Evolución*
"¡Homo Sapiens! (...) Hemos llegado a una terrible alternativa que es preciso resolver antes de aprobar el plan para el próximo siglo. Esta alternativa de que hablo está resumida en unas simples preguntas. ¿A dónde vamos? ¿Cuál es el fin de esta forma insensata de desarrollo que llevamos?"
Arnaldo Correa.
RETROCESO.
Por Carlos Fundora
En la MXXVI convención científica mundial correspondía intervenir al profesor Harris Linares, eminente investigador de origen desconocido, aunque gran parte de sus colegas intuía, sin saber la causa, que procedía de la región del Caribe.
Harris tenía la compleja responsabilidad de ofrecer su criterio sobre la tan vapuleada Forma alternativa de reproducción humana, y su postura al respecto desbarataría el sensible equilibrio en que se encontraba la aprobación o no del controvertido proyecto.
Con paso firme se dirigió al podio. Se ajustaron automáticamente los niveles de imagen y sonido para una perfecta recepción del discurso a escala planetaria, y dio comienzo a su disertación:
“¡Hombres! En los albores del lejano siglo XXI se realizaron varios intentos de obtener seres humanos por vías no sexuales con resultados bastante alentadores. En aquella época razones de índole ético frenaron dichas investigaciones, pero el deseo de lograr una reproducción artificial de nuestra especie se ha mantenido latente en varias generaciones de científicos y es por eso que hoy, cientos de años después, aparece como una propuesta concreta en la tesis del reconocido biotecnólogo y genetista, doctor Frank Enstein”.
“No quisiera detenerme en evaluar detalles técnicos, ni cuestionar las posibilidades reales del proyecto cuyo margen de error, dado la experiencia y el bien ganado prestigio de nuestro doctor Frank, estoy seguro que es casi nulo. Me interesa referirme más a lo que pudiéramos catalogar como consecuencias secundarias, que tendrían un reflejo inmediato en el plano social y en la anatomía y la psiquis de los humanos a un plazo mayor”.
“Los que hayan tenido la curiosidad de revisar la historia de nuestras convenciones recordarán que en el encuentro CMXXXVIII se discutió y aprobó el sistema de reabsorción al organismo de los desechos producidos por el cuerpo, básicamente lo que todavía algunos conocemos como orine y excrementos. En aquella ocasión, el descubrimiento del máster en ciencias biológicas, profesor Renal, ofrecía perspectivas muy halagüeñas: Aprovechamiento máximo de todos los componentes de los alimentos, reducción a más de un cincuenta por ciento las dificultades en la atención al bebé durante los primeros años de vida e incremento de la higiene personal en una proporción nunca vista”.
“Es cierto que las expectativas se cumplieron y el mundo actual, en el que un individuo que defeca es una verdadera rareza, se ha asumido con naturalidad esa forma de vida. Pero en los años siguientes a la aplicación del sistema del profesor Renal, se produjeron innumerables confrontaciones con el sector de servicios comunales al restringir sus labores a la atención de las pocas áreas verdes que quedaban en el planeta. Hubo protestas por parte de las empresas de muebles sanitarios, conscientes de la bancarrota que se avecinaba. Los fabricantes de culeros desechables se sumaron a los disturbios por razones similares. Y ocurrió la mayor huelga del sindicato de los comediantes al deducir que estas transformaciones del cuerpo humano afectarían una parte importante de los temas para sus chistes”.
“He querido referirme a esa reunión que tuvo lugar hace tanto tiempo, porque estoy convencido que la disyuntiva que tenemos ahora sólo se diferencia de aquella en que la actual puede provocar reacciones adversas de un alcance indeterminado”.
“Es cierto que con la opción reproductiva no sexual se acaban las angustias del embarazo y las incomodidades del parto. También se lograrían, gracias a la manipulación genética, individuos más fuertes y que respondan a las características deseadas por sus “progenitores”. No obstante, y atendiendo a la ley natural referida a que el órgano que no se utiliza se atrofia, los genitales, al disminuir sus funciones, de una generación a otra, irán perdiendo su vigor -en el caso de los masculinos mucho antes del tiempo previsto- y poco a poco se impondrá una raza de seres asexuales con muy escasas y aburridas motivaciones para la existencia”.
“Desaparecerá, por supuesto, el oficio más antiguo de la humanidad, y junto a él las casas de citas, los sectores vinculados a la creación y venta de materiales pornográficos, los fabricantes de afrodisíacos, preservativos, viagra y tabletas anticonceptivas”.
“Es inminente el amotinamiento de sexólogos, ginecólogos y de todos aquellos especialistas cuyas funciones estén relacionadas con el sexo y la reproducción humana de forma tradicional. Espero también protestas airadas desde la más discreta de las prostitutas hasta un simple escritor de cuentos eróticos”.
“Pero lo más significativo de esta huelga sin precedentes no va ser la participación de las personas ligadas a la actividad sexual de forma profesional o por pura afición, que dicho sea de paso, comprende casi la totalidad del planeta. Ocurrirá una violenta reacción en el sindicato de los comediantes que verán nuevamente afectado su repertorio y esta vez en más de un noventa por ciento”.
“Por todo eso, y teniendo en cuenta que la fuerza de una imagen es superior a mil palabras, he aquí mi respuesta ante este nuevo proyecto...”
Para complementar lo dicho, y ante el asombro general, el profesor Harris Linares salió de atrás del podio desnudo de la cintura para abajo exhibiendo ostentosamente su sexo. A continuación, hizo algo que por lo inesperado estremeció al mundo entero en una sonora carcajada: Se agachó en el escenario y corrigió.
*Uno de los últimos que he escrito. Esperaba obtener con él varios premios y jugosos dividendos, pero hasta ahora ni lo uno ni lo otro. (N. del A.)

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