El pasado 18 de junio (día de los padres) se presentó en el Lula Lounge el espectáculo RUMBA AFRO-CUBAN. Repleto de sonido cubano, el público, mayormente canadiense, pudo disfrutar de un ambiente multicolor, cantos yorubas y bailes afrocubanos. Con la participación de un buen número de talentosos músicos se inició la velada.
El pasado 18 de junio (día de los padres) se presentó en el Lula Lounge el espectáculo RUMBA AFRO-CUBAN. Repleto de sonido cubano, el público, mayormente canadiense, pudo disfrutar de un ambiente multicolor, cantos yorubas y bailes afrocubanos. Con la participación de un buen número de talentosos músicos se inició la velada.
La producción del evento estuvo a cargo de Joaquín Núñez, quien, desde el comienzo, avivó al público presente a base de Batás. Más tarde, reapareció en compañía del penetrante vocalista Oscar Fuentes, de Montreal, y la bella voz de Yailén Durán, hija del maestro Hilario Durán, quién, posteriormente, también se mostró, vibrante como de costumbre, ante lo estrépito de la multitud.
Mientras que los cantos yorubas invadían el recinto, presentados por Joaquín Núñez y Oscar Fuentes, las bailarinas personificaban, con las danzas respectivas, a Yemayá y a Ochún. Al fondo, con los tambores y una percusión más sofisticada, se encontraba, apoyado por otros, el reconocido percusionista cubano Rosendo “El Gran Chendy” León. Más tarde, tras la intromisión de Amanda Martínez, se presentó el afamado pianista, ganador de Premios como el Juno y el National Jazz Award, Don Hilario Durán, creando sonidos únicos y efusivos al género Afro-cuban Jazz.
Concluyendo, arribó al escenario el afamado salsero cubano Rojitas (que se encontraba por estas tierras promocionando su último disco), acompañado al piano por Luis Cordero, embistió, con un cántaro de boleros, deleitando y haciendo cantar a todos con su magnífica voz. Junto a él Yailén demostró, con sentimiento profundo, el singular canto nacido de su, otra inigualable y refulgente, voz.
La noche cerró con una improvisación de cantos y rumbas cubanas, donde se unieron todos los amigos músicos presentes, para la descarga final. En fin, todos salieron bailando del Lula en forma de parranda, al estilo cubano ¡ASERE!