Toronto –
Lo de Amanda Martínez es cuestión de brujería en escena. Bella.
Sensual. Voluptuosa. Intoxicante. Envuelta en encantadora, contagiosa
sonrisa, Amanda entrega cada estrofa a la perfección. Suenan las notas.
Surge el embrujo. Su mágica personalidad captura lo más profundo de los
sentimientos. El espectador da rienda suelta a la imaginación y se
transporta febril a Cuba, a Brasil, a Andalucía, a México.
Divas Latinas y Cubanas Visten de Gala Festival Luminato en Toronto
Seduce la extraordinaria voz. Se apodera del público. Amanda es poesía en movimiento. Lánguido, cadencioso, vibrante movimiento de la preciosa artista de los pies desnudos. Suavemente, como por encanto, hace suya la audiencia y la sublima en delicioso éxtasis. Cada interpretación deja deseando más. Fenomenal artista. Fenomenal espectáculo. Quienes no la hayan visto y escuchado aún, se han perdido de un regalo único y especial. Lo cierto es que Amanda Martínez ya no pasará desapercibida. Su talento, su pasión, su gracia merecen reconocimiento universal. Lo tendrá.
Hace dos semanas debutó en su primer concierto en el teatro Enwave de Harbourfront. Fue un lleno completo. Fue aclamada estrepitosamente una y otra vez. Nos aguardaba una nueva cita. Sería el 9 de junio en el teatro Young Centre for the Performing Arts. El concierto de Amanda cerraría con broche de oro la magnífica semana del Festival Luminato de las Artes y de la Creatividad, celebrada en el histórico centro de la Destilería de Toronto.
Volvió a llenar el teatro. Volvió a lucirse Amanda. Volvió a ovacionarla el público. Compartiendo el escenario con su invitada especial, la espectacular poetisa y cantante cubana Telmary, en Toronto un día después de regresar de triunfal gira en el Japón, y con el virtuoso violinista Chris McKhool, Amanda Martínez estableció de una vez por todas sus credenciales de artista de categoría estelar en cualquier escenario del mundo.
En realidad el espectáculo fue un mano a mano magistralmente acoplado entre Amanda, Telmary, los renombrados músicos canadienses Kevin Laliberté en guitarra, Drew Birston en bajo y la incomparable maestría cubana de Rosendo “Chendy” León, en percusión, Alex Brown, en trompeta y Osvaldo Rodríguez en violín.
Amanda, sus invitados especiales y su conjunto fueron simplemente sensacionales. Se robaron la atención y los corazones de los asistentes y el elogio de la crítica en la prensa. Menuda tarea. El Festival Luminato se ha convertido en uno de los más cotizados y prominentes festivales del mundo artístico internacional en donde actualmente se destaca Vida, la magnífica presentación de Lizt Alfonso y el elenco Danza Cuba, aplaudido apoteósicamente por el público del teatro Royal Alex en Toronto.
En la Destilería Amanda se impuso. Su voz de terciopelo embriaga. Es pasión y miel para los sentidos del más exigente. Su presencia apasiona. Indiscutible, añejo ron tropical. Su sensualidad teje maravillas de filigrana en el pentagrama. La velada de cadenciosos ritmos afrocubanos y flamencos seduce irremediablemente. Cantando en impecable español, inglés, portugués y francés en esta cálida noche, la magia de Amanda transformó el teatro Young en exóticos parajes cubanos, brasileños, mexicanos y andaluces.
En un aparte del programa, Amanda deparaba una grata sorpresa. Le regaló al público, esta vez a su público, la presentación en pantalla de su primer video para el programa de televisión BRAVO Fact. La exquisita producción refleja otra maravillosa dimensión de la consagrada artista. Se proyecta en la pantalla con aplomo profesional. Con magistral sensualidad. El video impactó público de manera muy especial. Muy íntima. Muy suya.
Hubo magia en la Destilería, centenario centro de brebajes para espíritus aventureros hoy convertido en maravilloso escenario de arte y cultura. Al día siguiente el consumado pianista Hilario Durán honraría de nuevo la música cubana. Esta noche retumbó en tablas Telmary, la maravillosamente pícara rapera de Cuba. Esta noche vibró candente el ritmo del conjunto. Esta noche perteneció a Amanda. Su fantástica voz y su encantadora personalidad iluminó incandescente el festival Luminato. Se divirtió Toronto. Se consagró la artista.

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