Bombín, zapatos raídos, bigote, bastón y una
chaqueta demasiado estrecha. No son necesarios más objetos para
identificar a uno de los mitos de la historia del cine, Charlot, a cuyo
autor, Charles Chaplin, dedica Caixaforum Madrid una exposición.
Charlot llega a Madrid
'Chaplin en imágenes', una exposición que hace reír
de Barcelona, donde ha recibido más de
155.000 visitantes, se trata de la primera exposición con enfoque
museístico y de esta envergadura que se dedica al artista y a su obra a
través de más de 250 fotografías de estudio, carteles, revistas o documentos, así como obras de Fernand Léger ejemplo de cómo algunos creadores de las vanguardias se apropiaron de la imagen de Charlot.
Los fragmentos de películas, tanto las proyectados en pequeño como en gran formato, son pieza fundamental de una muestra que es necesario visitar con tiempo para disfrutar de unas secuencias que no han perdido sus valores cómicos a pesar de los años transcurridos y que provocan la risa de los espectadores.
Aclamado por multitudes, Chaplin supo convertir a su
personaje en un icono de la historia del cine, comentó Ignasi Miró,
director del área cultural de la Fundación la Caixa, para quien es
importante recordar a este artista y darlo a conocer a las generaciones más jóvenes.
La importancia de Chaplin en la historia del cine del siglo XX no se
agota en Charlot. Gran actor de la pantomima, director de películas
como 'La quimera de oro', 'Tiempos modernos', 'El gran dictador' y
compositor de la música de sus filmes, Chaplin (1889-1977) se convirtió en símbolo de la vanguardia artística a la que incorporó temas sociales y políticos, por los que fue objeto de persecución en Estados Unidos.
Sam Stourdzé, comisario de la exposición, ha tomado como punto de partida los archivos familiares para explicar la trayectoria del artista, las claves de su éxito
y su contribución al nacimiento de una nueva imagen del hombre del
siglo XX. De forma paralela, se examina el personaje de Charlot, su
evolución, los elementos de su indumentaria, sus gestos característicos
y la iconografía que ha generado.
A través de los cinco capítulos en los que se ha
dividido el recorrido, el visitante se adentra en la construcción del
personaje de Charlot y su evolución, principalmente psicológica, y se
acerca al hombre que está detrás de la cámara, 'al que quiso tener un
control total de sus películas, un hombre orquesta que tenía mucho
rigor', según el comisario quien recordó que en la primera escena de 'Luces en la ciudad' empleó tres meses de trabajo.
La muestra continua con obras que estudian la coreografía de Charlot,
'cada uno de sus movimientos es un vocabulario', así como la
plasticidad y mecánica física que hicieron de él un icono del arte de
vanguardia. 'Tuvo un reconocimiento que no podrían soñar Madonna o Mick
Jagger'.
Fuente: Terra España

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