Noticias
Portada
Nacionales
Internacionales
Concursos
Entrevistas
Toronteando
Festivales
Editorial
Contacto
¿Quiénes Somos?
Privacidad
Publique en Cañasanta
Colaboradores
CS Banners
Crí­tica de Cine
Crí­ticas de CD's
Gazapitos
Crí­tica de Libros
Enlaces/Links
Literatura
Narrativa
Ensayo
Poesí­a
El Dossier
Opinión
Artí­culo X
Artes Visuales
Pintura
Fotografí­a
Escultura
Artes Escenicas
Música
Danza
Cine
Teatro
Videos
Humor
Ojo Internacional
Gráfico
Literario
Especiales
CS Tunes
Reporte en Cañasanta
Anuncie con Nosotros
Chat
Radio

La moral en la actualidad Imprimir E-Mail
Escrito por Nicolás Manservigi   

 
La moral en la actualidad
 
 

Autor: Nicolás Manservigi. | http://www.nicolasmanservigi.com.ar



Image
El pasado y su ambiente. Lo ideal. Lo trascendente. Aquello que de alguna manera –al menos en otros tiempos- guiaba a las personas. Tiempos pretéritos y aún mejores. De una calidad mayor y más refinada que lo actual.

 
Todos suelen decir que “todo tiempo pasado fue mejor”. No sé hasta que punto el tiempo es un determinante de la calidad de nuestra existencia y la longevidad y consistencia de nuestros valores.

Es verdad que es inexorable su paso por nuestras vidas, por sobre nuestras espaldas, pero ¿es el tiempo el responsable de la pérdida y fragmentación de la moral?, o ¿acaso la moral se adapta también a los modismos?

Según López Azpitarte los incumplimientos éticos existieron ya desde antaño, sin embargo eso derivó hoy en día a la creciente duda sobre si realmente la ética y la moral nos sirven para algo. Hoy tendemos –entre otras cosas- a utilizar las cosas de acuerdo al beneficio que puedan darnos. Ya jamás se apunta a una apertura espiritual y de conciencia. Si sirve es bueno, si es inútil –aunque a la larga no sea así- no sirve.

En todas las épocas la solución de algunos problemas se volvió ardua debido a la complejidad con que se presentan las normas éticas en su aplicación en la vida concreta y diaria, pero de alguna manera esa línea o visión se fue corriendo un poco más a la derecha o la izquierda de acuerdo a los contextos e ideologías de turno. Tal es así que hemos llegado a una pluralidad infinita, algo así como miles de pirpintos volando por el cielo, pero esta vez de valores y normas que son aplicables de una forma demasiado subjetiva a la propia existencia que termina ahogándose en una orgullosa y marcada individualidad.

Antes se hablaba de la exaltación de la razón humana, de los grandes relatos, valores y sueños. Sin embargo, en cuestión de pocos siglos todo eso ha mutado en palabras que están de moda: pesimismo, desconfianza, desesperanza, resignación y también, porque no, indiferencia en todas sus manifestaciones.

¿No es la resignación una mascarilla que se utiliza para no hacerse cargo de alguna situación? ¿Resignarse no es quedarse sentado en un banco a ver como la vida y la alineación planetaria solucionan los conflictos? Sin embargo está de moda decir: “estoy resignado ante tal cosa” o en el peor de los casos: “Ya no creo en nadie”.

¿No nos hablan estas expresiones de una frescura que por momentos parecería ya venir incluida en el sistema genético del ser humano? De la lucha a la frescura, de la razón a la ignorancia, de la confrontación a la resignación y del pensamiento a la abulia total.
¿Qué nos puede importar demasiado cuando la moral pasó a ser una cosa micro y puramente personal? ¿No aplica uno las leyes a su conveniencia, consiguiendo así una auto manipulación de la conciencia?

Todo esto me resuena en la cabeza bajo conceptos fragmentados, porque así estamos. Ni siquiera puedo ser capaz de hallar una claridad para poder transmitir lo que pienso –y en muchos casos lo que pensamos- pero claro, me sería imposible, porque primero habría que consultarle a la Señora Sociedad si aún podemos soñar o al menos ponernos nostálgicos con alguna idea de unidad y armonía que sea justificable sin caer de nuevo en el descreimiento continuo que la cultura posmoderna nos machaca a diario en la raíz misma del alma. Porque los ideales y los proyectos a futuro dejaron de existir hace años por ser simplemente efímeros. Ya no se cultiva el trabajo, sino el ocio. La libertad sino la posesión del otro, la distinción sino la masa, el amor sino el sexo, las creencias sino las sectas. En tiempos de tantos cambios donde no ha lugar para la homeostasis y lo duradero y consistente, no nos queda mas opción y remedio que sumergirnos en la masa salvaje y descerebrada que proclama la buena vida sin la profundidad del pensamiento y la desvaloración de todo aquello que pueda pintar como definitivo.

Pero que equivocados estamos, porque sin vigas ningún edificio pudo sostenerse en el tiempo y sin moral ni pensamiento ningún ser humano pudo tampoco hacerlo.
 




NICOLÁS MANSERVIGI | BIOGRAFÍA

Nicolás Manservigi nació el día 13 de julio de 1984 en la ciudad de San Miguel de Tucumán. A los siete años ingresó al coro de niños de la provincia, convirtiéndose en solista del mismo hasta los doce años bajo la cuerda de los sopranos. Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Salesiano General Belgrano y al ingresar a la universidad pasó fugazmente por las carreras de abogacía y el ingreso a Veterinaria.

Actualmente estudia psicología en la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino; en paralelo a su carrera de canto lírico a cargo de Laura Varela y toma clases de piano con el maestro Luís Aguirre. 

A los 8 años da inicio a la escritura a través de "cartas a Dios" que con los años transformarían este tipo de diario íntimo en una necesidad hacia la adolescencia, que es donde se profundiza la expresión a través de la literatura.

Durante los años 2005 y 2006 se dedicó a escribir lo que sería su primera novela mientras preparaba el lanzamiento de su sitio Web oficial. En marzo de 2007 dio a luz a su primer libro: “El Portador”, con el cual inicia el camino profesional de las letras y pretende dar inicio a una sucesión de futuras obras en narrativa.






Hits: 282
Comentarios (1)add
...
escrito por Alvaro Ernesto Gómez Giraldo , mayo 11, 2008
interesante y actual porque interpreta lo que hoy sucede en nuestra sociedad...este relativismo moral que va destruyendo nuestros valores y por consiguiente nuestras actuaciones.
report abuse
vote down
vote up
Votes: +1
Escribir comentario
quote
bold
italicize
underline
strike
url
image
quote
quote
smaller | bigger

busy

 
< Anterior   Siguiente >
Seneca College2
ToniBasanta2
Hay 1 invitado en línea