El nombre de Billy Bryans fue escuchado nuevamente en todo Toronto, pero esta vez, como sorpresa para muchos: El 20 de agosto del 2006, tras conocerse la enfermedad en la que está atado Billy, se organiza, en el archiconocido club torontiano Lula Lounge, un espectáculo con el objetivo de recaudar fondos para nuestro amigo, todo, partiendo de la idea original de nuestro querido percusionista “el Gran Chendy” León.
Billy, conocido por ser uno de los integrantes y fundador del grupo ‘Parachute Club’ (banda altamente representativa en la década de los 80) y promotor de la música cubana en Canadá es diagnosticado con cáncer en el pulmón. Rápidamente, como iniciativa de Chendy, se organiza los preparativos para tan importante acto.
El comienzo fue reunir a todos los amigos de la comunidad latinay hacer una fiesta demostrando nuestro afecto y consideración a tal difusor cultural, nos dice Cathy Punnett que, junto a Chendy, encabezaron el concepto inicial. En poco tiempo se acercaron muchísimos artistas con el objetivo de apoyar tal propuesta: pintores donaron cuadros para que fuesen subastados, artesanos se ofrecieron para vender su artesanías en el lugar y regalar las ganancias, y así, un sinnúmero de ideas brotaron al instante, incluso, de muchos que ni siquiera conocían a Billy, sino, a los amigos de Billy; aunque la entrada ha dicho evento se efectuara a lo que el visitante pudiera ofrecer dependiendo de su economía.
De repente, a partir de la primera reunión oficial, muchas cosas dieron un vuelco. Ya nuevos integrantes conformaban el comité organizador; decidiendo convertir la humilde fiesta en un Mega Evento no muy al alcance de nuestros muchos amigos, razón por la cual la presencia del público hispano en la ceremonia fue apenas perceptible. Entendido queda la gran influencia de Billy Bryans dentro del mundo cultural y promotor canadiense. Sus allegados abordan de todas partes: el sector político, cultural y social; razón para utilizar bien todos sus canales y lograr un mejor fondo para la celebración.
Pese a todo, llegó tal ansiada noche. El local se repletó desde un inicio, gracias a la potencia promocional que tienen las difusoras canadienses como ejemplo lo son CBC, Now magazine, Eye magazine y otras no menos importantes, incluyendo personalidades gubernamentales que estuvieron presenciando la ceremonia y algunos publicistas como Planet 3. No obstante, a pesar del poco público latino y del alto pago de entrada en la puerta para un tipo de recaudación de este tipo, la fiesta se dio como se esperaba. Creo que por allí pasaron todos nuestros músicos hispanos para apoyar al querido Bryans, aunque no todos pudieron expresarse en el escenario, sus presencias bastaron para otorgar respeto, encanto y soporte a la noche. A mi parecer, algo irónico: el noventa y cinco por ciento de las actuaciones fueron honradas por nuestros músicos hispanoamericanos y en el público, si se vio el dos por ciento, fue mucho. Basta aclarar que la gran causa fue debido al desbarajuste de la reunión antes mencionada. Y que, nuestra minoría latina, de divulgación y promoción, no fuese visible por estas grandes empresas.
Bajaron las luces y el escenario se iluminó. La gala se abrió paso con las palabras iniciales de Derek Andrews, promotor musical y amigo personal de Billy. La noche musical también se emprende: Amanda Martínez, bajo un estruendoso bullicio de aplausos, rompe con música. Esta vez, le dedica a Billy, dos temas de su nuevo álbum “Sola”. Luego, se acercaron al proscenio Diego Marulanda, de Pacandé, con los hermanos Saldivia. Cristian en el saxofón soprano y maracas. Claudio en la flauta. Los acompañó Ted Sankey en el bajo.
Luego, tras otra retreta de aplausos, el escenario fue invadido por una mujer que nos cautivó a todos con su magnifica, vibrante y bella voz: Molly Johnson junto a Aarón Davis en el piano y Dave Gray. Molly nos deleitó con dos hermosos blues: “Money” y “Can’t take that away from me”. Además, su tranquilidad, pasividad y postura en el escenario fue otra causa para que el público quedara anonadado de tal encanto. Posteriormente, después de un breve descanso, se nos acercó Glenda del Monte al piano calándonos de una sonido clásico y virtuoso.
Sin recelos ni aprensiones, a las tablas abordó lo más esperado en la noche: Parachute Club. Describir el algarabía, los aplausos, los silbidos creo que sería imposible. Sólo sé que Lula Lounge, en ese instante, se volteó en un solo baile y saltos. Comenzaron con “We’re only human”, luego con los éxitos de los ochenta como lo son “Dancin’ at the Feet of the Moon” y el bombazo de la noche “Rise Up”, donde dieciocho miembros del “Samba Squad” invadieron el frente acompañándolos con una fuerte percusión y el gran sonido brasileño.
Para sorpresa de muchos, el dirigente principal del partido Político Demócrata (NDP), el señor Jack Layton y su esposa Olivia Chow, también líder del mismo partido, tuvieron la palabra ante el auditorio. Layton, con copa en mano, expresó sus sentimientos hacia Billy Bryans e hizo un breve recuento de cuando se conocían e iban juntos a misma escuela secundaria; además, cuando Billy tocó por primera vez en un baile e la escuela con su grupo, por aquel entonces, llamado MG and the Escorts. Asimismo, él y Olivia, evocaron su boda y, haciendo pasillos e intentando bailar, nos manifestaron que Parachute Club también estuvo.
Diego Fuentes, de Much More Music nos hizo un tributo oral sobre la música de hoy en día. Nos habló acerca de la música global y, sobre todo, la influencia que ha tenido Billy promocionando la música cubana en Toronto y que, la nueva tendencia, es una fusión de varios géneros de la canción mundial. Luego, se nos acercó el laureado de la noche: Don Billy que, casi tartamudeando, dedica unas palabras a su público: “Aquí estamos todos, juntos, en una sola habitación. Así hacemos la diferencia. Gracias por el apoyo que me brindan… pero recuerden, como único somos todos es juntos.”
Luis Mario Ochoa, con sombrero alón y acompañado de su banda Cimarrón nos interpreta una canción de su autoría. Seguido, Mireya Escalante, acompañada por su hija Glenda del Monte y su esposo Mario “Mayito” del Monte, nos ilustra con “Que viva Changó!” y el popularmente conocido tema de nuestra Celia Cruz “Sobreviviré”. También, nuestra querida Eliana Cuevas estuvo presente, demostrándonos su vital voz y forma de cantar con dos preciosos temas. Por la parte bailable, en el centro del público y abriendo espacio, Juan Carlos y Daily nos estremecieron con el buen movimiento del baile y ritmo cubano.
El sudor era intenso, mucho más cuando aparece Caché en el escenario liderado por el carismático Juan Carlos Cárdenas que invita a dúo a nuestro querido Yanni, figura principal de unos de los grupos más sonados de la música Salsa en Toronto: Café Cubano. Arriba, en la orquesta, aparecieron grandes músicos como Daniel Stone en la conga, el risueño YosserVargas en el contrabajo, Wilson Acevedo en el timbal, ChendyLuisito Obregoso que es hombre de percusión en la trompeta, Luisito al piano… y muchos más que ni recuerdo. La caloría sube, la música y el entusiasmo no para. Toronto, al parecer, necesita más de esta música, de la influencia cultural latina. Billy sube, baila en el escenario con los amigos y hasta trata de tararear algunas letras. Yanni le improvisa algunas estrofas… ¡sigue la rumba! en las Maracas.
Para cerrar nos llega Son Aché de Cristian Saldivia, formado por monstruosos músicos como lo son Alexis “Mister Trompeta” Baró, el “Gran Chendy” León y la singular voz de nuestro salsero Alberto Alberto. “Besito de coco” y “La mujer de Antonio” parecían no tener fin. Para romper, terminaron con una gran conga donde el público desfiló, en forma de trencito, alrededor del recinto.
Fue sin duda una gran noche, súper divertida, bailable a más no poder. El objetivo fue un hecho: se recaudó en la puerta siete mil dólares. Billy puede recompensar un poco sus gastos. Nosotros, los amigos, los que estuvimos con él esa noche, seguimos apoyándolo y seguiremos impulsando sus ideas y deseos de que esta gran ciudad, este gran país, tenga la necesidad de nuestra rica y brillante cultura latinoamericana. ¿Se darán cuenta algún día?
Herrores de gramática que huno comete abeses. VISITELOS rectificar es de sabios. Por ejemplo: Es erróneo utilizar la palabra alíneate cargando el acento en la i. Lo correcto es decir alinéate, como se dice apéate, aséate.
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