familia. La Biblia enseña que el
esposo y su esposa ya no son dos sino UNO. "Ya no serán dos sino una
sola carne". Son uno en voluntad y propósitos, y no sólo en el sentido
estrictamente físico. No obstante, y pese a esa UNIDAD, el hombre es
cabeza de la mujer, y Cristo cabeza del hombre (Efesios 5:23; 1
Corintios 11:3).
De igual modo, Cristo y Su Padre son UNO, pero siempre se mantiene la
JERARQUÍA. ¡El Padre es la cabeza de Cristo! (Ver 1 Corintios 11:3).
Diríamos que es entonces una UNIDAD JERÁRQUICA o una JERARQUÍA UNIDA.
Juan 14:9: "...el que me ha visto a mí (Jesús), ha visto al Padre."
¿Acaso Jesús enseñó que él era el mismo Padre en Persona? Si la
respuesta es afirmativa, entonces pregunto nuevamente, ¿a quién oró
Jesús en el jardín de Getsemaní? La verdad es otra. Jesús quiso
enseñar algo más que lo que muchos creen. En el verso 10 Jesús afirma
que las palabras que él habla no son suyas, sino de Su Padre que mora
en él. Es decir, Dios el Padre hacía sus obras a través de Cristo. En
el verso 24 Jesús dice que sus palabras no son suyas sino del Padre. En
el verso 31 Jesús dice que él obra conforme a la voluntad de Dios. En
este sentido la voluntad, las obras, y el pensamiento de Cristo eran
totalmente los de Su Padre. Jesús estaba lleno de amor y compasión para
con los pecadores, y así es exactamente el Padre, quien es la fuente
del Amor puro (1 Juan 4:8). El carácter de Cristo era el mismo carácter
del Padre. Cristo era (y es) Su mismísima imagen en ese sentido. Por
eso Juan dijo con verdad: "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo que está en el seno del Padre, él LE HA DADO A CONOCER." (Juan 1:18).
Mateo 28:19: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."
Los trinitarios dicen que esta es la prueba de un Dios Trino. ¿Será
cierto eso? La Enciclopedia de McClintock & Strong comenta Mateo
28:19 de la forma que sigue: "Este texto, no obstante tomado por si
mismo, no probaría decididamente o definitivamente tampoco la
personalidad de los "tres sujetos" mencionados o su igualdad o
divinidad. El objeto dentro del cual uno es bautizado no es
necesariamente una persona, sino puede ser una doctrina o religión...la
conexión de estos tres "sujetos" no prueba su personalidad o igualdad."
En 1 Juan 5:7-8 se menciona el espíritu, la sangre, y el agua juntos.
Pero eso no indica que los tres son iguales. Aquellas cosas
impersonales son mencionadas como "testigos" o "portadores del
testimonio".
En Mateo 28:19 la palabra "nombre" es singular. Esta palabra NO
se refiere a un nombre personal; más bien designa autoridad. Según
Robertson Word Pictures in the New Testament: "El uso de nombre aquí
(Mateo 28:19) es uno común en la septuaginta y papyri para poder y
autoridad; ver Mateo 10:41. En Realidad el texto enseña que una persona
debe reconocer la autoridad del Padre, Hijo y Espíritu Santo antes del
bautismo.
Miqueas 5:2: Refiriéndose al nacimiento de Jesús, el profeta dice: "...y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad
." Los trinitarios sostienen que Cristo es eterno, pues dice el profeta
que sus días son desde la eternidad. Algunas versiones de la Biblia
vierten la palabra Hebrea "olam" como "eterno". No obstante, la palabra
hebrea "olam" no significa siempre eternidad y es usada también para
describir cosas que tienen una edad indefinida pero no eterna. Así, la
discontinuada Versión Moderna de la Biblia vierte este verso así: "cuya procedencia es de tiempo antiguo".
Incluso la versión católica de Jerusalén vierte este pasaje así: "y
cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño."
Los cristianos Trinitarios quieren presentarnos a un Hijo Eterno
a toda costa, pero como veremos más adelante, Cristo fue llamado Hijo
de Dios cuando se hizo hombre, y se le confirmó cuando él resucitó de
entre los muertos victoriosos.
Definitivamente Jesús tuvo un comienzo cuando Dios lo engendró. La
palabra eterno como hemos visto, no siempre se entiende como algo o
alguien sin comienzo ni fin de días, sino que puede significar un
periodo limitado de tiempo. Así por ejemplo, El "reino (de Cristo) no
tendrá fin." Pero sólo durará mil años. También Job dijo que estaría
"para siempre" en el vientre del gran pez, pero todos sabemos que sólo
estuvo 3 días y 3 noches. De modo que tenemos que tener mucho cuidado
cuando se lee "eterno", "eternidad", "para siempre", etc., en los
diferentes textos de la Biblia.
En el Nuevo Testamento, el equivalente Griego de "olam" no siempre significa eterno. En 2 Pedro 1:11 se habla del "reino eterno" de Cristo, el cual, en realidad sólo durará mil años (Apocalipsis 20:4,5).
Isaías 9:6: Refiriéndose al Mesías Jesús dice el profeta: "...y
se llamará su nombre Admirable, Consejero, DIOS FUERTE, PADRE ETERNO,
Príncipe de paz." ¿Es Jesús el Dios Padre según Isaías? ¡Imposible! En
múltiples pasajes del Nuevo Testamento hemos visto que Dios el Padre se
diferencia del Hijo (Ver 1 Pedro 1:3, Efesios 1:17).
En la Versión Moderna de la Biblia dice: "Poderoso Dios" y "Dios
Poderoso" en la Versión Biblia de las Américas. El Padre es llamado así
en Isaías 10:21. Sin duda hay expresiones comunes a los dos, tales como
Rey, Señor, Salvador, Dios. Pero estos títulos como se sabe son usados
también para hombres. No obstante, el título " Dios Todopoderoso"
siempre se refiere al Padre y nunca al Hijo. Los judíos no entendieron
los pasajes tales como Isaías 9:6; 7:14; Jeremías 23:6, como si el
Mesías fuera el único Dios verdadero.
El Comentario Siglo Nuevo de la Biblia, sobre Ezequiel 32:21 "Los
héroes poderosos" es el plural del título mesiánico: "Dios poderoso"
dado al niño de Isaías 9:6, y puede ser traducido "dioses poderosos" igualmente en forma correcta.
Génesis 1:1: "En el principio Dios (Hebreo: "elohim" = dioses) creó los cielos y la tierra". Los Trinitarios sostienen que el Hebreo para "Dios" es "Elohim" que literalmente significa "dioses". Por tanto, concluyen, los cielos y la tierra fueron creados por los dioses: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Pero muchos trinitarios también admiten que "Elohim" no puede ser usado como prueba de la Trinidad, y toman la forma plural como "plural de Majestad". Elohim
(dioses) sería politeísmo. Además, la palabra "elohim" es ampliamente
usada para designar a los ángeles de Dios en el salmo 8:5, y a Samuel
en 1 Samuel 28:13. Esta palabra aparece unas 2,470 veces en el Antiguo
Testamento, y en ninguna de estas instancias es usado para un nombre
personal.
Muchos llamados cristianos mal utilizan este pasaje para darle un significado fuera de su contexto. Y como dice el dicho: "Un texto fuera del contexto, es un pretexto."
Romanos 1:1/15:19: Los Trinitarios suelen combinar estos dos
textos. En Romanos 1:1 Pablo dice que fue "apartado para el evangelio
de DIOS", y en Romanos 15:19 él dice: "Todo lo he llenado del evangelio de CRISTO."
Pablo, señalan ellos, escribe que el evangelio es de Dios, y en unos
capítulos más adelante escribe que el evangelio es de Cristo. Por
tanto, concluyen que Dios y Cristo sin sinónimos, o que Cristo es Dios.
Si esta lógica es correcta, es decir, que el evangelio es del
"Dios-Hijo", entonces Pablo es también Dios, pues él mismo dice en
Romanos 2:16: "En el día en que Dios juzgará por Jesucristo los
secretos de los hombres, CONFORME A MI EVANGELIO" (¡el Evangelio de
Pablo!). Si el evangelio es de Dios en Romanos 1:1, y de Pablo, en
romanos 2:16: ¡Entonces Pablo es Dios! Pero esta lógica inferencia ¡es
FALSA!.
En 1 de Tesalonisenses 1:1,5 Pablo habla en esta oportunidad: "Pues
NUESTRO EVANGELIO (De Pablo, Silvano y Timoteo)". ¿Eran Pablo, Silvano,
y Timoteo: "Dios?". Pero lo cierto es que el evangelio es de Dios
Padre. él, desde el cielo, envió Su MENSAJE por medio de Jesucristo.
Dice Hechos 10:36 leemos con claridad: "Dios envió MENSAJE a los hijos
de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo ."
Romanos 16:16/ 1 Corintios 1:2: Los Trinitarios combinan estos
dos pasajes para "demostrar" que Cristo es Dios. En Romanos 16:16 Pablo
escribe que la iglesia es de Cristo, pero en 1 Corintios 1:2 dice que
la iglesia es de Dios. Por tanto infieren que Cristo es Dios.
Ahora bien, si esta lógica fuera correcta, entonces "los primogénitos"
de Dios (sus salvos conversos) son también parte de la Deidad. En
Hebreos 12:23 el apóstol Pablo dice: "a la asamblea general e IGLESIA
DE LOS PRIMOGéNITOS que están escritos en los cielos..." Pero este
razonamiento tampoco es correcto.
En Juan 17:10 Jesús dice algo interesantísimo: "Y todo lo mío es Tuyo, y lo Tuyo mío; y he sido glorificado en ellos." éstas, sus palabras, aclaran el asunto. La Iglesia es de Cristo, la cual compró con su sangre. Pero como todo lo de Cristo es del Padre Dios, entonces la iglesia es de Dios también.
Juan 1:1: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios."
Este texto es el más usado por los Trinitarios para probar que Cristo
es Dios Hijo preexistente. Pues bien, si este texto prueba que el Hijo
preexistió en la eternidad con Dios, tendríamos un problema Trinitario.
De pronto Dios son dos personas. Un hecho muy poco conocido es que el
"Verbo" (Palabra) no fue asumido como si fuera una segunda persona en
las traducciones bíblicas anteriores a la Versión del Rey Jaime. La
Bishops" Bible de 1568, que fue reemplazada por la Versión del Rey
Jaime en 1611, entiende que el "Verbo" (Palabra) es IMPERSONAL, y usa
el pronombre inglés "it" ("eso" o "ello"), como lo hace igualmente la
Biblia de Ginebra de 1560.
Es una suposición que con el vocablo "Verbo" (Palabra)
Juan quisiera significar al segundo ser personal no creado a lado del
solo Dios. En otra parte Juan reconoce que el Padre es " el único Dios
verdadero" (Juan 17:3) y "el que solo es Dios" (Juan 5:44). Muchos han
reconocido la conexión obvia entre "El Verbo" (La Palabra) y lo que se
dice de la Sabiduría en la Biblia Hebrea. En Proverbios la "Sabiduría"
es personificada y se dice que está con Dios (Proverbios 8:30). Juan
dice que el "Verbo" estaba "con (pros) Dios." En el Antiguo Testamento,
una visión o una palabra se dice que está "con" la persona que lo
recibe. La palabra tiene una cuasi-existencia propia: "La palabra del
Señor está con él", "El profeta que tiene un sueño con él" (2 Reyes 3:12, Jeremías 23:28).
En el Nuevo Testamento algo impersonal puede "estar" con una
persona, como por ejemplo, donde Pablo confía que "la verdad del
evangelio permaneciese con (pros) vosotros." (Gálatas 2:5).
En el inicio de la Primera Epístola de Juan, puede proveernos
exactamente el comentario que necesitamos de Juan 1:1, él escribe que "la vida eterna estaba con (pros) Dios."
En base de estos paralelos es imposible decir con certeza que el
"Verbo" en Juan 1:1-2 deba significar el segundo miembro de la
Trinidad. Es decir, el preexistente Hijo de Dios.
Juan continua diciendo que "La Palabra (Verbo) era Dios". Intensa
discusión del exacto significado de "Dios" (el cual no tiene artículo
definido) se ha producido que ha hecho aparecer el texto complejo. De
acuerdo a algunas reglas establecidas por Colwell exige que la ausencia
del artículo no debilita la intención de Juan de decir que el Verbo era
pleno Dios y identificado con él. Otros han insistido que "Dios" sin el
artículo es la manera de Juan de decirnos que el Verbo tuvo el carácter
de Dios y era plena expresión de Su mente.
Después de un análisis detallado Philip Harner sugiere: "Tal vez la
cláusula debe ser traducida, "El Verbo tuvo la misma naturaleza como
Dios." él añade que "no hay base para considerar el predicado theos
como determinado. Otro erudito dice que "Juan 1:1 denota, no la
identidad, sino más bien el carácter del Verbo."
James Denny otro erudito dice que la palabra Griega "Dios" (theos) sin el artículo realmente significa "teniendo la cualidad de Dios.", no siendo uno a uno con Dios.
James Dunn, otro erudito, dice sobre Juan 1:1-14 que "La conclusión que
parece emerger de nuestro análisis es que es sólo en el verso 14 ("el
Verbo se hizo carne") podemos hablar de un Verbo personal. El poema
usa más bien lenguaje impersonal (se hizo carne), pero ningún cristiano
fallaría en reconocer aquí la referencia a Jesucristo" el Verbo no se
hizo carne en general sino Jesucristo. Antes del verso 14 estamos en el
reino del pensamiento pre-Cristiano de la Sabiduría y el Verbo...
personificaciones en vez de personas. Acciones personificadas de Dios
en vez de seres divinos individuales como tales. El punto se obscurece
por el hecho que tenemos que traducir el "Verbo" masculino como "él" a
través del poema. Pero si traducimos "Verbo" como la "expresión de
Dios", mas bien, será claro que el poema no intenta necesariamente que
el Verbo de los versos 1-13 lo tomemos como si fuera un ser divino
personal. En otras palabras, el significado revolucionario del verso 14
puede muy bien ser que marca no sólo la transición en el pensamiento
del poema de la preexistencia a la encarnación, sino también la
transición de la personificación impersonal a la personal real."
(Christology of the Making, pág. 243, James Dunn). Para mayor
información sobre la No preexistencia de Cristo, solicite gratis el
artículo: "¿Preexistió Cristo en el Cielo Antes de Nacer en Belén?"
Juan 1:15: Aquí Juan el Bautista dice de Jesús: "...el
que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo."
Los Trinitarios sostienen que Juan el Bautista hablaba de la
preexistencia celestial de Jesús, y no de su edad, pues Juan era mayor
que Jesús por seis meses. Se afirma que Jesús tuvo una vida previa no
humana sino divina. Y se dice que Jesús fue el eterno "Dios-Hijo" junto
con el Dios Padre, antes de su encarnación.
Sin embargo, el Comentario Nuevo Internacional del Evangelio de Juan
señala que la frase ambigua "antes de mí" puede referirse a
SUPERIORIDAD DE RANGO. El texto puede traducirse, "Un seguidor mío ha
tomado precedencia de mí, porque él (siempre) era antes de mí, mi
superior." Aunque el comentario sostiene la idea que Jesús fue antes de
Juan en tiempo, también admite que este texto no significa "primero en
tiempo", "antes", sino "primero en importancia", que daría el
significado de que "él era el jefe"".
Isaías 6:3: "Y el uno al otro daba voces, diciendo: "Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos..."
Los Trinitarios creen ver en este texto otra prueba de que Dios es
Trino (3 veces Santo). Afirman que los tres santos son las tres
personas de la Deidad. Pero, ¿realmente prueba este texto que Dios es
Trino? En la cruz el hombre Jesús dice: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has desamparado?" (Lucas 23:46). ¿Significan sus palabras que Dios
está compuesto de DOS Personas, y no TRES?.
En 1 Juan 5:8 se menciona una "trinidad" que da su testimonio en la
tierra: "El espíritu, el agua, y la sangre, y los tres concuerdan."
¿Son personas? ¿Son iguales? ¿Cómo se explica el pasaje?
En 1 Tesalonisenses 5:23 encontramos que el hombre está
compuesto de 3 elementos: "espíritu, alma, y cuerpo." No obstante, el
cuerpo y el espíritu y el alma no son iguales por naturaleza.
En Apocalipsis 8:13 leemos de 3 ángeles y 3 "ayes". En Lucas
22:34 leemos que Pedro niega 3 veces al Señor. En Mateo 12:40 leemos
que Jonás estuvo en el vientre del pez 3 días.
En 1 Corintios 13:13 aparecen las 3 "Virtudes Teologales": "Fe,
esperanza y amor", pero el mayor es el amor. Cuando Jesús se
transfigura, 3 de sus discípulos (Pedro, Santiago y Juan) tienen la
visión gloriosa del Maestro en el monte (Marcos 9:2).
Es claro que el número "3" tiene el significado de "Plenitud" y no
"Deidad". Los "tríos" en la Biblia se pueden hallar tanto en el Antiguo
como en el Nuevo Testamentos, sin que impliquen nada extraordinario.
Igual ocurre con la llamada "fórmula bautismal" de Mateo 28:19. Allí
leemos del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Pero: ¿Es este texto
una prueba de la existencia de 3 Dioses Iguales y Eternos en Uno? ¡No!
Pues en otra ocasión Jesús dijo que Su Padre era Mayor que él y que
todos (Juan 14:28; 10:29).
Hechos 16:31,34: "Y ellos (Pablo y Silas) dijeron (al
carcelero de Filipos): Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y
tu casa... y (él) se regocijó por haber creído en Dios con todos los
suyos." Estos versículos son utilizados por los Trinitarios para
"probar" que Jesucristo y Dios significan lo mismo. Notemos que al
carcelero de Filipos se le anima a creer en Jesucristo, y luego el
texto nos dice que él y su familia creyeron en Dios.
La lógica es interesante, pero no para este caso. En Juan 12:44 Jesús
dice algo sumamente importante: "EL QUE CREE EN MÍ, NO CREE EN MÍ, SINO
EN EL QUE ME ENVIÓ." Siendo Jesús el Representante y Mensajero de Dios,
al recibirlo a él, lo recibimos a Su Padre. Y Si creemos en Jesús,
creemos también al Padre, quien le envió.
En Hechos 9:36-43 Pedro realiza un milagro al resucitar a la
joven llamada Dorcas. En el verso 42 se informa que por este milagro de
Pedro muchos "creyeron en el Señor". ¿Diremos que San Pedro era el
mismo Señor? Pues no, claro está.
Lucas 8:39: "Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán
grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él (el exorcizado) se fue,
publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con
él ." Aquí tenemos un caso semejante al anterior. En primer lugar: Es
interesante lo que le dijo Nicodemo a Jesús, después de ver los
milagros realizados por el Señor en las bodas de Caná. En esa ocasión
había convertido el agua en vino excelente (Juan 2:1-11). La confesión
de Nicodemo fue: " Rabí, sabemos QUE HAS VENIDO DE DIOS como MAESTRO;
porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, SI NO ESTÁ DIOS
CON éL." (Juan 3:2). Notemos que Nicodemo NO creyó que Jesús fuera Dios
mismo por razón de sus milagros. él admitió que Jesús era Maestro, y
que Dios estaba con él dándole el poder para hacer maravillas.
En segundo lugar: En Juan 5:19 Jesús admitió que NO podía hacer
nada por sí mismo, sino lo que veía hacer al Padre. Veamos Ahora el
caso de Lázaro. Después de haberlo resucitado, Jesús ora: "Gracias te
doy por haberme oído." (Juan 11:41,42). Es claro que Dios obraba a
través de Cristo, y así lo entendieron el exorcizado, y el mismo
Evangelista Juan.
Juan 5:23: "Para que todos honren al Hijo como honran al
Padre. El que no honra al hijo, no honra al Padre que le envió." Pero:
¿Por qué tendríamos que honrar al Hijo como se honra al Padre? La
respuesta está en el mismo verso: "el que no honra al Hijo no honra al
Padre que le envió." ¡Aquí está la razón verdadera! Jesús debe ser
honrado como si fuera el mismo Padre Dios, porque es Su Representante o
Mensajero, o también, Su Embajador Real. él vino como el Hijo del
Rey...¡Un Príncipe, un Noble Real! él es el heredero al trono del Reino
de Dios. De modo que los honores que se le rinden a él deben ser los
mismos como se le rendirían a Su Padre, el Rey.
Además, Jesús NO dice que él debe ser ADORADO como se le
ADORA al Padre, el Único Dios Verdadero (Juan 17:3). Recordemos cuando
él estaba siendo tentado por el Diablo. Jesús le replicó a Satanás que
en la Escritura estaba escrito que sólo al Señor Dios se le debía
adorar y servir, refiriéndose a Jehová (Mateo 4:10). ¡Pero Jesús no es
Jehová! El texto más claro que prueba que Jehová no es Jesucristo está
en el Salmo 110:1 que dice: "El Señor (Adonai: YHWH) dijo a mi señor (Adoni) siéntate a mi diestra..."
Aquí "Adonai" o YHWH o Yaweh, le dice a Su Mesías elegido y
entronizado "Adoni", que se siente a Su diestra. Por supuesto que este
"adoni" es Su Hijo glorificado. Por tanto, "Adon" (Jehová o Yavé) No es
el mismo "Adoni" (Su Hijo entronizado).
En el Antiguo Testamento, el rey humano David recibió, JUNTO con
Jehová, "la adoración postrada" de la congregación del pueblo (1
Crónicas 29:20). Sin duda, este reconocimiento del pueblo hacia Dios y
Su rey, no lo hacía al rey David igual a Dios o "Dios Eterno". La honra
que recibió Jehová y Su rey por parte de Su pueblo era un símbolo de
sujeción, de subordinación a Dios a través de Su rey ungido, David.
Así, el "David Mayor", el Señor Jesucristo, debe ser honrado como se
honra a Dios, pues es Su Representante, Su Rey humano glorificado, del
Reino que se restaurará.
Hebreos 1:8: Aquí Pablo cita un pasaje del Salmo 45 para
referirse a Jesús y que dice: "Tu trono, oh Dios, por el siglo del
siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino." ¿No prueba este
pasaje que Cristo es Dios? Pero parece que este texto es una cita del
Salmo 45:6, donde la palabra "Dios" se refiere a un hombre, un hombre
en una exaltada posición, particularmente, el Rey.
Los tres primeros capítulos de Hebreos contienen una discusión de
Cristo en una variedad de roles que posee y títulos que se le han dado;
por ejemplo, "el resplandor de su gloria" (1:3); "hecho tanto superior
a los ángeles" (1:4); "Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra profesión "
(3:1). Cada verso que conduce al verso 8 en Hebreos 1 enfatiza la
grandeza de Cristo y lo que hizo; de esta suerte el título "Dios". Es
solamente un título formal, usado acá para indicar Su poder y gloria.
El llamar a una persona "Dios" en el uso oriental difiere
del occidental. Sabemos que el título "Dios" es usado por Moisés (éxodo
7:1), por los Jueces de Israel (éxodo 22:28), los hijos del Altísimo
(Salmo 82:6).
Mateo 28:17: "Y cuando le vieron, le adoraron (Gr.
"Proskuneo"); pero algunos dudaban". Los Trinitarios sostienen que si
Cristo fue adorado, entonces él era Dios. Pero la palabra Griega
"Proskuneo" tiene un significado más amplio, como puede ser visto en
Mateo 18:26 y Apocalipsis 3:9. Ver también cómo muchas Biblias traducen
Hebreos 1:6. Pero lo cierto es que la forma o palabra Griega
"Proskuneo" puede ser usada para hombres con autoridad que ¡NO son
divinos! Así ocurre en Mateo 18:26.
Pero existe otra palabra Griega "Latreuo" que es usada EXCLUSIVAMENTE
por el Padre: Mateo 4.10; Hechos 7:7; 24:14; 26:7; 27:23; Romanos 1:9;
Apocalipsis 7:15; 22:3, etc. John Nelson Darby, en una nota al pie de
la página sobre Mateo 4:10 dice: "Proskuneo": "Un acto de reverencia
personal y homenaje". Lo que en el lenguaje moderno es llamado
"adoración" es "Latreuo". Ver también la "New English Bible" (La Nueva
Biblia Inglesa), donde traduce "Proskuneo" como "homenaje" y "Latreuo"
como adoración en Mateo 4:10.
Y en muchos pasajes del libro del Apocalipsis aclaran que sólo el Padre, y nunca el Hijo
(el Cordero), es adorado: comparar 7:10-12; 11:15-17; 14:7; 15:2-4;
19:4,10; 22:9. Ver También 7:15 y 22:3 donde el Griego "Latreuo" es
usado.
1 Juan 4:9: "...Dios envió a Su Hijo Unigénito al mundo, para
que vivamos por él." Los Trinitarios sostienen que si Cristo fue
enviado por Dios, entonces él tuvo que haber preexistido en el cielo
como Dios. Pero lo que los Trinitarios parecen ignorar es que Juan el
Bautista fue también un hombre ENVIADO de Dios. En Juan 1:6 leemos:
"Hubo un hombre ENVIADO DE DIOS el cual se llamaba Juan."
La Biblia dice que Cristo era "de Dios" ("ek theou"). Pero los
discípulos también son "de Dios" ("ek theou"---Juan 8:47). ¿Prueba ello
que nosotros y Jesús vinimos del cielo literalmente hablando?
Juan 20:28: "Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!".
Este es uno de los textos favoritos de los Trinitarios. Claramente
aparece Jesús como "Dios" y "Señor". Esto parecería contradecir lo
dicho por Pablo en 1 Corintios 8:4-6, donde sólo el Padre es Dios, y
Jesús, el Señor. No obstante, creemos que no hay ninguna contradicción
si es que se toma la palabra y título "Dios" en otro sentido. Pero como
dice el Doctor en Teología Victor Paul Wierville: "Esta escritura se
relaciona con Hebreos 1:8 donde Tomás reconoció a Jesucristo en su
posición exaltada por medio de colocarse él en una posición inferior.
"Mi Señor y mi Dios" paga un gran homenaje al resucitado".
No obstante, una mayor verdad es mostrada por el uso de Tomás de la frase "Mi Señor y mi Dios"
para Jesucristo. Trae a la luz la precisión de una figura de dicción.
La figura específica de dicción es llamada Endíadis. Literalmente la
figura de dicción llamada Endíadis significa "Uno por medio de dos".
(Gr. "hen" = uno, "diá" = Mediante, "dys" = dos). Tiene lugar cuando
se emplean dos palabras para expresar una sola idea. Una expresa la
idea; la otra sirve para intensificar el sentido de la primera. Es una
figura típicamente oriental, aunque se halla también en latín, como
también en griego y hebreo. Este método da considerable coherencia al
texto. Cuando Tomás exclamó "Mi Señor y mi Dios," él estaba observando
el Cristo resucitado como "mi Señor divino." La palabra "señor" expresa
el hecho y la palabra "divino" intensifica la de "señor" al grado
superlativo. ¡Verdaderamente mi Señor divino es exactamente lo que
Cristo es! Pero también los cristianos serán "señores divinos" en el
reino de Cristo (2 Pedro 1:4""naturaleza divina"--- 2 Corintios 1:21:
"nos ungió" o "nos hizo Cristos"). Al llegar a tener los cristianos la
naturaleza divina, ¿se convierten en parte de la Deidad? Además,
recordemos que Juan no escribe su Evangelio para probar la supuesta
"Deidad" del Hijo sino la FILIACIÓN de Cristo con Dios el Padre (Juan
20:31).
Recordemos nuevamente que Moisés, el libertador, quien prefiguró al
"Moisés Mayor": Jesucristo, fue "Dios" ante el Faraón de Egipto. En
Exodo 7:1 se lee: "Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido
DIOS ante Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta." Ahora bien, la
Biblia profetizó que Dios "levantaría un profeta semejante a Moisés"
(Hechos 3:22; 7:37; Deuteronomio 18:15,18). De igual modo, Jesús, un
profeta como Moisés, tenía las funciones de "Dios" en su ministerio
durante el apogeo del Imperio Romano. Así como Moisés era "Dios" en
función, también Jesús lo fue. Pero ni Moisés, ni Jesucristo, fueron
dos "deidades".
2 Corintios 4:4: "En los cuales el dios de este siglo cegó el
entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz
del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios."
Este pasaje, usado por los Trinitarios, prueba que Cristo (el segundo
Adán) es "la imagen de Dios." Pero, ¿prueba realmente este texto que
Cristo es Dios, por ser él de la misma imagen de Dios? Nótese que Dios
también hizo al primer hombre (Adán), y a Eva, a su MISMA IMAGEN.
Leemos en Génesis 1:27 "Y creó Dios al hombre a SU IMAGEN, a IMAGEN DE
DIOS lo creó; varón y hembra los creó." Por tanto, el primer Adán, como
Eva, eran de la misma imagen de Dios en su estado perfecto. Cristo,
como el "segundo Adán"; el Hombre Perfecto, era de la misma imagen del
Dios Padre.
Los creyentes igualmente son "transformados de gloria en gloria en la
misma imagen, como por el Espíritu del Señor" (2 Corintios 3:18). Esta
verdad no nos hace a nosotros "Dios." (Y esta explicación va también
para Colosenses 1:15-19).
Hebreos 1:3: "El cual (Jesús), siendo el resplandor de su
gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las
cosas con la palabra de su (Padre) poder... se sentó a la diestra de la
Majestad en las alturas."
Este pasaje hace una clara distinción entre el Padre Dios y el Hijo. En
el mismo verso 3 se dice que Cristo está sentado "a la diestra de la
Majestad", o como Pedro dice: "A la diestra de Dios" (1 Pedro 3:22).
También Pablo habló en Efesios 1:17 de Dios como "el Dios de nuestro
Señor Jesucristo." Semejante lenguaje como éste, el cual abunda en la
Escritura, no armoniza para nada con la doctrina de la Trinidad, o de
la Deidad de Cristo.
Con el fin de obtener una visión práctica del verso en cuestión (v.3),
el cual ha sido difícil de comprender, el lector haría bien en colocar
entre paréntesis a la palabra "siendo". Luego veremos que Jesús es el
representante de Dios reflejando Su gloria, la imagen de su Persona (no
"Personas") o sustancia.
Según la Biblia, la "autoridad" y el "poder" manifestado
por Cristo le fue delegado a él por el Padre como se pueden ver en los
siguientes textos: Mateo 28:18; Juan 5:19,36; 8:28; 12:49; 14:10;
Hechos 2:22; 2 Corintios 13:4.
Las palabras que él habla, y la vida que ahora él vive, son por el
poder (dinamis) de Dios (2 Corintios 13:4). Cuando Cristo dijo: "Todo
poder me ha sido dado" (Mateo 28:18), él usó una palabra griega
diferente (exousia), que significa "privilegio" o "autoridad".
Ahora bien, si aceptamos que la imagen de Cristo con la de Su Padre es
una sola, o la misma, en el sentido literal de la palabra, haciéndolo a
él igual a Su Padre; entonces nosotros, quienes "seremos hechos
conforme a la imagen de Su Hijo" (Romanos 8:29), seremos parte de la
Deidad, e iguales a Dios y a Cristo. A Través de la imagen Cristo,
nosotros absorberemos la imagen de Dios Padre.
Juan 21:17: "Señor, Tú sabes todas las cosas." Los
Trinitarios sostienen que Cristo es Omnisciente, pues sabe todas las
cosas. Luego afirman que la Omnisciencia es sólo un atributo de DIOS.
Por tanto Cristo es Dios.
Pero: ¿Sabía realmente Jesús todas las cosas? Todo parece que no. En una ocasión alguien le había tocado su manto y Cristo sólo atinó a preguntar: "¿Quién es el que me ha tocado?
Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la
multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?
Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo sé que ha salido poder de mí." (Lucas 8:45,46).
Es obvio que Jesús ignoraba quien le había tocado su manto. Esto indica
que Cristo no lo sabía todo. En otra ocasión, al hablar de su Segunda
Venida, dijo: "Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre." (Marcos 13:32).
En otra oportunidad, cuando Jesús estaba a punto de partir al cielo,
los discípulos le preguntaron cuándo sería restaurado el reino a
Israel. Jesús les contestó con claridad: "No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el Padre puso en su sola potestad." (Hechos 1:7). Es obvio que Jesús tampoco sabía el tiempo del establecimiento del reino en la tierra.
Finalmente, estando Jesús ya entronizado en el cielo, y por espacio de
unos 73 años, tampoco sabía lo que después vino a conocerse como el
Apocalipsis de Juan. Notemos como comienza el Apocalipsis (1:1): "La revelación de Jesucristo que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto." Aquí notamos que Dios le revela a su Hijo glorificado y entronizado "las cosas que deben suceder pronto".
A su vez Jesús se lo revela a Juan por intermedio de un ángel. Por
citar un ejemplo, Jesús no sabía nada del surgimiento de una mujer
fornicaria que está sentada sobre una bestia con siete cabezas y diez
cuernos. Es cierto que en Daniel aparece esa misma bestia, pero no la
mujer fornicaria de color escarlata (Apocalipsis 17). Dios se lo reveló
a Jesús sólo cuando estuvo en el cielo, y ya glorificado. También
parece obvio que Jesús, mientras estuvo en la tierra, nada supo que
después del milenio bajaría una ciudad hermosa llamada la "nueva
Jerusalén" (Apocalipsis 21). Tampoco sabía que 144,000 hebreos serían
las primicias del Cordero (Apocalipsis l4:3). Todas estas cosas, y más,
ignoraba Jesús durante su ministerio terrestre. ¿Puede alguien,
entonces, decir que Jesús es el Dios Omnisciente? Entre los años 27 d.C
(año en que Jesús regresa al cielo) y 100 d.C. (Fecha en que Juan
escribe el Apocalipsis), Jesús todavía ignoraba muchas cosas y detalles
del futuro del mundo. Aún hoy Jesús parece seguir ignorando dos cosas: El tiempo de su regreso y del restablecimiento del Reino en la tierra.
Apocalipsis 1:8/Apocalipsis 1:17,18: "Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso" (1:8). "Cuando
le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí,
diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y
estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén ..."(1:17,18).
Los Trinitarios sostienen que El Dios Todopoderoso es el Alfa
(primera letra del alfabeto griego) y la Omega (la última letra del
alfabeto griego). Luego afirman que Cristo, el que estuvo muerto y
vive, es "El primero y el último" (Alfa y Omega). Por tanto concluyen
que Cristo es el Dios Todopoderoso.
"Alfa y Omega", "el principio y el fin", y "el primero y el último",
parecen indicar esencialmente la misma cosa. "El Diccionario Teológico
del Nuevo Testamento", dice que el significado es simplemente que Dios
comienza y finaliza todas las cosas. Todas las 3 frases son usadas en
Apocalipsis 22:13.
No obstante, es pura lógica sugerir que cuando las mismas palabras son
dichas en distintos lugares, por dos diferentes identidades, ¡aquellas
dos DEBEN por tanto ser la misma persona! Sin embargo, eso es lo que
algunos teólogos hacen con los versículos bíblicos que son el objeto de
este análisis.
Notaremos al comienzo, que Apocalipsis 1:8 NO es parte de la
visión de Juan. Es parte de su introducción a la visión. Dios se llama
a Sí Mismo: "el Primero y el último", en Isaías 41:4, 44:6, 48:12.
Necesitamos leer aquellos versos en su contexto en Isaías, para
entender quién está hablando en Apocalipsis 1:8, y por qué Juan lo ha
incluido en su introducción.
En Isaías, las palabras son dichas por el Señor (Yahweh en el Hebreo)
La palabra "Señor" en el Antiguo Testamento, SIEMPRE se refiere al
UNICO DIOS, quien es descrito dentro de lo que Cristo llama el "primer
y más grande mandamiento de todos". (Deuteronomio 6:4-5, Marcos 12:29).
Este SEÑOR dice de Sí Mismo "No hay otro Dios fuera de mí" (Deuteronomio 32:39). Jesús le ora a él como "El Único Dios Verdadero." (Juan 17:3). Y Pablo dice de él (Yahweh) "Hay un solo Dios, el Padre."
(1 Corintios 8:6). Acabamos de descubrir que en otras partes del
Apocalipsis, Juan ha tomado cuidado en identificar al Señor Dios
Todopoderoso y a Jesús como dos personas distintas. Un estudio
adicional cuidadoso de las Escrituras nos proveerá evidencia abundante,
en ambos, Antiguo y Nuevo Testamentos, que Jesús es otro, totalmente
distinto del Unico Dios quien es llamado "El Señor".
De modo que Apocalipsis 1:8 NO es pronunciado por Jesús. Más
bien ha sido incluido por Juan, para llevarnos atrás en el tiempo, al
Señor "quien llama a las generaciones desde el principio" (Isaías
41:4). Cuya "palabra permanece para siempre" (Isaías 40:8). Quien habló
de la venida de Juan el Bautista para preparar el camino de Jesús
(Isaías 40:3-5); Lucas 3:4-6). Quien declara cosas nuevas antes que
sucedan (Isaías 42:8-9), quien "anunció desde antaño las cosas que
están por venir" (Isaías 44:7), cuyo consejo ha permanecido a la prueba
del tiempo, y quien ha cumplido Su antiguo plan y propósito para Su
Hijo (Isaías 46:9-11).
En Isaías, Dios es el autor de las profecías allí contenidas. Todos
ellas comienzan con Dios. él es "el primero" (el Alfa) "el principio".
Y Dios es quien las cumplirá. Y cuando eso ocurra, él es "el último",
"la Omega", el "fin".
Por medio de mencionar estas palabras, Juan nos recuerda que toda la
profecía empieza y termina con Dios. Y él está afirmando que su
Apocalipsis tiene el mismo origen, nivel, y autoridad como las
profecías del Antiguo Testamento. Ellas son del mismo Dios quien habló
a través de Isaías. Después él sostiene que su visión provee la llave
para comprender muchas de las cosas que ellas predijeron.
En Apocalipsis 1:10-11 y 12-13 se lee la frase "Uno semejante a Hijo de Hombre".
Este personaje nos lleva a Daniel 7:13. Juan lo cita tal como está
registrado en Daniel 7:13 para denotar el cumplimiento profético de la
visión de Daniel. "Uno como Hijo de hombre" se refiere a Jesús quien
vino hacia "el Anciano de Días" (Dios) y le fue dado dominio, gloria y
reino eternos (Juan da más detalles sobre esto en el capítulo 5:6-14).
Claramente en la visión de Daniel, ¡Jesús NO es el Anciano de Días! En
lugar de eso, Juan lo ha identificado como "el Hijo del Hombre", el que
va a heredar el reino... el Mesías.
"Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra
sobre mí, diciéndome: No temas, yo soy el primero y el último; y el que
vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los
siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y el Hades." (Apocalipsis 1:17).
En esta ocasión es Cristo quien habla. Sólo él pudo decir: "estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos." ¡Ni aun el Dios Todopoderoso puede decir de Sí mismo que murió!
Sin embargo, en Apocalipsis 5:6-7, Juan distingue entre Dios y Jesús
como dos identidades separadas (ver Apocalipsis 5:6-7) y Juan 17:3,
(mismo autor!) Jesús declaró específicamente que Su Padre es el Único
Dios Verdadero. Debemos entender, por tanto, que en Apocalipsis 1:17
Jesús NO puede estar haciendo ninguna declaración del todo, que él
mismo es Dios. ¿Por qué, entonces, él habla en primera persona, al
decir: "yo soy el primero y el último", usando un título que en el
Antiguo Testamento es aplicado a Su Padre únicamente?
La respuesta sencilla es que esta es una clara declaración de AUTORIDAD
DELEGADA por Dios, para colocarse en el lugar de Dios, y hablar por
Dios. "Toda autoridad en el cielo y la tierra me ha sido dada." (Mateo
28:18; Filipenses 2:9-11). Es la misma autoridad delegada por el cual
el ángel habló en primera persona a Moisés en la zarza ardiente (éxodo
3:2-6) y por el cual Moisés fue "Dios ante faraón" (éxodo 7:1), y por
el cual los Jueces fueron llamados "dioses" en éxodo 21:6.
Las palabras "ALFA Y OMEGA" son usadas nuevamente en Apocalipsis
21:6. No hay ni la menor duda sobre quien está hablando. Es Aquel que
"está sentado sobre el trono", es decir, el Dios Todopoderoso. Esta
identidad es confirmada por la citación de las palabras dichas por el
Señor, en 2 Samuel 7:14. "Yo seré Su Dios, y él será mi hijo." Jesús no
fue aquel que hizo esa promesa a David. Más bien, él es el sujeto y el
cumplimiento de la promesa. ¡Estas son buenas noticias para nosotros!
Nosotros también estamos invitados por Jesús para compartir el trono
con él (Apocalipsis 3:21).
Las palabras son usadas una vez más, en el capítulo final del libro.
Esta vez es Cristo quien habla, no en persona, sino a través de un
ángel, quien habla en primera persona como agente de Jesús. "Yo vengo
pronto, y mi recompensa conmigo, para pagar a cada uno según sea su
obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y
el fin." (Apocalipsis 22:12-13).
Recordamos que, al hablar así Jesús, no está afirmando ser Dios. Mas
bien, él está diciendo que cuando él regrese a la tierra, él vendrá
para cumplir la tarea que le está asignada por Dios. él se colocará en
el lugar de Dios, hablará por Dios, y administrará Juicio. él es el
hombre a través de quien, Pablo dice, Dios va a juzgar al mundo (Hechos
17:31).
Finalmente, cuando el trabajo se complete, Jesús---dice Pablo--- estará
eternamente sujeto a Su Padre, para que él (el Padre) sea sobre todos y
en todos" (1 Corintios 15:24-28).
Hebreos 1:8,10-12/Salmo 102:25-27: "Mas al Hijo (dice)...Tú, oh Señor,
en el principio fundaste la tierra; y los cielos son obras de tus
manos: Ellos perecerán, mas tú eres permanente; y todos ellos se
envejecerán como una vestidura; y como un vestido los envolverás, y
serán mudados; empero tú eres el mismo, y tus años no acabarán." (Heb.
1:8,10-12). "Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son
obra de tus manos. Ellos perecerán, y tú permanecerás; y todos ellos
como un vestido se envejecerán; como una ropa de vestir los mudarás y
serán mudados: Mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán."
(Sal. 102:25-27). Los Trinitarios comparan estos dos pasajes, y
concluyen que en estos dos textos se está hablando del Dios Hijo,
Eterno, y Creador de todo.
Que estos versículos no se refieren a Cristo es evidente por el hecho
que ellos son citados del Salmo 102:25,26, y consecuentemente, debe
llevar una aplicación a la misma personalidad, quien
incuestionablemente es Dios. Además, la expresión "Tú fundaste la
tierra antiguamente..." es un equivalente "En el principio..." de
Génesis 1:1; y el Griego de Hebreos 1:10 conlleva esta idea, probando
así que Dios---no Cristo el Hijo---es el tema del pasaje, pues fue Dios
quien "En el principio creó los cielos y la tierra." Ver también el
testimonio de Jesús en Marcos 13:19. Que este pasaje se refiere a Dios
es también obvio por el verso 13, porque las palabras "él dijo" muy ciertamente se refiere a Dios a quien se le alaba.
La palabra "Señor" en el verso 10 de Hebreos 1 no
significa que sea la persona del Hijo necesariamente, pues bien puede
referirse al Padre, quien también es Señor (Marcos 12:29). Y regresando
al verso 8, la frase "Tu trono, oh Dios", supuestamente referido al
Hijo, encontramos el siguiente comentario, "En los dos manuscritos
Griegos más antiguos se lee "Su." Así, el versículo 8 puede ser
traducido "Tu trono es el trono de Dios, y el cetro de justicia es el cetro de Su (Dios) Reino."
El Dr. Robert Young, en su Diccionario Conciso de la Biblia, dice que
el pasaje puede ser traducido correctamente, "Dios es tu trono por los
siglos de los siglos."
Oseas 13:4/Hechos 4:10,12: "Yo soy Jehová tu Dios...no conocerás pues
Dios fuera de Mí, ni otro Salvador sino a Mí." (Oseas 13:4). "Jesucristo...
en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo,
dado a los hombres, en que podamos ser salvos." (Hechos 4:10-12).
Los Trinitarios sostienen que estos dos textos prueban que Cristo es
Jehová Dios, el único Salvador de los hombres del ayer, del hoy y del
mañana.
En primer término, Jehová no es Jesucristo. Esta verdad fundamental se
prueba con el texto de Salmos 110:1 en donde el Señor
(YHWH=Adonai=Jehová) le dice al Señor (Adoni, el Mesías), "siéntate a mi diestra hasta que haya puesto a tus enemigos bajo tus pies."
Habiendo demostrado que Jehová y Jesucristo son dos personas diferentes
(Padre e Hijo), entonces no habría UN Salvador ¡sino DOS! Esto
contradeciría lo dicho en Oseas 13:4, donde Jehová dice ser El Único
Salvador.
Pero lo cierto es que el nombre "JESÚS" viene del Griego "I-esóus" y
del Hebreo "Jesúa" o "Jehosúa" en su forma completa, que significa:
"Jehová es Salvador". De modo que el nombre de Jesús y su significado
son importantes, pues revela que el verdadero Salvador detrás del
nombre de Jesús es Su Padre y Dios, Jehová.
En realidad Jesús es el Portador de la Salvación. él trae la salvación
de Dios. Esta salvación viene por CREER en JESUCRISTO, como el Hijo de
Dios. También es CREER en el MENSAJE o EVANGELIO de CRISTO, el cual es
de DIOS, SU PADRE (Juan 1:12; 3:16; 5:24; 6:29; 12:44; 17:8,21). Al
leer los textos entre paréntesis notaremos que Cristo es el enviado de
Dios para traer la salvación---¡Su Salvación!
Ahora que Jesús está en el cielo, los cristianos ejercen la función de
salvadores a través de la Palabra de Cristo (la cual es de Su Padre).
En Judas 23 leemos: "A otros SALVAD, arrebatándolos del fuego..." Y
Santiago 5:20 dice: "Sepa que el que haga volver al pecador del error
de su camino, SALVARÁ DE MUERTE UN ALMA...."
El Apóstol Pablo dice en 1 Timoteo 2:3-5, que el Salvador de los
hombres es el Padre, y Quién, a través de Cristo, salva a todos los
hombres que se arrepienten. ¡Esta es la verdad del asunto!
De igual manera, Pablo le dice a Tito: "Pero cuando se manifestó la
bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos
salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por
su misericordia... el cual derramó en nosotros abundantemente POR
JESUCRISTO nuestro Salvador." (3:4-6). Aquí se lee de "Dios nuestro
Salvador" (v.4) y "Jesucristo nuestro Salvador" (v.6). No dice que
Jesucristo Dios es nuestro Salvador. Lo que Dice es que Dios el Padre,
por medio de Cristo, salvó a los hombres por Su amor y misericordia. De
este modo Jesús se convierte en el Salvador de los hombres, pues él es
el Portador de la salvación de Dios. Así, en 1 Tesalonisenses 5:9 Pablo
escribe con verdad: "Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para
ALCANZAR SALVACIÓN POR MEDIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO." Jesús es el
medio para alcanzar la salvación de Dios Padre.
En Lucas 2:25-31 Tenemos la historia de Simeón, un varón justo que
esperaba la consolación de Israel. Este hombre tomó en sus brazos al
bebe Jesús, y bendijo a Dios , diciendo: "...porque han visto mis ojos
TU SALVACIÓN, LA CUAL HAS PREPARADO EN PRESENCIA DE TODOS LOS
PUEBLOS..." (V.30,31). Sí, Jesús es la Salvación de Dios. Es el
INTERMEDIARIO entre Dios y los hombres, el Abogado, el Intercesor, el
Medio para alcanzar el perdón de Dios por nuestros delitos y pecados.
Sin el derramamiento de sangre no hay remisión de los pecados. Jesús
sirvió como el Cordero que quita los pecados del mundo. De esta forma
Jesús fue el medio para alcanzar la salvación de Dios. Y se convirtió
en el salvador de los hombres realmente, aunque en verdad es el Padre
quien perdona y salva finalmente, Pues él PREPARÓ dicha salvación como
dijo Simeón.
Juan 5:18: "Entonces, por tanto, más procuraban los judíos
matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también a su
Padre llamaba Dios, haciéndose igual a Dios."
Los Trinitarios sostienen que Jesús se hacía igual a Dios, al llamarlo
como Padre. Así, de acuerdo a la cultura Oriental, un hijo es igual a
su padre. Cuando Jesucristo dijo que Dios era Su Padre, se puso a la
par con Dios. No lo hizo a él Dios, pero le dio muchos de los mismos
privilegios como Dios. Similarmente, un hijo que nace en una familia de
un rey tiene también los mismos privilegios básicos como su padre, no
obstante el rey siempre es mayor y más grande que su hijo. El padre
siempre es mayor que el hijo, y aún sus privilegios son muchas veces
iguales debido al poder del padre y su posición de autoridad.
Adicionalmente, en Filipenses 2:5, Dios exhorta a los creyentes a que
tengan el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús. Luego en el verso 6 se
nos dice que Cristo no creyó que el ser igual con Dios era como una
cosa a que aferrarse. Nuestro sentir, como hijos de Dios, debe ser
igualmente el de no aferrarnos a la igualdad de privilegios con el
Padre Dios por el hecho de ser Sus hijos y de su Familia. Debemos ser
siempre humildes. Los versos 7 al 11 de Filipenses 2 adicionalmente
explica que Jesucristo se humilló a sí mismo, y como resultado, Dios lo
exaltó hasta lo sumo.
1 Timoteo 6:14-16/ Apocalipsis 17:14: "La aparición de nuestro Señor
Jesucristo: La cual a su tiempo mostrará el Bienaventurado y solo
poderoso, Rey de reyes, y Señor de Señores; Quien solo tiene
inmortalidad, que habita en la luz inaccesible; a quien ninguno de los
hombres ha visto ni puede ver: al cual sea la honra y el imperio
sempiterno." (1 Tim. 6:14-16). "Pelearán contra el Cordero, y el
Cordero los vencerá, porque él es el Señor de señores y Rey de reyes."
(Apo. 17:14).
Los Trinitarios suelen combinar estos dos pasajes para demostrar que el
Rey de reyes y Señor de Señores es uno: Jehová-Cristo. Afirman que
Cristo y Jehová son la misma Persona.
Pero como hemos señalado antes, el Salmo 110:1 claramente prueba que el
primer Señor ("Adonai" = Jehová ó Yahweh), es diferente al segundo
señor ("Adoni" = Señor Mesías o Cristo). En consecuencia, Cristo no es
el Jehová del Antiguo Testamento.
Notemos algo interesante. En Daniel 2:37 El profeta Daniel le
dice al poderoso rey Nabuconodosor los siguiente: "Tú, oh rey, ERES REY
DE REYES; porque el Dios del cielo te ha dado REINO, PODER, FUERZA y
MAJESTAD." Notemos que un rey humano era "Rey de reyes", y, ¿Por qué?
¡Porque Dios le dio reino, poder, fuerza y majestad ! No es que
Nabuconodosor tuviese la misma autoridad y poder de Dios, sino que
recibió de Dios el poder y la majestad y fuerza por encima de todas las
demás naciones de su época.
Ahora notemos que hay otro personaje aún más importante quien también
recibió de Dios poder, reino, y dominio para ser Rey de reyes en la Era
Venidera. Leamos Daniel 7:13,14 que dice: "Miraba yo en la visión de la
noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de
hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse a
él. Y LE FUE DADO DOMINIO, GLORIA Y REINO, Para que todos los
pueblos y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca
pasará, y su reino uno que nunca será destruido."
Este personaje obviamente es el Señor Jesucristo, quien al ascender
inmortal al cielo recibió de Su Padre: Poder, gloria y reino para que
sea "el Rey de reyes y Señor de señores" de Su Reino en la Era
Venidera. Pero esto implica que detrás del trono de los hombres está
Dios mismo. Dios es el Rey de reyes y Señor de Señores Eterno que
gobierna detrás de sus elegidos, los cuales ostentan Su Título
Majestuoso de Rey de reyes y Señor de señores. Nabuconodosor
era "Rey de reyes" de Dios, y además, su siervo (Jeremías 25:9). Jesús
igualmente será Su Rey de Reyes y Señor de Señor, y además, Su Siervo
(Mateo 12:18, Isaías 42:1).
Es claro que Jesús no siempre fue Rey de reyes y Señor de Señores. En
la visión de Daniel 7 se ve claramente que es una coronación que ocurre
en el cielo cuando Jesús, el Cristo, es presentado ante Su Padre, y le
es dado el reino, poder y la gloria. En Lucas 19 se registra la
Parábola de la Diez minas. En el versículo 12 leemos que Jesús, como el
"hombre noble", se fue a un país lejano (el cielo), para recibir un
reino y volver. él entonces volverá como el Rey de reyes y Señor de
señores del Reino milenial de justicia (Apocalipsis 20:1-5). Jesús
obviamente aún no reina como Rey de reyes y Señor de Señores hasta que
regrese a tomar el trono de David su Padre (Mateo 25:31).
Colosenses 1:16: "Porque por él (el Hijo) fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra."
Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Creador de todas las cosas
que existen en el cielo y en la tierra. Y si es Creador, él tiene que
ser Dios mismo.
Hemos visto que Jehová Dios fue quien creó solo los cielos y la tierra.
En Isaías 44:24 leemos: "Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó
desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo SOLO los
cielos, que extiendo la tierra por mi mismo."
Notemos nuevamente que Jehová (Yahweh) es quien creó todo lo que
existe, no el Hijo. Claro que Dios creó todo por Su Palabra (Logos
impersonal), y que después vino a ser Su Hijo al nacer como hombre de
María (Lucas 1:35). Todo lo creado por Yahweh era para su Hijo, y por
razón de él. Las Versiones más usadas vierten el texto caprichosamente.
En donde debe decir "por él" encontramos "en él fueron creadas todas
las cosas." Además la correcta traducción de Colosenses 1:17 no es: "él
era antes de todas las cosas" como muchos afirman, sino "él es antes de
todas las cosas, a saber, de la nueva creación, porque "él es la cabeza
del cuerpo, la iglesia."
Exodo 3:14/ Juan 8:58: "Y respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y
dijo: Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros."
(Ex.3:14). "Jesús le dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que
Abraham fuese, yo soy." (Jn. 8:58).
Los Trinitarios sostienen que Cristo y Jehová son la misma persona, o
dos diferentes nombres de la misma persona. Sostienen que Cristo es el
"Yo Soy" que se le apareció a Moisés en la zarza ardiente. Pero
nuevamente mencionaremos Salmo 110:1 para demostrar que Jehová (Adonai)
no es el Señor Mesías (Adoni).
En realidad, la expresión de éxodo 3:14 en el Hebreo dice: "Yo seré el
que seré", literalmente hablando, o también: "Yo seré lo que seré". Si
Cristo es Jehová, entonces, lo que dijo Jesús en Juan 8:58,
literalmente hablando, fue: "Antes que Abraham fuese yo seré lo que
seré". Pero, ¿tiene sentido esa versión literal? No lo creemos! Por
tanto Jesús no pudo haber sido Jehová.
En Juan 9 tenemos la historia de la curación hecha por Jesús a un ciego
de nacimiento. Los versos 8 y 9 dicen: "Entonces los vecinos, y los que
antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se
sentaba y mendigaba? Unos decían: El es; y otros: A él se parece. él
decía: YO SOY."
El mendigo dijo: "YO SOY" ¡El que había sido curado por Jesús, según el
contexto! Ninguno va a creer que ese ciego era El "Yo Soy" del Sinaí.
Tampoco vamos a creer que Cristo era el "Yo Soy" del Sinaí porque dijo
"Yo Soy". Pero Jesús era el "Yo Soy" ¿de qué? El contexto nos debe
alumbrar. Según Juan 8:56, Abraham se gozó de ver anticipadamente la
gloria del Mesías---¡Y lo vio sin estar Cristo presente! Jesús entonces
dijo que "Antes que Abraham fuese YO SOY (éL)", el Mesías elegido antes
que Abraham existiese, y que éste vio, por la fe, al recibir la promesa
de Dios" (Génesis 12:1; 13:15; 15:18).
De modo que Jesús estaba reafirmado Su absoluta PREEMINENCIA en los
planes de Dios cuando dijo que él era Antes que Abraham. Además, es
importante comparar el significado de la frase "Yo soy" de este texto
con los frecuentes usos que Mesianismo de Jesús:
Juan 18:5: "Jesús les dijo, "Yo Soy (él),"" identificándose él mismo como aquel a quien ellos estaban buscando.
Juan 6:20: "Mas él (caminando en el agua) les dijo: Yo soy(él); no temáis."
Juan 4:26: "Jesús le dijo (a la mujer samaritana en el pozo): "Yo soy
(él) el que habla contigo." Es decir, "Yo soy (él) el Mesías (ver
verso 5).
Juan 8:24: "Porque si no creéis que yo soy (él), en vuestros pecados moriréis."
Otros textos igualmente importante son: Juan 9:9; 8:28; 13:19; 9:35; 10:24,25.
Salmo 27:1/ Filipenses 4:13: "Juan hace de la misma frase, la cual
está, en algunos lugares, conectada con el Jehová es la fortaleza de mi
vida." (Sal. 27:1). "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." (Fil.
4:13).
Los Trinitarios dicen que Jehová es el que fortalece, en el Antiguo
Testamento, pero que en el Nuevo Testamento es Cristo aquel que
fortalece. Por tanto concluyen que Cristo es el Jehová del Antiguo
Testamento. ¡Así de simple!
Veamos qué nos dice el apóstol Pedro al respecto: "Mas el Dios (Padre)
de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna EN JESUCRISTRO (Su
Hijo), después que hayáis padecido un poco de tiempo, él (Dios el
Padre) os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él (Dios
Padre) sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos ." (1
Pedro 5:10).
Finalmente Pedro admite que es el Dios Padre quien perfecciona, afirma,
FORTALECE y establece POR MEDIO DE JESUCRISTO a los creyentes
cristianos. Dios es quien realmente ha fortalecido a los creyentes al
mandar a Jesucristo al mundo para darles fe, esperanza y amor. Y hoy,
gracias a Su Espíritu Santo, tenemos esa fortaleza para seguir delante
en el sendero de la vida (Hechos 9:31).
Jeremías 17:10/Apocalipsis 2:23: "Yo Jehová, que escudriño el corazón,
que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el
fruto de sus obras" (Jer. 17:10). "y sabrán que yo (El Hijo de Dios)
soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según
vuestras obras." (Apo. 2:23).
Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Jehová del Antiguo
Testamento. Ellos dicen que ambos textos se refieren a la misma
persona: Jehová-Cristo. Y si Jehová es Dios, luego Cristo es Dios. Pero
hay otros pasajes bíblicos que nos indican que Cristo NO es Jehová.
Estos son: Génesis 12:7 y Gálatas 3:16. En Génesis 12:7 JEHOVÁ le dice
a Abraham que le daría a su DESCENDENCIA (la de Abraham), la tierra
prometida. En Gálatas 3:16 leemos que esa DESCENDENCIA de Abraham es
precisamente CRISTO. Si Cristo es Jehová, entonces Jehová se daría a Sí
mismo la tierra prometida, y eso no tiene sentido. Además, Jehová sería
la descendencia de Abraham, ¡y esto es un imposible! Dios no desciende
de un hombre.
Según Mateo 1:1 Jesús es descendiente de David. Es decir, David vivió
unos MIL años antes que Cristo existiese. Ahora bien, en 1 Crónicas
17:16 leemos que David estuvo delante e Jehová, y habló con él. Si
Jehová es Cristo, entonces David habló con Cristo, lo cual es
imposible. Históricamente Jesús nació diez siglos después de David, es
decir, no pudo ser su contemporáneo. Pero David sí habló con Jehová, el
Dios Altísimo, el Padre de Jesucristo. En el Salmo 2:7 se profetiza
del reinado del Mesías, el Hijo de Jehová. Sí, Jehová se dirige al
Mesías como "MI HIJO".
Lo cierto es que Jehová Dios le pronunció a Abraham LA PROMESA de que
Cristo (su descendiente según la carne), poseería la tierra prometida
en un futuro lejano. Jehová hablaba de Su Hijo, y del hijo de Abraham.
Hablaba de Jesucristo, el Mesías Rey. Queda claro que Jehová no es
Jesucristo, aunque éste ejercerá la autoridad que Su Padre le ha dado,
como es el de juzgar a los hombres en el día del juicio, en función a
sus obras (Hechos 10:42; Mateo 16:27). Dios ha hecho de Jesús su
escudriñador de corazones y mentes a fin de que pueda recompensar
justamente (Mateo 28:18).
Algo más es necesario añadir. En 1 Corintios 2:10 el apóstol Pablo dice
"Pero Dios nos la reveló a nosotros por el Espíritu; porque el ESPÍRITU
LO ESCUDRIÑA, AUN LO PROFUNDO DE DIOS." Notemos que es por el Espíritu
de Dios que se puede escudriñar todo, aún lo más profundo de Dios.
Según las Escrituras, Jesús estaba (y está) LLENO DEL ESPÍRITU DE DIOS
(Lucas 1:15; 4:1), por tanto no es de extrañar que él haya tenido la
facilidad de escudriñar todo, aun lo más profundo de Dios, y lo de los
hombres. Notemos que Jesús estaba lleno del Espíritu de Dios (Lucas
4:1). Esto significa que él tenía TODOS los dones del Espíritu, como
son: palabra de sabiduría, palabra de ciencia, fe, sanidades, obras
milagrosas, DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS, lenguas, interpretación de
lenguas.
Y para finalizar, no creo que el Hijo de Dios haya tenido la intención
de decirnos en Apocalipsis 2:23 que él es el Jehová del Antiguo
Testamento, el mismo que habló con Moisés en el Sinaí. En Deuteronomio
18:15,17,18 leemos que Jehová le dice a Moisés: "Profeta en medio de
ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis.
Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. Profeta les
levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras
en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare." Aquí
claramente Jehová está hablando de levantar un profeta como Moisés. Y,
¿Quién es ese profeta como Moisés? Pedro lo responde claramente:
¡Cristo! (Hechos 3:22-26). Es claro nuevamente que Jehová no se levantó
a si mismo, ni puso sus palabras sobre su boca, sino sobre su Hijo, el
Mesías. Jesús fue el Mensajero de Dios, quien trajo Sus Buenas
Noticias. Concluimos, por tanto, que Cristo no es el mismo Jehová del
Antiguo Testamento. Relacionar Jeremías 17:10 con Apocalipsis 2:23
sería temerario si pretendiéramos sostener que Cristo es el mismo
Jehová.
Salmo 129:4; 145:17/ 1 Juan 2:1; 1:9: "Jehová es justo", "Justo es
Jehová en todos sus caminos" (Sal. 129:4; 145:17). "Jesucristo el
justo" "él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados" (1 Juan 2:1;
1:9). Los Trinitarios tratan de probar que Cristo es Jehová Dios con
estos textos. Dicen que si Cristo y Jehová son justos, es "lógico"
concluir que ambas son las mismas personas.
Pero, ¿Qué diremos del fiel José, marido de María? La Biblia dice que
él era justo (Mateo 1:19). También José de Arimatea era un justo (Lucas
23:50). ¿Concluiremos entonces que ambos eran "Divinos" o "Jehová"?
Además, el hecho de que nuestro Señor haya sido JUSTO, ¿lo hace igual a
Jehová mismo? ¡No necesariamente! Hoy incluso los creyentes están
justificados por la sangre de Jesucristo (Romanos 5:1). ¡Son justos!
Ello no los hace iguales con Dios el Padre.
Salmo 23:1; Ezequiel 34:15; Juan 10:14,15: "Jehová es mi Pastor; nada
me faltará". "Yo apacentaré a mis ovejas, yo les daré aprisco, dice
Jehová." (Sal. 23:1; Eze. 34:15). "Dijo Jesús: Yo soy el buen Pastor; y
conozco a mis ovejas, y las mías me conocen... y pongo mi vida por las
ovejas." (Juan 10:14,15).
Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Jehová del Antiguo
Testamento, pues sólo hay un Pastor de las ovejas, y ese es
Jehová-Cristo. Pero en Isaías 45:28 Jehová llama al rey Persa Ciro, lo
siguiente: "Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero..." Y, ¿por
qué era Ciro el pastor de Jehová? ¡Porque cumpliría la voluntad de
Jehová! Por supuesto que Ciro no era Jehová Dios, sino Su "pastor" y
siervo.
Ahora bien, en Ezequiel 34:22 Jehová habla de "mis ovejas", pero luego
dice en el verso 23 que Jehová mismo levantará sobre sus ovejas a un
pastor, y él las apacentará. El verso 24 hace referencia al rey David.
Sin duda este "rey David" puede prefigurar al descendiente del rey
David, el Señor Mesías Jesús. Pero notemos que aunque Dios tiene "Sus
ovejas", lo cual implica que Jehová es un Pastor, no obstante quien los
pastorea es otra persona muy distinta. Es decir, Jehová es el gran
Pastor que tiene Su pastor auxiliar que le sirve. Jesucristo es ese
"buen pastor" que vela por las ovejas del Padre (También Ezequiel 3:24).
Y el texto que prueba que Jehová tiene Su pastor en la persona de
Cristo es Zacarías 13:7, donde se profetiza que el pastor de Jehová
sería herido y las ovejas dispersadas.
Salmo 27:1: Isaías 60:19/ Juan 8:12: "Jehová es mi luz y mi salvación." "Jehová te será por luz perpetua" (Sal. 27:1; Isa. 60:19). "Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue,...tendrá la luz de la vida." (Juan 8:12).
Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Jehová del Antiguo
Testamento, porque es la única luz que ilumina a los hombres en todas
las épocas. Según el salmista David, la palabra de Dios era lumbrera en
su camino, y lámpara a sus pies (Salmo 119:105). Cristo era y es la luz
del mundo porque trajo la Palabra de Dios, la cual ilumina la vida de
los hombres (Juan 14:24)(Hebreos 4:12)(Lucas 11:28).
En Apocalipsis 21:23 leeremos que Cristo es la lumbrera de la gloria de
Dios. Aquí hay dos personas: Dios, la fuente de la luz; y Cristo, la
lumbrera que emite la luz de la fuente. Es como la luna (una lumbrera)
que emite luz que proviene de la fuente, en este caso, del sol.
Finalmente, los cristianos también somos "la luz del mundo"
(Mateo 5:14). Por supuesto que este hecho no significa que nosotros
somos como Jehová, ya que solo él, como Dios Todopoderoso, es la Fuente
inagotable de luz.
Salmo 19:14; Isaías 47:4; Colosenses 1:14: Romanos 3:24: "Oh, Jehová, roca mía, y redentor mío". "Nuestro
Redentor, Jehová de los ejércitos es su nombre, el santo de Israel."
"Su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre." "La
redención que es en Cristo Jesús."
Los Trinitarios dicen que sólo hay un redentor, y ése es Jehová-Cristo.
Ellos sostienen que Cristo es el mismo Jehová que habló a Moisés, y a
los demás héroes de la fe. El redentor Jehová es el redentor Jesucristo.
Es interesante notar que en 1 Corintios 1:30 Pablo dice: "Más por él
estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios
sabiduría, justificación, santificación, y REDENCIÓN." Esto significa
que Dios ha hecho a Cristo, ¡Redentor de los hombres! Además, notemos
que Dios y Cristo Jesús son dos personas distintas, lo cual derrumba la
teoría Trinitaria. A Cristo Jesús no se le llama Dios, sino a Su Padre
(1 Corintios 1:3).
Por otro lado, sólo a Dios el Padre se le llama "REDENTOR". No
encontrará ningún texto Neo Testamentario en que se diga que Cristo es
El REDENTOR. Es cierto que Cristo redime para y por Dios (Apocalipsis
5:9), pero el verdadero Autor de la REDENCIÓN es el Padre--- ¡El
Redentor! Y Sabemos que Jehová es el Padre de Jesús por medio del
texto de Salmos 2:7 en donde aparecen Jehová y el Hijo (El Ungido de
Dios).
Salmo 18:2; 95:1/ 1 Pedro 2:6; 1 Corintios 10:4: "Jehová, roca mía y
castillo mío", "Jehová...la roca de nuestra salvación" (Sal. 18:2;
95:1). "De Cristo se dice: "Pongo en Sión la principal piedra del
ángulo, escogida, preciosa." "La roca era Cristo." (1 Ped. 2:6; 1 Cor.
10:4).
Los Trinitarios sostienen que la ROCA es el Jehová-Cristo. Sostienen
que Jehová, la Roca del Antiguo Testamento, es el Cristo del Nuevo
Testamento.
Es cierto que David dice de Jehová: "ROCA MÍA". Pero notemos que David
también dice de Jehová: "Tú eres mi refugio" (Salmo 62:7; 32:7). Pero
jamás encontraremos que a Cristo se le llame el "REFUGIO" de David, o
de cualquier hombre. Podemos concluir, por ende, que Cristo no es el
mismo Jehová del Antiguo Testamento. En el Salmo 103:17 se dice que a
Jehová hay que TEMER, cosa que nunca se dice para Cristo en el Nuevo
Testamento. No hay texto alguno en el Nuevo Testamento en que se nos
mande temer a Cristo, sino sólo a Dios (Hebreos 12:28). Y para Pablo,
Dios era solo EL PADRE ( 1 Corintios 8:6). En el Salmo 89:18 Jehová es
el ESCUDO del creyente, una característica que nunca se dice de Cristo.
En éxodo 20:7 se nos manda a no JURAR EN VANO EN EL NOMBRE DE JEHOVÁ.
Esto jamás es ordenado para el nombre de Jesucristo en el Nuevo
Testamento.
En el Antiguo Testamento tenemos figuras que simbolizan a Cristo.
Cristo era el Cordero pascual, no Jehová. Cristo era prefigurado por la
serpiente ardiente colgando en el poste en el desierto, para la
salvación de los judíos (Números 21:8), era el maná que descendió del
cielo y del cual comieron los hebreos en el desierto (Juan 6:31). Luego
Jesús dirá que él es el maná que bajó del cielo (v.33,35). Nunca se
dice que el maná era Jehová, sino Cristo. Y no encontraremos en el A.T
que Jehová fue el maná de Su pueblo. Recordemos que Jesús dijo ser el
maná que comieron los hebreos, pero la realidad es que aquel maná no
era Cristo mismo, sino que lo prefiguraba o lo simbolizaba. El
verdadero pan de vida se hizo presente en la encarnación, cuando Cristo
nace de María. De igual modo, el Cordero pascual no era Cristo en forma
de cordero, sino que era un símbolo de él. Igual ocurre con la roca que
bebieron los hebreos. La roca no era Cristo, literalmente hablando, o
Cristo en forma de roca. La roca simbolizaba a Cristo, quien vendría
más adelante al mundo para edificar su iglesia, la cual se fundaría
sobre él (la Roca sólida e inconmovible)--- El fundamento seguro y
firme. El hecho que ciertos símbolos de Cristo coincidan con los de
Jehová, nos los hacen iguales, o la misma persona.
En 1 Pedro 2:5, 6,8 veremos que Cristo es la piedra principal entre
muchas piedras, las cuales representan a todos los creyentes. Sí, los
creyentes cristianos son también piedras como lo es Cristo, aunque la
piedra que representa a Cristo es la principal de todas. Asimismo, la
piedra principal descansa sobre la única Roca principal, que representa
a Jehová, el Padre Eterno (Salmo 18:31)(1 Corintios 11:3).
En Isaías 28:16 encontramos una profecía sumamente interesante. Ella
dice: "Por tanto, JEHOVÁ el Señor dice así: He aquí YO HE PUESTO en
Sión por FUNDAMENTO UNA PIEDRA, piedra probada, angular, preciosa, de
cimiento estable; el que creyere no se apresure." Por cierto que este
texto se relaciona con el texto de 1 Pedro 2:6 que ya tratamos arriba.
Es decir, aquella piedra fundamental, preciosa, estable y probada, es
Cristo. Y, ¿Quién la puso en Sión? ¿Jesús mismo? ¡NO!, sino ¡Jehová!
Por tanto Jehová, la Roca de los patriarcas y profetas, no era el mismo
Cristo, sino Dios el Padre.
Mateo 27:9/Zacarías 11:13: "lo dicho por el profeta Jeremías, cuando
dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado,
según precio puesto por los hijos de Israel " (Mat. 27:9). "Y me dijo
Jehová: échalo al tesoro; hermoso precio con que me han apreciado. .."
(Zac. 11:13).
Los Trinitarios sostienen que Jesús es Jehová, pues el Profeta
Zacarías, como Jeremías, anunció que Jehová sería traicionado por
treinta piezas de plata. Pero Jesús dijo algo interesante: "De cierto,
de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y
el que me recibe a mí, recibe al que me envió." (Juan 13:20). En otras
palabras, el que recibe a Cristo recibe a Jehová, que le envió. Además,
quien rechaza a Cristo, rechaza a Jehová, que le envió. Así que, cuando
Jesús es traicionado por Judas por el valor de 30 piezas de plata, en
realidad él le estaba traicionando a Jehová por esa suma. Igualmente
los judíos estaban valorando a Jehová por 30 piezas de plata. Esta
misma idea se puede aplicar a los siguientes textos: Juan 19:37 con
Zacarías 12:10; 1 Corintios 2:7 con Salmo 24:7-10; 1 Corintios 11:32
con Proverbios 3:11.
Filipenses 2:9-11/Isaías 45:23: "Por lo cual Dios también lo exaltó
hasta lo sumo....para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla
de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra.
Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para a gloria de
Dios padre." (Fil. 2:9-11). "...Que a mí (Jehová Dios) se doblará toda
rodilla, y jurará toda lengua." (Isa. 45:23).
Es importante leer Juan 5:23. En este pasaje Jesús dice: "Para que
todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no
honra al Padre que le envió." Jesús es el Ungido (Señor) de Jehová, Su
Rey elegido para regir a tierra. Si no nos sometemos al Señor Jesús es
como rebelarnos contra Dios el Padre. Debemos darle reverencia y
homenaje como si fuera Dios mismo. Esto es para la gloria de Dios Padre.
Todos los creyentes deben honrar al Hijo como se honra al Padre. No que
Cristo sea el Padre Jehová, sino que como Su Representante y Mensajero,
merece las mismas consideraciones de Dios. Debemos ver a Jesús como si
fuera Jehová mismo, y darle todo honor y gloria de rey.
Romanos 8:9: "Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el
espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros. Pero si
alguno no tiene el espíritu de Cristo, el tal no es de él."
Los Trinitarios usan este pasaje para "probar" que "el Espíritu de
Dios" y el "espíritu de Cristo" son lo mismo. No obstante el apóstol
Pablo habla que el Espíritu de Dios debe HABITAR en el creyente, en
cambio, el creyente debe TENER el Espíritu de Cristo. También Pablo
dice que la PALABRA de Cristo "more" en el creyente (Colosenses 3:16).
A los Efesios Pablo les dice que "Cristo habite en vuestros CORAZONES
por la fe" (Efesios 3:17). Todo esto es figurado, por cierto. La
palabra mora en el creyente en el sentido que permanece en el creyente,
como algo vivo, real y actual. La palabra de Cristo es vida para el
creyente, y en tanto que permanece en él, tiene la vida. Y Cristo mora
en el corazón del creyente en el sentido que el creyente tiene a Cristo
como a alguien de primera importancia, y a alguien que se debe obedecer
y amar muchísimo.
Que el Espíritu de Dios no es igual que el Espíritu de Cristo se
evidencia por el hecho que Jesús expulsaba demonios por el Espíritu de
Dios...¡no por el suyo! (Mateo 12:28). Y el apóstol Pablo dice que el
Espíritu de Dios debe morar en el creyente (1 Corintios 3:16).
En 1 Corintios 2:12 el apóstol Pablo habla del "espíritu del mundo".
Los que no se han convertido a Cristo tienen "EL ESPÍRITU DEL MUNDO".
Eso no quiere decir que existe un espíritu llamado "mundo", o que el
mundo tenga espíritu. El espíritu del mundo es LA MENTE DEL MUNDO. Por
eso Pablo dice en Efesios 4:23,24: "Y renovaos en el ESPÍRITU DE
VUESTRA MENTE y vestíos del nuevo hombre..."
Ahora el Cristiano tiene "el Espíritu de Cristo", es decir, "LA MENTE
DE CRISTO". Lo que MORA en el creyente es el ESPÍRITU DE DIOS y tiene,
además: "LA MENTE DE CRISTO". Ya no tiene el Espíritu o la mente el
mundo, sino "el espíritu (mente) de Cristo". En 1 Corintios 2:16 Pablo
dice muy claramente: "...Mas nosotros tenemos LA MENTE DE CRISTO."
Lucas 6:20/Colosenses 1:13: "...Bienaventurado vosotros los pobres,
porque vuestro es el reino de Dios." (Lucas 6:20). "El cual nos ha
librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su
amado Hijo." (Col. 1:13).
Los Trinitarios suelen comparar estos dos textos para probar que Cristo
es Dios. Por un lado Jesús dice que el reino es de Dios, pero Pablo
dice que el reino es del amado Hijo, por tanto Cristo es Dios.
Aparentemente este razonamiento tiene su lógica, pero no siempre es la
verdad.
En Efesios 5:5 Pablo dice: "Porque sabéis esto, que ningún fornicario,
o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia EN EL REINO DE
CRISTO Y DE DIOS". Estas palabras de Pablo son muy interesantes, pues
diferencia a Cristo y a Dios. El Reino es de Cristo, y también es de
Dios, su Padre. Pablo no dice que el reino es de Cristo Dios, o de Dios
el Cristo. Lo que dice que es el reino le pertenece al Padre (Dios) y
al Hijo (el Señor). Para Pablo, y seguramente también para el resto de
los apóstoles, sólo el Padre es Dios, y Cristo, el Señor (1 Corintios
8:4-6).
Cuando Jesús hablaba del reino de Dios, se refería al reino de Su
Padre. Y cuando se refería a su reino, el decía: "mi reino". él usó las
dos formas, una para referirse a su Dios y otra, para referirse a él. Y
es que Cristo recibió de Dios Padre Su Reino (Ver Daniel 7:13,14).
Además, los cristianos también recibirán el reino de Dios, como ya lo
recibió Jesús al regresar al cielo (Daniel 7:18,22). Podremos decir que
el reino también será de los salvos, cuando vuelva Cristo por segunda
vez (Mateo 25:31,34).
Hay suficiente evidencia que Cristo (Mesías o Ungido) no es el mismo
Jehová. Ya hemos citado muchos pasajes, pero he aquí uno más. Es el
Salmo 2:2 que dice: "Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes
consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo..."
Indudablemente este ungido no es el rey David, quien pronuncia el Salmo
en cuestión, sino un descendiente suyo. Observemos que son los reyes de
la tierra que confabularán contra Jehová Dios y Su Mesías o Cristo.
Esto se cumplió con Jesucristo según Hechos 4:25-27, cuando se
reunieron Herodes, Poncio Pilato, los gentiles y el pueblo de Israel
contra el Hijo de Dios. Es clarísimo que Jehová no es el mismo Ungido
o Jesucristo.
Juan 5:21: "Como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida."
Este pasaje es usado por los Trinitarios para "probar" que Cristo como
el Padre puede dar vida, pues son Todopoderosos, y por naturaleza,
Dioses.
El punto es el siguiente: ¿Son los dos la fuente de la vida? En
Jeremías 2:13 JEHOVÁ dice: "Porque dos males a hecho mi pueblo: Me
dejaron a Mi, FUENTE DE AGUA VIVA..." En el Nuevo Testamento jamás se
nos dice que Jesucristo sea la FUENTE DE AGUA VIVA, como sí se dice de
Jehová en el Antiguo Testamento. ¡Esto es muy importante!
En Juan 5:26 leemos que Dios el Padre ha hecho posible que Cristo
también pueda tener vida en sí mismo. Dice el texto: "Porque como el
Padre tiene ida en sí mismo, así también HA DADO al Hijo el tener vida
en sí mismo." Notemos que a Dios NADIE le ha dado tener vida en sí
mismo. él es la Única fuente de vida. Ahora él ha dado a Su Hijo la
posibilidad de tener vida en sí mismo, a fin de que él pueda dar vida a
los hombres (Romanos 6:23). En Efesios 2:5,6 Vemos que es Dios Padre
quien da la vida y gloria a todos los santos, incluyendo a Su Hijo.
Génesis 18:25,26/ Juan 5:22,27: "...El Juez de toda la
tierra....Jehová." (Gén. 18:25,26). "Cristo tiene autoridad para hacer
juicio."
Los Trinitarios suelen sacar estos textos para demostrar que Cristo es
el mismo JUEZ JEHOVÁ del Antiguo Testamento. Sostienen que sólo Dios
puede ser el Juez de los hombres, y si Cristo es Juez, él es Dios.
Pero Jesús no siempre ha sido Juez. Durante su ministerio terrenal el
mostró el justo juicio de Dios. Notemos que Jesús admite en Juan
5:22,27 que Dios le ha DADO AUTORIDAD PARA JUZGAR. Esto quiere decir
que no siempre fue juez. Si Dios no le hubiese dado esa autoridad de
juzgar, él no lo hubiera podido hacer nunca.
El apóstol Pedro dijo sobre este asunto así: "Y nos mandó que
predicásemos al pueblo, y testificásemos que él (Jesús) es el que Dios
HA PUESTO POR JUEZ de vivos y muertos." (Hechos 10:42).
Finalmente, los cristianos también tendrán la facultad de juzgar
(Apocalipsis 20:4; 1 Corintios 6:2,3) como asistentes de Cristo (Isaías
32:1).
Apocalipsis 3:7/15:4: "Esto dice el santo (Jesús) el verdadero."(Apo.
3:7). "Pues sólo tú eres santo (Dios Todopoderoso) (Apo. 15:4). Los
Trinitarios sostienen que Cristo es el Dios SANTO TODOPODEROSO.
Apocalipsis 15:3 dice que el Dios Todopoderoso es "REY DE LOS SANTOS."
Es decir, Dios es el Santo de los santos. él tiene hombres que también
son santos. No sólo hay dos, sino miles de santos. Jesús es un hombre
santo, y el santo del Dios Altísimo. Esta verdad fue admitida por un
espíritu inmundo al mismo Señor Jesucristo: "Yo te conozco quién eres,
el santo de Dios." (Lucas 4:34). Notemos que el demonio NO dijo que
Jesús era "el Dios santo", sino "el santo de Dios".
Apocalipsis 7:10-12,17: "Y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación
pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. Y
todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos
y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros
delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: Amén. La bendición, la
gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder, y la
fortaleza sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos.
Amén...porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y
los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de
los ojos de ellos."
Los Trinitarios sostienen que en el verso 10 Dios es el que está
sentado en el trono, pero en el 17 es el Cordero quien está en el
"medio" del trono, por tanto, él es el Dios Todopoderoso. Pero, ¿está
sentado el Cordero en el trono? Y, ¿qué significa que esté en el
"medio" del trono? Estas son dos preguntas cruciales.
Pero si leemos Apocalipsis 5:6 encontraremos mayor información sobre
este punto. Dice este texto: "Y miré, y vi que en MEDIO del trono y de
los cuatro seres vivientes, y en MEDIO de los ancianos, estaba EN PIE
(no sentado) un Cordero como inmolado..."
Notemos que Cristo está en medio del trono, pero está EN PIE, ¡no
sentado! Luego encontramos que el Cordero (Cristo) está en medio de los
cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos. Sí, Jesús está en
medio del trono, de los cuatro seres vivientes, y de los 24 ancianos.
El lector debe hacerse su propia imagen mental de esta escena celestial.
Pero lo cierto es que finalmente, tanto Cristo como sus vencedores
cristianos, tendrán cada uno sus propios tronos. Notemos que Cristo
habla de "su trono" (el del Padre), y también "mi trono" (el del Hijo,
y que lo tomará en su segunda venida: Apocalipsis 3:21, Mateo 25:31), y
luego "tronos" (para los jueces) (Apocalipsis 20:4), "doce tronos"
(para los doce apóstoles)(Mateo 19:28)(Salmos 122:5).
éxodo 34:6,7/Colosenses 3:13: "Jehová...que perdona la iniquidad, la
rebelión y el pecado." (Exo. 34:6,7). "...De la manera que Cristo os
perdonó..."
Los Trinitarios sostienen que sólo uno es el que puede perdonar
pecados, y ése es Dios. Por tanto concluyen que Cristo es el Dios
Jehová del Antiguo Testamento.
En primer lugar, no sólo Jehová y Cristo perdonan pecados, sino también
los hombres. En el mismo texto de Colosenses 3:13 Pablo dice que "De la
manera que Cristo os perdonó, ASÍ HACEDLO TAMBIéN VOSOTROS."
Este gesto noble de nuestra parte de perdonar las ofensas de nuestros
semejantes, no nos hace "Dioses", sino hijos de Dios (Mateo 5:44,45).
En el caso de nuestro Señor Jesucristo, su sangre nos limpia de todo
pecado (1 Juan 1:7). él es nuestro Abogado ante Dios (1 Juan 2:1), y la
propiciación (precio correspondiente) por nuestros pecados (1 Juan 2:2).
Jesús tiene autoridad para perdonar pecados (Mateo 9:6), y esa
autoridad la recibió de su Padre (Mateo 28:18, Juan 5:26,27). Jesús no
es como el Dios Todopoderoso que tiene inherentemente la autoridad de
perdonar pecados. él la recibió de su Dios y Padre, lo cual indica que
él no es Dios Todopoderoso.
Isaías 9:6 "Dios Poderoso" ("ël gibbör") refiriéndose al Mesías, es el mismo título referido a Yahweh (Jehová) en Isaías 10:21.
En primer lugar diremos que en Génesis 17:1 Jehová dice ser el DIOS
TODOPODEROSO. Este título de "Dios Todopoderoso" jamás se le aplica a
Jesús en el Nuevo Testamento.
En segundo lugar diremos que "ël gibbör" también se haya en plural en
Ezequiel 32:21 en referencia a los hombres, donde las versiones
Inglesas NASB, RSV, NIV lo traducen como "los poderosos", "jefes
poderosos", y "líderes poderosos" La Moffat lo vierte como "guerreros
poderosos". La NEB (La Nueva Biblia Inglesa) vierte más apropiadamente
Isaías 9:6 como: "como Dios en la batalla".
Como vemos, la frase "ël Gibbor" no implica necesariamente que Cristo
sea Jehová. Si no fuera así entonces aquellos "líderes poderosos" de
Ezequiel 32:21 también eran Jehová mismo.
1 Juan 5:20: "Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado
entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el
verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida
eterna."
Los Trinitarios sostienen que Cristo es el verdadero Dios y la vida
eterna según este texto. Ellos sostienen que "Este es el verdadero
Dios, y la vida eterna" se refiere a Cristo y no a Su Padre. Ellos
dicen que la palabra griega "outos"(éste), quiere decir, "aquel recién
mencionado" (Su Hijo Jesucristo).
Pero si esta conclusión fuera verdadera y siempre exacta, entonces
tenemos un problema en 1 Juan 2:22. En este texto leemos: "¿Quién es
mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? ESTE ("outos") es
ANTICRISTO, el que niega al Padre y al Hijo." ¿Creerá alguno que Cristo
mismo es el ANTICRISTO? ¡Razone!
Finalmente, es Cristo mismo quien se va a encargar de revelarnos quién
es en realidad el UNICO DIOS VERDADERO. En Juan 17:3 está la respuesta
clara y contundente. Dice Jesús: "Y esta es la vida eterna: que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has
enviado."
Notemos que Jesucristo dice que el único Dios verdadero es Su Padre. él
dijo: "que te conozcan a ti, el único Dios verdadero" y a Jesucristo,
a quien has enviado. Sí, Jesucristo es el enviado del único Dios
verdadero. Un niño de 5 años muy bien entiende este punto sin mayor
aclaración.
Juan 3:13: "Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo."
Los Trinitarios usan este texto para demostrar que Cristo es el Dios
0nmipresente. Ellos sostienen que Cristo dijo esto en la tierra, y que,
a su vez, estaba en el cielo.
Es importante señalar que las últimas cinco palabras: "que está en el
cielo" no aparecen en los manuscritos más antiguos que se conocen. En
otras palabras, el texto debe decir: " Nadie subió al cielo, sino el
que descendió del cielo, el Hijo del Hombre."
Los Trinitarios alegan además que Cristo preexistió antes de nacer como
hombre, y que estuvo en la tierra en otra(s) ocasión(es) pues Jesús
dijo: "Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo
del Hombre." Jesús afirma que el único que subió al cielo fue él. ¡Pero
él todavía no había ascendido al Padre! Esto indicaría que Cristo
habría bajado a la tierra y subido al cielo antes de su encarnación y
resurrección, y sin relación al pecado, o sin la intención aún de
redimir a los pecadores. Pero esto generaría un problema. Esto daría
como resultado que su primera venida no fue realmente la "primera",
sino la "segunda", o quien sabe la "tercera", o más. Pero es
interesante lo que nos dice Hebreos 9:28 sobre el regreso en gloria de
Jesús: "Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los
pecados de muchos; y aparecerá POR SEGUNDA VEZ, sin relación al pecado,
para salvar a los que le esperan." Notemos que Pablo habla de una
SEGUNDA VENIDA de Cristo, lo que hace que su anterior visita como
hombre sea necesariamente su PRIMERA VENIDA. Concluimos entonces que no
hubo otra(s) venida(s) suyas antes de su encarnación. Su primera venida
fue con relación al pecado, mas no será así con su segunda venida.
Entonces, ¿Cómo se explican sus palabras? En Apocalipsis 4:1-11 Juan,
en vida, y en el destierro, fue invitado a "subir al cielo" y ver lo
que había allá. En visión él había podido subir al cielo aunque estaba
en la tierra físicamente. Esto ocurrió en el año 100 d.C. Ahora bien,
¿No le pudo ocurrir lo mismo a Cristo antes que a Juan? Jesús fue el
primero que pudo "subir al cielo, y descender a la tierra" en sus
visiones espirituales durante su ministerio terrestre.
1 Pedro 1:2/2 Corintios 13:14: "Elegidos según la presciencia de Dios
Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con
la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas." (1 Ped.
1:2). "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión
del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén." (2 Cor. 13:14).
Los Trinitarios suelen usar estos dos textos bíblicos para "demostrar"
su doctrina de la Trinidad. Notemos, nos dicen ellos, que se mencionan
a las 3 personas de la Trinidad: Padre, Hijo, Espíritu Santo. No
obstante, como respuesta diremos que estos dos pasajes NO dicen que son
tres personas, y menos, que sean "Dios". Sólo el Padre es referido como
"Dios", en tanto que al Hijo se le menciona como el "Señor". Esto
concuerda con lo expresado por Pablo en 1 Corintios 8:6 en donde el
Padre es el solo Dios, y Jesucristo, el Señor.
Por otro lado, el "Espíritu" de 1 Pedro 1:2 no tiene que ver
necesariamente con el Espíritu Santo, sino con el "espíritu del
converso".. Pedro dice que Dios nos eligió para que nuestro espíritu
sea santificado para obedecer a Dios por la sangre de Cristo, Su Hijo.
En 1 Tesalonisenses 5:23 Pablo sólo menciona al Padre y al Hijo, pero
no al Espíritu Santo. Igual sucede en Efesios 6:23. En Romanos 16:24
Pablo sólo menciona a Jesús y no al Padre y al Espíritu Santo. En
Romanos 15:30 aparecen los 3 juntos, pero sólo uno de los tres es Dios,
¡el Padre!.
Lo real es que en ningún momento estos textos sugieren que Dios está
compuesto por 3 Personas distintas, que tienen los mismos poderes y la
misma naturaleza. Tampoco que dice que el Espíritu Santo tenga algún
cargo o título como sí lo tienen el Señor Cristo y Dios el Padre.
Isaías 54:13/Mateo 23:8: "Y todos tus hijos serán enseñados por
Jehová...." (Isa. 54:13). "...porque uno es vuestro Maestro, el
Cristo." (Mat. 23:8).
Los Trinitarios sostienen que Cristo es el Jehová del Antiguo
Testamento por el hecho de ser el Maestro de su pueblo. Ellos sostienen
que sólo hay un verdadero Maestro, y ese es el Jehová-Cristo.
Pero los Trinitarios parecen olvidar que Jesús mismo hace mención de
Isaías 54:13 para aclarar que el verdadero Maestro es Su Padre Jehová
(Juan 6:45). Nótese que Jesús dice: "todo aquel que oyó al Padre y
aprendió de él, viene a mí."
Es bien sabido que las enseñanzas de Jesús eran las de Su Padre Jehová.
A los judíos Jesús les dijo: "Mi doctrina NO ES MÍA, sino de aquel que
me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la
doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta." (Juan
7:16,17).
En este pasaje de Juan 7:16,17 Jesús afirma dos cosas: Una, que su
doctrina no es suya sino de Dios. Segundo: él admite que no es Dios. En
el verso 17 él reta a los judíos a discernir si su enseñanza proviene
de Dios que le envió al mundo, o si es de su propia inspiración.
Hebreos 13:8: "Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos."
Los Trinitarios usan este texto para "probar" la eternidad de Cristo, y
su preexistencia como Dios. No obstante, el texto NO dice "Jesucristo
es el mismo por los siglos de los siglos" o "Jesucristo es el mismo
eternamente."
La pregunta sería: ¿Cuándo comienza el "ayer"? ¿En la eternidad? ¿En su
engendramiento? ¿En su encarnación? Además se nos viene a la mente otra
pregunta: ¿En que aspecto Jesucristo es el mismo "ayer, hoy, y por los
siglos"? ¿En su humanidad?¿En su supuesta Deidad?¿En su carácter moral
y espiritual? La respuesta debe encontrarse en el contexto de todo el
libro de los Hebreos. En el capítulo 1 nos habla de la salvación de
Dios por Cristo. El capítulo 2 nos habla de la superioridad de Cristo
sobre Moisés. En los capítulos 4-10 se nos presenta a Cristo como SUMO
SACERDOTE según la orden de Melquisedec, el cual sería "para siempre",
"INMUTABLE" (no mudable, es decir, el mismo)(Hebreos 7:21-24).
Por el contexto podemos ver que Jesucristo es el mismo SUMO SACERDOTE
según la orden de Melquisedec, que ejerce la función Mediadora,
expiadora y Salvadora, ayer, hoy y siempre. ¡Su sacerdocio es para
siempre e inmutable! él es la salvador eterno, tanto ayer, hoy y por
siempre.
Génesis 1:26/1 Tesalonisenes 5:23: "Entonces dijo Dios: Hagamos al
hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza..." (Gén.1:26).
"...y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo..." (1 Tes.
5:23).
Los Trinitarios sostienen que el hombre es una unidad compuesta por 3
elementos: "espíritu, alma y cuerpo". Tres en uno. Y como Dios hizo al
hombre a su misma imagen y semejanza, Dios también es TRES en UNO: "Padre, Hijo, y Espíritu Santo."
El problema de esta argumentación es que los tres elementos que
componen al hombre ¡NO SON PERSONAS COSUBSTANCIALES! Es decir, el
espíritu y el alma no son de la misma naturaleza que el cuerpo. Y
probablemente tampoco lo sean el espíritu y el alma. O ¿Es que alguien
va a decirnos que el alma y el cuerpo son de la misma naturaleza y
sustancia?
Lo que la Biblia enseña es que el hombre es un ALMA VIVIENTE gracias a
la combinación del cuerpo y el espíritu (Génesis 2:7). O sea: cuerpo +
espíritu = Alma viviente. Y finalmente, los mismos animales son almas
vivientes (Génesis 1:24, Heb. "nephesh"= alma), y también tienen
espíritu (Eclesiastés 3:21). Es decir, los animales están compuestos
por "alma, espíritu y cuerpo". Pregunto: ¿Están hechos también los
animales a la misma imagen y semejanza de Dios?
Obviamente esta argumentación cae por su propio peso, pues no se puede
usar para demostrar la doctrina de la Trinidad bajo ningún punto de
vista.
Zacarías 3:2/Génesis 19:24: "Y Dijo Jehová a Satanás: Jehová te
reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Israel te
reprenda...(Zac. 3:2)."Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre
Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos." (Gén. 19:24).
Los Trinitarios sostienen que hay más de Un solo Jehová basándose en
estos textos de arriba. Ellos sostienen que Jesucristo mismo es Jehová,
así como el Padre es Jehová.
Ahora bien, si esta tesis de los Trinitarios fuera verdad, ella negaría
abiertamente el principio básico de la fe Judía de que Jehová UNO es."
(Deuteronomio 6:4), y también que él es el (no "Los") Altísimo sobre
toda la tierra (Salmos 83:18).
No obstante, lo dicho en Zacarías 3:2 y Génesis 19:24 no es sino una
forma Hebrea de expresión de una persona haciendo algo en referencia a
sí misma. En 1 Samuel 25:21,22 leemos algo muy interesante que ilustra
esta forma de hablar Hebrea: "Y David había dicho: Ciertamente en vano
he guardado todo lo que éste tiene en el desierto, sin que nada le haya
faltado de todo cuanto es suyo; y él me ha vuelto mal por bien. Así
haga Dios a los enemigos de David y aun les añada, que de aquí a
mañana, de todo lo que fuere suyo no he de dejar con vida ni un
varón."
Si uno analiza el texto anterior (1 Samuel 25:21,22) notará que David
habla de "otro" David al decir: "Así haga Dios a los enemigos de
David", cuando en realidad se refiere a sí mismo. Un lector descuidado
y poco entendido de la forma de hablar de los Hebreos, podría pensar
que David (1 Samuel 25:21,22) y Jehová (Zacarías 3:2) están hablando de
otras personas que se llaman como ellos, lo cual no es cierto.
Juan 9:35-38: "Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le
dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y le dijo: ¿Quién es,
Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que
habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor, y lo adoró (Gr. Proskyneo)."
En Hebreo la palabra "Shachah" es traducida adoración y significa
postrarse en reverencia. En las 170 ocurrencias de esta palabra sólo
alrededor de la mitad se refiere a la adoración a Dios y que está
oculto al lector hispano, porque la palabra en cerca de la mitad de las
ocurrencias es traducida, inclinarse, postrarse, hacer reverencia, y
que se pueden verificar en los siguientes textos: Gén. 18:2-4; 19:1;
23:7,12; 27:29; 1 Sam. 24:8; 25:23,41; 2 Sam. 9:6; 14:4,22.
La palabra Griega traducida "adoración" es "Proskyneo", y significa besar la mano, como el perro besa nuestra mano. Como el Hebreo "Shachah",
significa reverencia. Isa.60:14; Apo.3:9 son prueba concluyente que es
permitido "adorar" a los representantes de Dios, así como los
israelitas hicieron con los ángeles del Señor que vinieron a ellos con
el mensaje de Dios.
Por eso, las versiones modernas ya no traducen Proskyneo como adorar,
sino como "inclinarse" o "postrarse" (El N.T del Siglo XX), "rendir
homenaje" (N.E.B), "Postrarse delante" (Young),
Hay otra palabra Griega, "Latreuo", la cual es usada
exclusivamente para el Padre y nunca para el Hijo o cualquier humano
con poder. Ver Mat. 4:10; Hech. 7:7, 24:14, 26:7, 27:23; Rom. 1:9; Apo.
7:15, 22:3. John Nelson Darby, aen su nota al pie de la página sobre
Mateo 4:10 dice: "Proskyneo: Un acto de reverencia personal y homenaje.
Lo que en el lenguaje moderno es adoración la palabra es Latreuo."
The New English Bible (La Nueva Biblia Inglesa) traduce con mayor exactitud "Proskyneo"
como "homenaje" y Latreuo" como "adoración" en Mateo 4:10. Queda claro
que los Representantes de Dios pueden recibir "Proskyneo" sin que esto
implique necesariamente adoración sagrada.
Hechos 5:3,4: "Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de tu heredad?...no has mentido a los hombres sino a Dios."
Los Trinitarios suelen utilizar este texto bíblico para "demostrar" que
el Espíritu Santo es Dios. Ellos dicen que Ananías había mentido al
Espíritu Santo, y poquito después le dice que había mentido a Dios.
Aparentemente alguno podría deducir que el mismo Espíritu Santo es
Dios, pero: ¿Es valedera esa deducción?¿No hay otra explicación
plausible?
En nuestro país tenemos al "Edecán" del Presidente de la República.
Cuando el Presidente no puede asistir a una reunión importante, manda a
su Edecán para que asista por él. Pero ¿qué pasaría si el "Edecán" no
recibiera las atenciones debidas a un Representante del
Presidente?¿Acaso es al Edecán a quién se le está despreciando?
NO---¡Sino al mismo Presidente! Igual ocurre con Ananías. Ananías no
estaba engañando al Espíritu Santo DE DIOS, sino a Dios Padre, quien da
Su Espíritu a sus hijos. Recordemos que Dios envió Su Espíritu Santo
para darnos sus frutos. Si rechazamos o nos oponemos a Su Espíritu, nos
oponemos a él. No que el Espíritu sea el Padre Mismo, sino que es Su
poder que nos ilumina, guía, y
fortalece.
En Juan 13:20 Jesús dice que quien recibe a su enviado, le recibe a él.
Por ejemplo, Jesús dijo que enviaría al Consolador, el Espíritu de
Verdad (Juan 16:8). Si recibimos al Espíritu Santo estamos recibiendo a
Jesús. ¿Acaso concluiremos que Jesús es el Espíritu Santo? También
Jesús dijo que quien le recibe a él le recibe a Su Padre (el Enviador).
¿Es entonces Jesús el Padre?¡Por cierto que no! Lo que Cristo dice que
quien le rechaza a él realmente está rechazando a Su Padre, quien es la
fuente de nuestra vida. Si rechazamos al Espíritu Santo, estamos
rechazando a Dios, quien es el Dador de Su Espíritu Santo.
Recordemos que el Espíritu Santo es de Dios, no "Dios Espíritu Santo"
como sostienen los Trinitarios. Aparte de este discutido versículo de
Hechos 5:3,4 NO hay ningún otro versículo que se pudiera usar para
demostrar la supuesta Deidad del Espíritu Santo. No obstante, la
mayoría de versículos que hablan del Espíritu Santo no se dice que sea
Adon, Adonai, o Kyrios , los cuales significan "Señor".
Los Trinitarios luego usan 1 Corintios 3:16 para demostrar que el
Espíritu Santo es Dios. Notaremos que se habla del "templo de Dios" y
luego que el "Espíritu Santo mora en el creyente". Deducen por esto que
el Espíritu Santo es Dios. Pero lo que dice el texto es que los santos
son el templo de Dios, porque Su Espíritu mora en ellos; pero eso no
prueba que el Espíritu Santo sea DIOS mismo. Además notemos que el
texto no puede contradecirse, pues allí dice que es el Espíritu de Dios
que debe morar en el creyente. No dice que el "Dios Espíritu Santo"
debe morar en el creyente, cosa que esperaríamos que dijera si
verdaderamente el Espíritu Santo fuera Dios mismo. ¡El Espíritu Santo
DE DIOS no puede ser DIOS MISMO!
Juan 14:17,26; 15:26; 16:7,8, 13-15:
Los Trinitarios sostienen que el Espíritu Santo es un persona, pues
aparecen pronombres masculinos (El Espíritu Santo). No obstante, todos
los pronombres en Griego en relación al Espíritu Santo están en neutro.
Lo interesante es que en nuestras Biblias el Espíritu Santo aparece a
veces con pronombre masculino, en otras veces con el pronombre neutro.
A veces en un mismo versículo el Espíritu Santo aparece con el género
masculino y después en neutro y viceversa. ¿Por qué este cambio?
Este cambio se debe al hecho que en el Griego el género no está basado
en el sexo, o no sexo, como en el español (él, Ella), sino con la
terminación de los sustantivos, a pesar del sexo o no sexo. Por
ejemplo., la palabra Griega para Consolador es Parakletos, y es
masculino, pero es un sustantivo que termina en "os". Sólo en muy raras
excepciones no se cumple este principio.
La palabra Griega para Espíritu es Pneuma, y es neutro porque es un
sustantivo terminado en "ma". ¿Por qué esto es así? Los pronombres en
Griego deben concordar, entre otras formas, en género con los
sustantivos a los que se refieren; por lo tanto, si se habla del
Parakletos, éste tiene que ser masculino, y neutro si es Pneuma.
Así, con los géneros de los sustantivos usados en conexión con estas
dos palabras no se puede inferir si el Espíritu Santo es o no una
persona. Es imposible. Esto debe investigarse en las enseñanzas de
todas las Escrituras en donde se usa el término Espíritu Santo.
Estaremos de acuerdo en afirmar que los sustantivos masculinos de Juan
14:17,26; 15:26; 16:7,8, 13-15 no prueban que el Espíritu Santo sea una
persona, como tampoco los sustantivos neutros de estos pasajes no
prueban que el Espíritu Santo no sea una persona.
Sin embargo, desde que es una costumbre llamar a la luna con el
pronombre femenino, y al sol con el masculino, nosotros frecuentemente
nos referimos al Espíritu Santo con pronombres masculinos, p-ero ello
no significa que sea una persona.
No hay ningún pasaje bíblico en que sea le dé adoración al Espíritu
Santo. Por tanto la Biblia no enseña ni manda a adorarlo. Pero
entendiendo al Espíritu Santo en un sentido secundario---la propia
disposición de Dios--- Su santa mente, corazón y voluntad---no diríamos
que está mal reverenciarlo, entendiendo tal reverencia como para Dios
el Padre en Su santo carácter.
Los Trinitarios creen que por el Espíritu Santo se creó todo (Génesis
1:2). Por tanto, dicen que el Espíritu Santo es Dios Todopoderoso, el
Creador. Por supuesto que el Espíritu Santo intervino en la creación. Y
es que el Espíritu Santo es el poder y la Sabiduría de Dios. En Salmos
33:6 se refiere a Su Palabra, como "el aliento (pneuma=espíritu)) de su
boca". Dios creó todo con Su Palabra (pneuma), la cual es poder y sabiduría.
La prueba más grande que tenemos que el Espíritu Santo es el poder de
Dios---aunque hay muchas más--- se registra en Lucas 1:35. Allí el
lector verá con claridad que el Espíritu Santo es el poder de Dios.
Efesios 4:30: "Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios..."
Los Trinitarios suelen usar este texto para "probar" que al Espíritu
Santo se le puede contristar o entristecer. Afirman que si se
entristece es porque tiene sentimientos, y si tiene sentimientos,
entonces es una persona.
Pero si este razonamiento es correcto, entonces el corazón de David era
una persona individual, aparte de él. Fijémonos lo que dice 1 Samuel
24:5: "Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl."
Pues bien, notemos que "el corazón de David" se turbó o se conmovió o
se alteró porque había cortado la orilla del manto de Saúl. ¿Acaso
diremos que el corazón de David es una persona por el hecho que se
conmovió o se turbó? Nótese que sólo una persona puede conmoverse o
turbarse por algún hecho crucial. Pero, ¿prueba ello que el corazón de
David es una personalidad pensante e independiente de David? De igual
modo, el Espíritu de Dios puede ser entristecido, sin que esto
signifique que el Espíritu Santo sea una persona aparte de Dios. Es una
forma de hablar Hebrea. El corazón es una parte de la persona, en este
caso de David. Así, el corazón de David no era David mismo obviamente,
sino parte de su ser. De igual modo, el Espíritu Santo de Dios, sale
de Dios y es parte de Su esencia, pero no es Dios mismo.
Ahora bien, quien en realidad se turbó o conmovió no fue el órgano de
David llamado corazón, sino el mismo David, representado por su
corazón. Y en el caso del Espíritu Santo de Dios, el que se contristó
realmente no fue el Espíritu Santo de Dios, sino Dios mismo que está
representado por su Espíritu Santo. Rechazar al Espíritu Santo es
rechazar a Dios Padre quien lo envía. Pero el Espíritu Santo, como el
poder y la voluntad de Dios, no es una persona en sí misma.
También en el Salmo 51:17 leemos que el corazón puede ser contristado o
sentir pesar de haber ofendido a Dios. Dice el Salmista David, lo que
sigue: "...Al corazón CONTRITO y humillado no despreciarás tú, oh Dios."
Es decir, el corazón puede sentir pena por haber faltado a Dios. No
obstante ello no quiere decir que el corazón sea una persona con
sentimientos.
Hebreos 7:1,3: "Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote
del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la
derrota de los reyes, y le bendijo. Sin padre, sin madre, sin
genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de días, sino hecho
semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre."
Lo que se dice de Melquisedec es que no tenía padre ni
madre, ni genealogía, ni principio ni fin de días. Jesucristo tiene
Padre, madre (María), genealogía (Mat.1, Luc.3 y Juan 7:27). Jesús es
Hijo de Dios mas no "semejante al Hijo de Dios". Según Hebreos 7:15 hay
otro sacerdote que se levantaría después según la orden de Melquisedec
(Heb.5:5,6). El sacerdocio de Cristo sería según la orden de
Melquisedec (Heb. 5:6), pero él no sería Melquisedec. Sólo según la
orden de Melquisedec, no la de Aarón. Esto demuestra que Jesucristo no
era Melquisedec.
Según el Diccionario de la Biblia de W.W. Rand sobre Melquisedec, dice: "...y
sí fue tipo de Jesucristo, que es "un sacerdote según la orden de
Melquisedec". Ha sido asunto de grandes investigaciones entre los
comentadores, quien era realmente Melquisedec. Ha habido diversidad de
opiniones suponiéndose que era el Espíritu santo, el Hijo de Dios, un
ángel, Enoc, y Sem. Pero la opinión más verosímil es que la que lo
considera como un rey justo y pacífico, adorador y sacerdote del Dios
Altísimo en la tierra de Canaán; amigo de Abraham, y superior a él. "
Conclusión
La doctrina de la Trinidad fue desarrollándose progresivamente en los
concilios del siglo IV. No fue una doctrina creída por los apóstoles, y
menos, por nuestro Señor Jesucristo. Uno podrá darse cuenta rápidamente
que la misma palabra "Trinidad" no aparece por ningún lado de la
Biblia. Además, uno podrá leer las epístolas de los apóstoles y no
encontrará forma de probar dicha doctrina Trinitaria en esos escritos
inspirados.
Jesucristo fue muy claro al enseñar el monoteísmo. él mismo fue muy
claro al decir que sólo Su Padre (Yahweh) es el único Dios verdadero
(Juan 17:3). Difícilmente puede afirmarse que Cristo hablaba como
hombre, pues es bien sabido que todo hombre es siempre inferior a Dios.
Sería una absurda redundancia. Pero no lo es si es que él quería
enseñar una verdad eterna, es decir, su inferioridad permanente y para
siempre frente a Dios.
Por otro lado, Jesús recalcó que Su Padre le guiaba y le revelaba su
doctrina (Juan 7:16). Esta confesión de Jesucristo nos hace ver que su
sabiduría y su doctrina no eran suyas realmente sino de alguien mayor,
Su Padre. Esto desconcierta a cualquier Trinitario, pues si él es Dios
Omnisapiente, ¿por qué tenía que recibir la guía y la revelación
doctrinal de su Padre? En otra ocasión Jesús ignoraba completamente
quién le había tocado su manto, cuando alguien de la multitud lo tocó
para ser sanado (Lucas 8:45,46). Este suceso desafía la creencia
Trinitaria de un Cristo Omnisapiente. Sumado a este hecho, Jesús había
manifestado desconocer el día y la hora del fin del mundo (Marcos
13:32). Y cuando los discípulos le preguntaron si el reino se
establecería próximamente, él sólo respondió que sólo su Padre tenía la
potestad de saber el tiempo (Hechos: 6,7).
Es cierto que Cristo perdonaba pecados, No obstante, él manifestó que
toda la autoridad que él tenía la había recibido de su Padre para
perdonar pecados, expulsar demonios, levantar muertos, etc. (Mateo
28:18). Este hecho reta la postura Trinitaria, pues si Cristo era el
Eterno Dios Todopoderoso, ¿por qué tuvo que recibir toda autoridad de
Su Padre? Además, si él era el Dios Todopoderoso, ¿por qué le agradeció
a Dios por haberle escuchado cuando resucitó a Lázaro? (Juan 11:41).
Es cierto que Cristo es "dios" como también lo fueron Moisés (éxodo
7:1), y los Jueces de Israel (Juan 10:34,35). Por otro lado, aún
Satanás es el "dios de este mundo". Jesús es dios como Moisés fue dios
ante Faraón. Jesús como el Representante de su Padre, fue como Dios
mismo en Persona (Juan 10:30), obrando milagros, resucitando muertos,
curando a ciegos y paralíticos, y perdonando los pecados. Sí, Jesús era
Dios en función. él funcionaba como Dios sin serlo realmente. él
claramente dijo que sólo su Padre es el verdadero Dios y la vida eterna
(Juan 17:3), y él Su Mensajero y Enviado. Por ejemplo, el Edecán del
Presidente de la República representa al Presidente cuando éste no
puede asistir a un compromiso. Los que lo reciben lo deben tratar como
si fuera el mismo Presidente en persona, y debe recibir los honores de
Presidente. De no hacerlo se estaría ofendiendo al mismo
Presidente.
Jesús era rico, y se hizo pobre (Romanos 8:9), pero esto no quiere
decir que era el mismo Dios Todopoderoso. él nació como hombre noble,
de estirpe real, el heredero del reino de David. Se puede decir que él
era (y es) un hombre rico como todo heredero de un reino. No obstante,
se hizo pobre, es decir, se despojó de sus derechos de un príncipe, y
no buscó reinar (aún), y no esperó recibir pleitesía de su pueblo. él
buscó salvarlos, perdonando sus pecados, y los del mundo. Para ello él
tomó la forma de siervo, y dejó de lado la forma de Dios. Entendiéndose
por "forma (morphe) de Dios" al que corresponde a un héroe poderoso( ël
Gibbör), un líder representativo del Eterno Padre. Esto no quiere decir
que Cristo quiso ser como el único Dios verdadero, o pretender para sí
los derechos que son intrínsecos al Dios Padre (Filipenses 2:6,7). En 1
Corintios 15:28 Pablo menciona que el mismo Cristo, una vez que termine
su oficio de rey milenial, entregará su reino al Padre, a fin de que
éste Sea sobre todos y en todos. Definitivamente Jesucristo no
pretenderá los mismos derechos que Su Padre, ya que él mismo se
sujetará a él por la Eternidad.
Lo que debemos entender es que Cristo es divino por naturaleza, pues al
resucitar recibió de Su Padre la naturaleza divina (inmortal) (Romanos
6:9). De igual modo, los creyentes recibirán, en la resurrección, la
misma naturaleza divina (inmortalidad)( 2 Pedro 1:4). Es decir,
tendremos la naturaleza de Dios, pero no seremos como Dios el Padre.
¡La naturaleza humana mortal será absorbida por la naturaleza divina!
(1 Corintios 15:49,51-54). Notemos que seremos semejantes a Cristo (1
Juan 3:2). Como miembros de la familia de Dios gozaremos de su propia
naturaleza divina (inmortal), mas no seremos iguales a Dios el Padre.
Los debates sobre la persona de Cristo seguirán adelante con el correr
del tiempo. Tal vez nuestras mentes finitas no logren entender todo lo
de Cristo, o lo que fue antes de nacer como hombre en Belén.
Definitivamente la preexistencia de Cristo ha sido objeto o tema de
discusión de los teólogos de todas los siglos de la Edad Cristiana. Hay
quienes creen que Cristo fue el Arcángel más poderoso, lo cual lo haría
un ser creado. Hay otros que dicen que era el Hijo eterno de Dios, pero
esto lo haría a él Dios como Su Padre, e igual en todo sentido. Otros
creen que Cristo no tuvo una existencia prehumana y que sólo preexistió
en los planes y propósitos de Dios. Estos teólogos sostienen que Cristo
no tuvo dos naturalezas sino uno: la humana.
El apóstol Juan presenta un Cristo más que humano en ciertos
versículos, no obstante, el mismo Juan, termina su evangelio diciendo
que su propósito al escribir ese libro es para demostrar que Cristo es
el Hijo de Dios, no Dios el Hijo (Juan 20:31).
Nuestra salvación depende en creer que Cristo es el Hijo de Dios, el
enviado del Padre para traer Su mensaje de esperanza y salvación (el
Evangelio). No se nos dice que es importante saber todo de él, hasta lo
más mínimo, para salvarnos. Nuestra salvación es por fe, y es
precisamente la fe en Cristo y en su mensaje (Evangelio) lo que nos
salvará. No es creyendo si él fue un ser como el Padre, o miembro de
una Trinidad, o un Arcángel, o un hombre. Es creyendo que él fue el
Hijo de Dios lo que nos dará la salvación. Esta es la verdad sobre la
cual se edifica la iglesia (Mateo 16:15-18). El problema está en el
entendimiento que se tiene por la frase "Hijo de Dios". ¿Implica esta una Deidad Todopoderosa y Eterna? o ¿Simplemente quiere decir eso, que es el Hijo de Dios?
La doctrina de la Trinidad seguirá siendo un misterio hasta
cuando Cristo venga. Lamentablemente nadie puede entender como Tres
Dioses (Padre, Hijo y Espíritu Santo) puedan ser al mismo tiempo UN
SOLO DIOS. Este dilema seguirá perturbando, no sólo a los mismos
Católicos y Protestantes, sino también a los Hebreos e Islámicos. Para
los semitas, el Dios eterno Yahweh o Alá es UNO SOLO, una unidad simple--- ¡No compuesta! Por tanto, no podremos esperar convertir a los Musulmanes para Cristo si es que mantenemos nuestra doctrina Trinitaria dentro de nuestros dogmas.
Pablo es claro al decir que Dios no es un Dios de CONFUSIÓN sino de PAZ
(1 Corintios 14:33). ¿Me pregunto si la doctrina del Misterio de la
Trinidad no promueve un Dios confuso e ininteligible, que ha traído
discordias, debates, persecuciones, inquisiciones, y no la paz entre
los cristianos? O ¿Es que alguien podrá afirmar que la Trinidad no es
ininteligible o incomprensible para la razón humana? Hasta para el
mismo Agustín de Hipona la doctrina de la Trinidad era imposible de
entender. Para él era como querer meter en un vaso de agua todo el mar.
La Trinidad hace del Dios bíblico un Ser desconocido e incomprensible.
Yo me pregunto si Pablo, cuando estuvo en Atenas, pudo presentar a su
Dios como un Dios cognoscible ante los paganos en la forma de un Dios
Trino (Leer Hechos 17:22-34). Pero el texto mencionado nos dice que
Pablo presentó como Dios al Padre de Jesucristo. También leeremos en el
verso 31 que Pablo enseña que Cristo es aquel varón que DIOS levantó
para salvar a los hombres por la fe y el arrepentimiento. Claramente
Pablo da a conocer a un Dios único, NO TRINO, el cual se llama "El
Padre de Jesucristo. Cabe mencionar que en ningún momento Pablo hace
mención del Espíritu Santo como parte de ese Dios. No lo encontrará en
ningún versículo del capítulo 17 de Hechos.
Es interesante leer el libro de Apocalipsis, pues allí encontramos a
Jesucristo glorificado y al lado de Su Padre. Cualquier Trinitario
supondría que Jesús, en el cielo, ha retomado su "forma de Dios", forma
que había abandonado para tomar la forma de humana para redimir al
hombre. Pero, ¿Está realmente ahora en el cielo nuestro Señor en la
"forma de Dios"? Si la respuesta es afirmativa, entonces Jesucristo es
ahora plenamente Dios, co-Igual, co-Substancial, y co-Eterno con el
Padre y el Espíritu Santo. Además, supondríamos no tendría necesidad de
recibir más revelaciones de Su Padre como lo hacía cuando era humano.
En buena cuenta, ya como Dios todo lo tendría que saber y no
necesitaría que Dios le revelara otras doctrinas y profecías. Pero
resulta que Cristo, ya glorificado y divino por naturaleza, continuó
recibiendo nuevas revelaciones. Es interesante ver cómo comienza el
libro de Apocalipsis: "La revelación de Jesucristo, que Dios le dio,
para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la
declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan."
¿Cuándo y dónde le dio Dios la revelación a Jesucristo? Una cosa es
cierta: La revelación fue dada por Dios a Jesucristo en el cielo.
Recordemos que San Juan escribe su libro de Apocalipsis en su destierro
en la isla de Patmos en el año 100 d.C. ¡Jesús ya había ascendido al
Padre unos 67 años antes!
Es importante señalar también que fue Dios quien le dio a Jesucristo la
revelación. No fue Dios quien se la dio a la Segunda Persona de la
Trinidad, o llamada también "Dios Hijo". La verdad es que Dios se la
dio a Jesucristo, Su hijo (no al "Dios Hijo").
Y en Apocalipsis 3:12 el glorificado Jesucristo sigue llamando a Su
Padre como "MI DIOS". Esto es preocupante si es que damos por cierta la
doctrina de la Trinidad. ¿Cómo es que un Dios llame a otro "Mi Dios"
cuatro veces en un mismo versículo? ¿Dirán también aquí los Trinitarios
que Jesucristo estaba hablando como hombre?
Lejos estamos de creernos los dueños de la verdad, pero nuestra
experiencia y años de estudio bíblico sobre el dogma de la Trinidad,
nos llevan a concluir que difícilmente uno puede encontrar fundamento
en la Biblia para esa doctrina. Muchos de los supuestos textos
Trinitarios no lo son en verdad, máxime cuando uno los examina en sus
contextos y con el auxilio de eruditos en el idioma Hebreo y Griego.
Personalmente se me hace difícil comprender como Cristo puede ser Mediador
entre Dios y los hombres, y Dios al mismo tiempo (1 Timoteo 2:5). Es
como si mi Abogado defensor fuera simultáneamente también mi juez. Hoy
es Cristo nuestro Abogado, pero mañana, nuestro Juez. También me
resulta difícil de comprender la tesis Trinitaria de que Cristo dejó su
"forma de Dios" para tomar la "forma de siervo" y luego nos digan que
Cristo tenía las dos naturalezas (o "formas": Dios y hombre).
Nuestro propósito no es "degradar" a nuestro Señor sino darle el
lugar que se merece en la jerarquía divina. Nosotros creemos que
Jesucristo es el Representante de Dios, el Abogado y Mediador entre los
hombres y el Dios Único y Eterno. Creemos que como el Mensajero de
Dios, Jesús merece los mismos honores que se le da a Su Padre. Y es
que, como Su Embajador y Rey de Su futuro reino en la tierra, merece
todas las consideraciones de un Dios. Por cierto que Cristo tiene y
seguirá teniendo su Cabeza y Jefe---¡Su Padre y Dios! (1 Corintios
11:3).
Los Trinitarios nos hablan de un "Hijo Eterno", pero: ¿Hay evidencia de
ello en la Biblia?¿Encontramos en la Biblia algún Hijo Eterno? Por
definición el Padre es el que engendra al Hijo. El Hijo no puede
existir eternamente con el Padre, pues sino no sería Su hijo. Si Jesús
no fue engendrado ni creado, entonces: ¿Qué necesidad tendría de un
Padre? o ¿Cómo podría tener un Padre? Si Jesús tuvo su Padre, entonces
él tuvo un principio o un inicio existencial. Y si Jesús era Dios
Eterno, ¿Cómo podría tener el Dios Hijo Eterno Su Dios y Padre?
Según Lucas 1:35 el Santo ser que nacería de María, sería llamado Hijo de Dios
por razón de su concepción sobrenatural. Antes de ese hecho milagroso,
y antes que naciera Jesús, no existía el Hijo de Dios, sino sólo como
una figura mesiánica. Por ejemplo, cuando Dios dice: "Mi Hijo eres Tú, yo te he engendrado hoy"
(Salmo 2:7), no quiere decir que Cristo fue engendrado como Hijo en el
cielo en un tiempo indefinido antes de su encarnación. Esta es una
profecía mesiánica, en donde Jesucristo, como David y Salomón, se
constituirá en su Hijo reinante, su Mesías con pleno poder de rey. Y,
¿cuándo ocurrió este engendramiento? Según Hechos 13:34, cuando
resucitó y ascendió al Padre para recibir un reino (También Hechos
2:32,36). Por eso me atrevo a retar a cualquier Trinitario para que me
prueba que Cristo fue y es el Hijo Eterno del padre.
Es común leer en la Biblia sobre "El Hijo DE Dios", "El Espíritu Santo DE Dios",
pero nunca el "Padre DE Dios". Es decir, tanto el Hijo como el Espíritu
Santo le pertenecen a Dios (son "DE Dios"). Pero el Padre no le
pertenece a Dios---¡Porque es Dios! Es así de simple, y no obstante los Trinitarios no lo entienden.
Es también muy extraño que el Espíritu santo no aparezca entronizado
junto al Padre y al Hijo. Uno podrá leer toda la Biblia mil veces, pero
jamás hallará que el Espíritu Santo esté reinando o que tenga su propio
trono. También es notorio que el Espíritu Santo no tiene un nombre
propio. Dios es "Yahweh", "Elohim", "Adonai", "El Shaddai",
por citar algunos de sus nombres. El del Hijo es Cristo, Jesucristo,
Emmanuel, etc. Pero el Espíritu Santo no tiene nombre propio. Algunos
dicen que el nombre del Espíritu Santo es "El Consolador", pero están
errados. Es como decir que el nombre de Cristo es Salvador, Juez, Redentor, Abogado, Mediador,
etc. Todos estos títulos son funciones que desempeña Jesucristo.
Igualmente la función que desempeña el Espíritu Santo es el de
consolar, pero no es ése su nombre propio. Sólo las personas tienen
nombre propio, y como el Espíritu Santo no lo tiene es claro que no es
una persona. Hay infinidad de pasajes que prueban que el Espíritu Santo
es el PODER que emana del Padre (Leer Lucas 1:35).
Definitivamente los Unitarios no están locos cuando afirman que los Trinitarios se han enredado
en un dogma o misterio inventado por ellos mismos, inspirados, quien
sabe, en las tríadas paganas de los Egipcios, Hindúes, Griegos,
Romanos, etc. Recordemos que aún el filósofo Griego Platón sentó las bases para ese dogma de la Trinidad, unos cuantos siglos antes de Cristo.
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¿En qué posición o situación pone el creer en la Trinidad a los que se aferran a tal creencia?
Los pone en una posición muy peligrosa. Es indisputable la prueba de que el dogma de la Trinidad no se halla en la Biblia, ni está en armonía con lo que la Biblia enseña. Es una flagrante representación falsa del Dios verdadero. No obstante, Jesucristo dijo: “Tiempo empero viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre a los tales busca como adoradores suyos. Dios es espíritu; y los que le adoran, es menester que le adoren en espíritu y en verdad” (Juan 4:23, 24, VM). Por consiguiente, Jesús dejó claramente establecido que aquellos cuya adoración no fuera ‘en verdad’, que no estuviera en conformidad con la verdad que se establece en la propia Palabra de Dios, no son “verdaderos adoradores”. A los líderes religiosos judíos del primer siglo Jesús dijo: “Habéis invalidado la palabra de Dios por vuestra tradición. ¡Hipócritas! ¡admirablemente profetizó de vosotros Isaías, diciendo: Este pueblo con los labios me honra; pero su corazón lejos está de mí: mas en vano me rinden culto, enseñando doctrinas que son preceptos de los hombres!” (Mat. 15:6-9, VM). Esto aplica con igual fuerza a los de la cristiandad de hoy que se adhieren a tradiciones humanas y las prefieren a las verdades claras de la Biblia.
Con relación a la Trinidad, el Credo Atanasiano dice que sus componentes son “incomprensibles”. A menudo los maestros de la doctrina dicen que es un “misterio”. Obviamente tal Dios Trinitario no es el que Jesús tenía presente cuando dijo: “Nosotros adoramos lo que conocemos” (Juan 4:22, VM). ¿Conoce usted realmente al Dios a quien adora?
Cada uno de nosotros nos enfrentamos a preguntas de gran importancia: ¿Amamos sinceramente la verdad? ¿Verdaderamente queremos una relación aprobada con Dios? No toda persona ama genuinamente la verdad. Muchas han puesto el tener la aprobación de sus parientes y asociados por encima del amor a la verdad y a Dios (2 Tes. 2:9-12; Juan 5:39-44). Pero, como dijo Jesús en fervorosa oración a su Padre: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo” (Juan 17:3, NM). Además, Salmo 144:15 dice verazmente: “¡Feliz es el pueblo cuyo Dios es Jehová!” (NM).