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Ana Margarita Mireles Imprimir E-Mail
Escrito por Cañasanta   

 

 
 
ESCRITO
EN LA PIEL DE LA SERPIENTE
 
 
 



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“En el plano inferior de la materia, la Serpiente era, a no dudarlo, el “gran emblema del Misterio de los Misterios”, y muy probablemente fue adoptado como símbolo de la pubertad femenina a causa de su cambio de piel o camisa, de su propia renovación…”

“La serpiente de siete cabezas tiene más de un significado en las enseñanzas arcanas. Es el Dragón de Siete Cabezas, cada una de las cuales es una estrella de la Osa Menor; pero era también de un modo preeminente, la Serpiente de la Oscuridad, inconcebible e incomprensible, cuyas siete cabezas eran los siete Logos, los reflejos de la Luz primeramente manifestada, el Logos Universal”.

La Doctrina Secreta
H. P. Blavatsky

 

 

 


 

 

 

 

clásica
PRIMERA PIEL

 

 

 

 

 

 

 


Habbeas Corpus



Las tres arañas del ensueño hilan
un cuerpo ajeno a su labor de vieja
y mientras tejen la vulgar madeja
en el abismo otros cuerpos oscilan

Ensarten mal el ojo de la aguja
ensarten bien, vislumbran los azares
que en un místico ascenso de burbuja
trastocan los designios oculares

Colgados, los amargos terrenales
piróforos ingenuos que titilan
esclavos del enigma de la gula

¿Quién va a exceptuar los álfidos costales
de arañas como bestias que vigilan
El cuerpo es un arquero que fábula

 

 

 

 



La Circunstancia

Un hombre venido del paisaje
de negros caracoles coronado
soplaba las cenizas al costado
de la mujer que le medía el viaje

Tras un sempiterno cortinaje
un pájaro vencido lo espiaba
a modo de sinsonte lo anillaba
mientras le hendía su furor de encaje

Y la mujer que no cantaba nunca
trocaba su silencio en alfileres
que tórrido follaje similaban

Y el pájaro, en su alevosía trunca
cegaba de tantos misereres
Los ojos de una bruja se incendiaban

 

 

 

 

 


 
Conciencia de Imagen


Verdísima serpiente abandonada
bajo la mano de sedante lino
acusa la pereza del felino
con máscara de flor ensortijada

La luna desfiló sus cuatro caras
trazando una fantástica figura
sobre la coherente arquitectura
de clásicos marfiles y aves raras

¿Y si una cara se quitase el velo?
Tal vez la avejentada por el hielo
quebrara su bastón con elegancia

Si más callada gesta su fragancia
la que sonríe es por el rasgo fiero
de tanto soliloquio a cuadro entero

 

 

 

 

 


Cena con Quevedo

El oro brocado en los festones
devora la luz que se avecina
los mármoles sobrios son jirones
de cábala y sombra mortecina

Banquete extrañísimo. La estancia
convoca los fríos conjurados
rumoran los ángeles posados
sobre la fuente de voraz fragancia

Se extienden bajo el ala de la ausencia
los hijos prodigiosos del orfebre
los vanos esplendores de la grana

Derrámanse con tal magnificencia
que a solo dos respiros de la fiebre
se salva su pavor en porcelana

 

 

 

 

 

 

San Jorge y el Dragón

San Jorge pasionario derrotaba
un mortífero soplo de la historia
cuando varado en el placer optaba
por La Fuerza en la espada divisoria

Quizás dudó, quizás nunca fue cierto
que ante las fauces del dragón alado
enarboló la flor y el desconcierto
como un selvático animal dorado

La fiera transitó como la espuma
por una diagonal al punto muerto
Entre la sorna y la crueldad, clemencia

En la vorágine del tiempo, inserto
quedó cual paradigma de demencia
el héroe, sola cifra de la suma

 

 

 

 

 



Alegoría barroca

Pasa el centauro por el bien que hizo
con ciertas dádivas, y de costumbre
acatan la altruista servidumbre
los cascos redoblando en el hechizo

Y pasa en séquito del tiempo mudo
taimados, garantías, feligreses
y pasa un pájaro también, con creces
toda la vaga soledad que pudo

La puerta está cerrada, nada quiere
De cuanto alcanzan las sonoridades
solo un vestigio se atrevió a burlarse

El ínfimo pudor de la bondades
la bestia, que en su propia flecha hiere
el placentero vicio de quemarse

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Ecuestre

Caballos, los salvajes galopantes
altivos de las crines insinuadas
caballos son sobre la imaginada
entonación de su figura errante

Ondula su metáfora cortante
para iniciar el repetido viaje
hasta los ojos del secreto instante
anciano poseedor de su mensaje

caballos los divinos dibujados
el símbolo tu nombre acata
Flagélalo en la grupa cervantina

que todavía late indescifrado
el mito de su eterna cabalgata
La mano del pintor se difumina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Epica Oculta I

Sable y sueño tras la piel de seda
vino al mundo con su copa y dedo
Bienvenido al pastizal de Leda
lleva smoking y mastica un credo

Afectuosos los tocados primos
cabelleras copiarán al viento
sacro el lago por lo que bebimos
flaqueará como en un viejo cuento

Sordería para los juglares
migajones para los cisneros
alquitrán para la bruja de oro

Con el diente afinarás lunares
la escritura satisfecha en cueros
Solo Ariadna con el hilo al toro

 

 

 

 

 

 

 




 

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