“Desde 1993 cerca de 400 mujeres que trabajan en maquiladoras de la ciudad de Juárez fueron asesinadas”. “Se calcula que un número similar de trabajadoras desaparecieron en ese período”.
Leyendo pequeños mensajes informativos, el pasado 2 de noviembre el público fue parte de una muestra participativa, que tuvo como fin levantar la voz de protesta frente a los crímenes no aclarados en la ciudad de Juárez. Organizada por Rita Kamacho y Lina Rodríguez, la instalación titulada “Voces aisladas” (“Isolated Voices”), incluyó también una pantalla gigante, confeccionada a partir de prendas femeninas blancas, sobre la cual se proyectaban imágenes de una punzante mirada femenina. A la derecha, un televisor mostraba las manos de las trabajadoras textiles en movimiento constante; caminando por toda la sala, las figuras de mujeres fantasmales vestidas de blanco llamaban la atención de la audiencia, que  comenzaba a reconstruir la historia de los asesinatos de Juárez, a través de los textos leídos por personas escogidas al azar. Todo funcionaba en un circuito de retroalimentación, donde imagen, sonido y palabra se unían para levantar conciencia y sentir en carne propia la situación que enfrentan a diario cientos de mujeres mexicanas. “Quisimos organizar una protesta para que la gente se involucre en lo que está pasando con las mujeres que trabajan en las maquiladoras de Juárez, a través de una instalación interactiva”, dijo Rita. “Nadie sabe por qué las matan o desaparecen. Se rumorea que es tráfico de órganos, pero también se dice que el Estado está implicado y por eso la situación no se resuelve” Y agregó que la ciudad de Juárez está ubicada en la frontera con los Estados Unidos, en una zona donde las fábricas, propiedad de europeos y americanos, operan libres de impuestos.
 “Hay datos que dicen que las trabajadoras muertas o desaparecidas son mujeres de entre 15 y 35 años”, dijo Lina. “Parece que cogen a las mujeres cuando van o salen del trabajo, porque Juárez es una ciudad muy violenta, con problemas como el tráfico de drogas y la pobreza. El ambiente es muy pesado para que una mujer salga sola de su casa a las 6 de la mañana y regrese recién a la noche”. Y agregó que muchas de las trabajadoras han sido abusadas sexualmente y les han hecho cosas horribles en sus cuerpos. Lo más raro es que nadie sabe bien qué pasa y la información publicada en los periódicos no siempre ayuda, ya que han aparecido noticias con los nombres de las mujeres cambiados”. Lina cuenta que el gobierno mexicano negaba que hubiera conexiones entre los  asesinatos de las mujeres de Juárez hasta que Amnistía Internacional llegó al lugar en 1995 y empezó a hacer estudios y a presionar al gobierno para que investigara. Sin embargo, al día de hoy, los crímenes continúan sin aclararse, de allí que sea importante sembrar conciencia sobre esta problemática. Las artistas dijeron que muchos de los productos que nos resultan cotidianos en Norteamérica provienen de las 380 maquiladoras ubicadas en Juárez, destinadas a la producción de manufacturas textiles para su exportación. La idea de la instalación fue justamente mostrar la historia escondida detrás de estas prendas que ocultan un lado oscuro: la muerte, desaparición y tortura de cientos de trabajadoras inocentes. Breve biografía de las artistas: Lina Rodríguez nació en Bogotá, Colombia, pero vive en Toronto desde el año 2000. Graduada del programa de producción de cine y video de la Universidad de York, Lina ha producido y dirigido los siguientes cortometrajes: “Cycle” (2003), “In Memoriam” (2004) y “Passive Voice” (2005), trabajos que tienen en común la búsqueda de experiencias emocionales que se encuentran debajo de la superficie. Entre otros lugares, los cortos de Lina se han exhibido en el festival Ritmo y Color en el Harbour Front Centre (2004), en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, en el Festival des Films du Monde 2004 (Montreal), en el Film Festival 2005 de la Universidad de Toronto y en Alucine Toronto Latino Film and Video Festival, donde recibió una mención honorable al mejor corto experimental por “Cycle” (2003). Rita Kamacho, es una artista visual que cursó estudios de diseño gráfico en su México natal, donde además pintaba. Desde su llegada a Toronto, en el 2001, Rita ha producido varias instalaciones y presentaciones y ha participado como artista individual en exposiciones como la Diversity Dots Natural Light Window (2005) y Seven Ways to Use a Chair en la Fly Gallery (2004). Además formó parte, entre otras, de las siguientes exhibiciones de grupos selectos: Beyond Our Roots Festival en el Drake Hotel (2005), AlucinArte Festival (2004), Latinoamérica Choice Exhibition en el Etobicoke Civic Centre (2004) y Art Fall Festival en Long Beach (California, 2001). Con el propósito de realizar trabajos artísticos en conjunto, Lina y Rita han fundado recientemente el Colectivo “The Told story” (“La historia dicha”), cuyo primer trabajo fue la instalación “Voces aisladas”. Tras su exitosa presentación en el festival Hysteria, las artistas planean desarrollar nuevos proyectos relacionados con las artes visuales y el cine, aunque aún no han dado conocer detalles de sus futuras producciones.

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