La banda progresiva de reggae-pop-funk “Parachute Club” comienza a movilizarse allá por el 1977, aunque todavía sin un nombre representativo. En el mismo corazón de Toronto esta tropa se funda, y para ser más exactos, brotan de la calle Queen, de esta misma ciudad; convirtiéndose, más tarde, en toda una banda prometedora creando una fusión político-musical y de gran repercusión en todo el Canadá.
 Parachute Club: una de las bandas canadienses líderes en los 80. Fundado por Lorraine Segato y Billy Bryans, a principios de los años ochenta, el grupo toma cauce y, esta vez, ya con un nombre que lo oficializa. En corto tiempo, la agrupación comienza a desbordar los escenarios torontianos con un sonido nuevo. Al principio, la banda consistía por los músicos Segato, Bryans, Conger, Davidson, Webster, Masi y el guitarrista Dave Gray. Su primer sencillo “Rise Up” se convirtió rápidamente en una declaración armónica con los conceptos raciales y sexuales de la época. “Parachute Club” usaba una visión políticamente correcta en contra de muchos tabúes sociales, y como enajenación social lanzaban su mensaje. “Rise Up” ganó un premio Juno como el “Mejor sencillo del año (Single of the Year)”, sobre todo, por la complicidad del ritmo: New Wave se apoderaba del mundo musical. Más tarde, con su segundo álbum “A los pie de La Luna (At The Feet Of The Moon)”, aglutinan con Pop and Funk remezclados y algunas versiones del disco anterior para ser nominados por CFNY-FM (U-Know Awards) como el “Mejor álbum del año”, “Mejor Banda del año” y la “Mejor vocalista del femenina del año (Lorraine Segato)”. Más tarde, en el 1986, aparece el álbum “Small Victories” con la canción “Love is fire”, que le da un perfil a la banda completamente internacional.
“El club del Paracaídas”, tomando su nombre literalmente al español, se convierte en uno de los grupos más importantes que emergen en Canadá en la época de los 80. Con diferentes etapas conceptuales, a lo que a música se refiere, los primeros pasos se caracterizan por poseer ritmos de Calipso y Raggae. En los 90, se identifican incorporando la música del oeste con sonidos sudafricanos y ahora, en la primera década del 2000, después de un gran descanso, se advienen con el ritmo latino. ¿Por qué el ritmo latino a estas alturas? En la última década del siglo pasado el boom! latino en Canadá es bien considerable. Comenzando con “Angel Luis y Energía Latina”, a mediados de los noventas, hasta “Café Cubano” hoy en fecha, la explosión musical Latinoamericana en Toronto ha ido In Crescendo. No se puede dejar de destacar las bandas de Salsa, de Son, de Reggaeton, de Pop, de Rock; que han cambiado el ritmo social y han revolucionado las noches y clubes de esta ciudad, como lo han sido Son Aché, Energía Latina, Hilario Durán, Cimarrón, Con Caché, Café Cubano, Black Market, Puente del Diablo, Dirty Maria, Lucho de Sedas, Química Perfecta, Ricky Franco, Fito Blanko y muchas más que no me vienen a la memoria.
Este fenómeno musical presenta ciertos canales que lo conlleva al cauce: la emigración latina en Canadá asciende a un número de 80, 000 por año. Alrededor de 6,000, de esa cifra, son considerados artistas. Por otra parte el desarrollo y evolución de ciertos organismos difusores de la cultura latinoamericana aportan un importante papel en la evolución y crecimiento del arte; entre ellos, la música. Como ejemplo digno de mencionar citamos el afamado club “Lula Lounge”, que ha excitado el movimiento musical de Toronto desde hace tan solo 4 años, en casi todas sus manifestaciones. Debido a esto, las oportunidades para las bandas latinas se abren. Con ello, otros clubes hacen lo mismo. “Lula Lounge” como “Cervejaria Downtown” son perfectos sitios para descargar a ritmo latino en las noches de los viernes y los sábados. Lula, inevitablemente, se convierte en el líder de la promoción musical Latinoamérica. Para culminación, este club crea el festival “Lula World 2006” dedicado a la música internacional, enfatizando siempre en nuestros valores latinoamericanos. Entonces, encuentro un por qué al vuelco del “paracaídas” ante un plato suculento de “salsa”. Allí va la razón de lanzar un nuevo disco totalmente diferente, repleto de raíces latinas. El boom! ha llegado a esta ciudad y es muy difícil ocultarlo. Mucho más cuando la presencia de talentosos músicos hispanos acompañan el vuelo del “Parachute Club”. Ahí están, como árboles perennes, los acreditados del ritmo en Toronto: El “Gran” Chendy, como uno de los más admirables percusionistas de Canadá; Alexis “Mister Trompeta” Baró, dos veces nominado como el mejor trompetista en el Festival Nacional de Jazz; y Alberto Alberto, una de las voces clásicas de la salsa torontiana. “Parachute Club” se presentará próximamente en el “Lula Lounge” formando parte del prestigioso Festival de Lula. Con él, estarán nuestras estrellas de la música. Creo que es un excelente momento para acudir a este sensacional evento que para mayor información les dejo la dirección: Lula World 2006.

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