El también crítico literario, estudioso de las letras caribeñas y
profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Toronto,
donde vive, lucha por empatar sus vocaciones de crítico.
El desasido: Néstor E. Rodríguez deja moldes y geografía
Por Virginia Bautista
Despegarse de las tradiciones, dejar atrás la “poesía filosófica” de
moda en República Dominicana –su país natal, que dejó a los 12 años de
edad–, olvidar la nostalgia por la geografía y la cultura, e ir en
busca del lenguaje para trabajarlo “como un artesano”; esto es lo que
está detrás del título de El desasido, el más reciente poemario de
Néstor E. Rodríguez.
En este segundo libro que explora el género que lo asaltó “como una
certeza” a los 17 años, cuando estudiaba en Puerto Rico –el primero se
llama Animal pedestre (2004)–, el escritor nacido en 1971 no enuncia o
crea el mundo circundante, sino que “transforma la presencia de los
objetos, hace un recuento de olvidos, marca la ruta del viaje sin
retorno que ha emprendido”, comenta en entrevista.
“Hay un salto radical del primero al segundo poemario. Animal
pedestre es un libro de juventud y en éste hay más de explorar la
bomba, un estilo más definido, más maduro. Se puede decir que ya me
encontré”, agrega.
El también crítico literario, estudioso de las
letras caribeñas y profesor de literatura latinoamericana en la
Universidad de Toronto, donde vive, lucha por empatar sus vocaciones de
crítico –“que me ha ganado varias enemistades”– y creador, es decir,
ser juez y parte. “No ha sido fácil, pero ambos ejercicios me
apasionan, intento que haya un balance entre las dos facetas. El
crítico debe tener un juicio, y el poeta mucha intuición”.
Señala
que su trabajo como investigador y ensayista le permite revalorar las
letras de Dominicana y Puerto Rico, islas en las que vivió su infancia
y adolescencia. “Son desconocidas en el continente y, por lo mismo, un
tanto ninguneadas. No es justo que la literatura cubana se erija como
imagen única de lo caribeño. Me gusta difundir estas tradiciones”,
añade el autor de Escrituras de desencuentro en la República Dominicana.
Néstor
E. Rodríguez explica que busca la concreción del lenguaje y evocar un
mundo carente de geografía, donde el ser humano valga por sí mismo.
“Dejar Dominicana, Puerto Rico y Estados Unidos, donde encontré un
racismo rampante hacia lo latino, me sirvió para darme cuenta que la
geografía es un mero accidente, lo que importa es el hombre y sus
sentimientos”.
Editado por el sello independiente El Billar de
Lucrecia, El desasido, que se presentó anoche en la Feria Internacional
del Libro del Palacio de Minería, fue
El poeta y crítico literario especializado en El Caribe, dominicano afincado en Canadá, presenta El desasido, su nuevo poemario
Despegarse
de las tradiciones, dejar atrás la “poesía filosófica” de moda en
República Dominicana –su país natal, que dejó a los 12 años de edad–,
olvidar la nostalgia por la geografía y la cultura, e ir en busca del
lenguaje para trabajarlo “como un artesano”; esto es lo que está detrás
del título de El desasido, el más reciente poemario de Néstor E.
Rodríguez.
En este segundo libro que explora el género que lo
asaltó “como una certeza” a los 17 años, cuando estudiaba en Puerto
Rico –el primero se llama Animal pedestre (2004)–, el escritor nacido
en 1971 no enuncia o crea el mundo circundante, sino que “transforma la
presencia de los objetos, hace un recuento de olvidos, marca la ruta
del viaje sin retorno que ha emprendido”, comenta en entrevista.
“Hay
un salto radical del primero al segundo poemario. Animal pedestre es un
libro de juventud y en éste hay más de explorar la bomba, un estilo más
definido, más maduro. Se puede decir que ya me encontré”, agrega.
El
también crítico literario, estudioso de las letras caribeñas y profesor
de literatura latinoamericana en la Universidad de Toronto, donde vive,
lucha por empatar sus vocaciones de crítico –“que me ha ganado varias
enemistades”– y creador, es decir, ser juez y parte. “No ha sido fácil,
pero ambos ejercicios me apasionan, intento que haya un balance entre
las dos facetas. El crítico debe tener un juicio, y el poeta mucha
intuición”.
Señala que su trabajo como investigador y ensayista
le permite revalorar las letras de Dominicana y Puerto Rico, islas en
las que vivió su infancia y adolescencia. “Son desconocidas en el
continente y, por lo mismo, un tanto ninguneadas. No es justo que la
literatura cubana se erija como imagen única de lo caribeño. Me gusta
difundir estas tradiciones”, añade el autor de Escrituras de
desencuentro en la República Dominicana.
Néstor E. Rodríguez
explica que busca la concreción del lenguaje y evocar un mundo carente
de geografía, donde el ser humano valga por sí mismo. “Dejar
Dominicana, Puerto Rico y Estados Unidos, donde encontré un racismo
rampante hacia lo latino, me sirvió para darme cuenta que la geografía
es un mero accidente, lo que importa es el hombre y sus sentimientos”.
Editado
por el sello independiente El Billar de Lucrecia, El desasido, que se
presentó anoche en la Feria Internacional del Libro del Palacio de
Minería, fue concebido fundamentalmente en 2005, aunque incluye dos
textos de 2000.
“Es un trabajo nuevo y me gustó la idea de
publicarlo con Rocío Cerón (editora de El Billar), pues están dando a
conocer el trabajo de los jóvenes poetas latinoamericanos”, apunta E.
Rodríguez, quien dice escribir para “establecer una conexión con el
lector, para que sencillamente me lean”.
Fuente: Exonline (México).

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